A través de este artículo vamos a intentar explicar el porque de nuestra decisión de apoyar la entrada de Ezker Batua en el próximo Gobierno Vasco. Y, como dice el titulo esta decisión no esta exenta de dudas, e incluso porque no decirlo, de críticas a las formas que se han mantenido en algunos momentos de la negociación para la entrada de EB/IU en el gobierno de Gasteiz junto a PNV y EA.
Pero, pese a ellas, y tras sopesar los pros y los contras, hemos decidido avalar con nuestro voto la presencia de EB en el nuevo gobierno. ¿Porque ? por muchas y variadas razones que intentaremos detallarl a continuación.
Entendemos que esta decisión le brinda la oportunidad a Ezker Batua de ser visualizada ante los ojos de la ciudadanía vasca no solo como una fuerza de resistencia sino también como una fuerza capaz de ser útil y decisiva, una fuerza política presente en el día a día de nuestro pueblo con demandas y con alternativas, una fuerza de lucha y de gobierno.
Creemos que es la consecuencia lógica del discurso lanzado durante la campaña electoral y que en líneas generales compartimos, es decir, la necesidad de conformar un gobierno plural entre nacionalistas y no nacionalistas. Solo la autoexclusión de alguna fuerza ha impedido que este gobierno no sea más plural (el PSOE). Pero en campaña cuando hablábamos de la necesidad de un gobierno plural, no hablábamos de pluralidad de la izquierda (ojalá estuviéramos en ese punto de madurez), sino de pluralidad en clave nacional o identitaría. Y el porque es muy claro, al menos a nuestros ojos, que en Euskal Herria vivimos con suma preocupación el momento actual de nuestro pueblo, y creemos que solo el llamado "tercer espacio" presenta una solución democrática y resolutiva al conflicto vasco que amenaza con instalarse de manera eterna en nuestras vidas. Esta solución se basa en la no-violencia, el diálogo sin exclusiones y el respeto a la voluntad de la sociedad vasca libre y democráticamente expresada. Y, a día de hoy, esa voluntad mayoritaria se canaliza de manera clara en tres partidos PNV,EA y EB/IU y de manera más difusa y minoritaria en PSE y Batasuna.
Es evidente que no compartimos el mismo modelo de construcción de país que el PNV, pero también es cierto que no nos encontramos en el momento de construcción de país, de manera libre, estamos en la batalla por que nos dejen expresarnos como pueblo y respeten nuestras decisiones (sí, el famoso Derecho de Autodeterminación), y para conseguir ese objetivo que consideramos contribuye de manera clara a la solución del conflicto, no renunciamos a la alianza con ninguna fuerza democrática, pese a representar a clases diferentes.
Creemos que este acuerdo de gobierno ha de entenderse así, como el acuerdo entre fuerzas democráticas para avanzar en la resolución democrática y dialogada del conflicto vasco y como barrera a las pretensiones centralizadoras y reaccionarias del PP y su acólito compañero de viaje, el PSOE.
Creemos que nuestra participación en el gobierno no debe perjudicar nuestra labor en la construcción de la izquierda vasca, es más, haciendo un breve repaso al pasado reciente, y poniendo como ejemplo el anterior acuerdo de Euskal Herritarrok con PNV y EA, creemos que su desmoronamiento como catalizador de una buena parte de la izquierda vasca no se debió a dicho pacto con PNV y EA, sino de modo fundamental por su supeditación y subordinación a las decisiones de ETA, cuando esta decide abandonar la tregua.
Creemos necesario aprovechar la coyuntura para intentar ser referente desde el gobierno para gentes y grupos a los que ayudemos a conseguir sus reivindicaciones, intentando así pese a su complejidad, hacer real el eterno debate de la izquierda entre gestionar o transformar. Nosotros y nosotras lo tenemos: gestionar para transformar, transformar para gestionar, en la calle y en las instituciones.
Y, para ir terminando tenemos la oportunidad de ser referente de la izquierda y coprotagonistas tanto en la resolución pacifica del conflicto como en la profundización del autogobierno y del ámbito vasco de decisión.
Y, como Batzen, lo tenemos muy claro, debemos trabajar y esforzarnos para convertirnos en el ala izquierda tanto en Ezker Batua como fuera, y seguir trabajando para unir esfuerzos sociales y políticos entre las izquierdas de Euskal Herria.
Terminamos disipando una duda, algunos y algunas tras leer esto, tal vez consideréis que todo esto se puede hacer apoyando desde fuera en determinados aspectos al PNV y a EA. Nosotros y nosotras también nos planteamos esa cuestión y llegamos a la conclusión que en la negociación se podían conseguir mejoras sociales (sí, tibias, pero mejoras) y no nos parecía lo más inteligente que éstas las gestionaran y las rentabilizaran otros. Sobre todo, cuando los medios se iban a encargar de visualizar ese tripartito (inexistente si hubiéramos optado por esa alternativa) como ya ocurrió en la pasada legislatura.
En definitiva, que estamos ante un reto importante, muy importante, el tiempo dirá si acertamos o nos equivocamos, porque por suerte o por desgracia el tiempo y los debates circulan en Euskadi mucho más deprisa que en otros lugares.