A lo largo de los años el 8 de Marzo sigue conservando el carácter reivindicativo y plural que le caracteriza, expresivo de su gran diversidad tanto en las ideas como en las formas de lucha, también en las diferentes edades de sus participantes, pues afortunadamente vemos como desde hace algunos años más y más mujeres jóvenes se incorporan al feminismo renovándolo. Este día conmemorativo, en recuerdo de una luchadoras asesinadas por defender sus derechos es un símbolo al que nos aferramos porque hace visible la lucha de las mujeres, siempre olvidada por historiadores. Por eso nuestro himno dice:
"La historia de las mujeres es la historia silenciada pero tiene fechas, tiene nombres, tiene luchas realizadas".
Seguras estamos de que este año seguirá en la misma tónica, motivos tenemos para no aflojar en la lucha, sabedoras como somos de que en cuanto nos damos la vuelta nuevos ataques nos amenazan. Estamos en un periodo en el que es necesario afianzar nuestros logros, en un contexto internacional marcado por las guerras, el ataque a las libertades y a los derechos de las asalariadas/os, no podía faltar el ataque también a nuestras conquistas, de momento con mensajes no muy explícitos, pero sabemos que es sólo el principio. Ahí tenemos como muestra las declaraciones del responsable de pensiones del PP pregonando que las mujeres deberíamos cobrar menos porque vivimos más, a nadie se le escapa que no son las declaraciones de un bocazas como quieren hacernos creer. También las energías renovadas de la cúpula católica, cuando el Papa pide a los jueces que dificulten el divorcio (o que no lo faciliten que es lo mismo), sin olvidarnos de los discursos cada vez más agresivos en defensa de la sacrosanta familia.
Mientras el gobierno sigue en su avance imparable de reducir gastos sociales, que afectan especialmente a las mujeres, porque si hay menos presupuesto para preescolares, centros para mayores, para discapacitados/as, para sanidad o desempleo ¿quién cuidará de menores, mayores, discapacitadas/os y enfermos/as? ¿ A quién le tocará hacer juegos malabares cuando no se llega a fin de mes? ¿A quien afecta especialmente el desempleo?.
En el 8 de Marzo hay una variedad enorme de campañas y actos de todo tipo en barrios, pueblos, ciudades grandes y pequeñas, pero los medios de comunicación se cuidan muy mucho de informas, a lo sumo una pequeña reseña de las manifestaciones más importantes. Es escandaloso por ejemplo la falta de información en los periódicos en los últimos años, que en la mayoría de los casos no han dicho ni una palabra. Eso sí, han dado gran publicidad a las campañas instituciones, dando la imagen de que son estas quienes lideran la lucha por la emancipación de las mujeres.
Aún así volveremos a salir a la calle, con nuestras viejas consignas que año tras año tenemos que sacar a paseo porque siguen sin resolverse, como el derecho al aborto, o al reparto del trabajo (asalariado o no) y al tiempo de ocio, a la libre elección sexual, contra la violencia ejercida sobre nosotras, etc.
También con consignas más nuevas como en defensa de los derechos de las mujeres inmigrantes, o la solidaridad con las luchadoras de otros países y que sufren una opresión externa.
Y también esas otras que nos gustan tanto a las feministas y que nos sirven para desafiar a los que nos oprimen, véanse jueces y fiscales machistas, el Papa, la Conferencia Episcopal, el ejercito porque no queremos hacer la mili ni con Pedro ni con Pili, la patronal, el gobierno y los machistas de cualquier pelaje.
Desde estas páginas hacemos un llamamiento a acudir a los actos y manifestaciones convocadas, que en cada lugar se hace de una manera, en unos sitios mixta, en otros solo de mujeres, sin entrar a valorar aquí que formula es mejor o peor, lo que sí es importante es que se respete la decisión del movimiento feminista, que es el convocante.