Los trabajadores de "Euskaldunon Egunkaria" han podido contar hoy con la presencia del director de su diario, Martxelo Otamendi, que, tras pasar cinco días detenido e incomunicado en dependencias de la Guardia Civil donde, salió anoche de la prisión de Soto del Real. A las puertas de la cárcel madrileña, Otamendi denunciaba que sufrió torturas y malos tratos, al igual que otros detenidos en la operación contra "Egunkaria".
ANDOAIN.- Con el cansancio reflejado en el rostro -tras pasar cinco días incomunicado en dependencias de la Guardia Civil salió anoche de la prisión madrileña de Soto del Real- el director del diario clausurado por orden del juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo.
Otamendi llegó hacia las 03.00 a Euskal Herria, lo que no le ha impedido acudir hoy a la concentración que, apoyada por Kontseilua, ha vuelto a reunir desde las 13.00 a los trabajadores de "Egunkaria" y a representantes de numerosos organismos sociales y políticos ante la sede central del diario en Andoain.
Allí ha recibido el abrazo solidario de sus compañeros de trabajo y de representantes, entre otras organizaciones, de los sindicatos ELA y LAB.
Desde que saliera de prisión, Otamendi ha dado testimonio del trato que recibió él mismo y otras personas detenidas junto a él durante los cinco días en que han permanecido incomunicados.
Otamendi ha denunciado que le aplicaron la bolsa para causar asfixia por dos ocasiones, que le apuntaron con una pistola, que le desnudaron y obligaron a hacer ejercicios hasta la extenuación física y que escuchó continuados insultos en contra de la lengua vasca.
Según su testimonio, también Xabier Alegria -encarcelado desde ayer en Soto del Real- sufrió la bolsa y el escritor Joan Mari Torrealdai "fue molido a palos" en palabras del director de "Euskaldunon Egunkaria".
Ayer salieron de la cárcel, junto a Otamento, Luis Goia e Inma Gomila, y hoy debería hacerlo Fermín Lazkano, una vez depositada la fianza de 12.000 euros que le ha impuesto el juez.