MINDANAO: ¡HAY QUE PARAR LA GUERRA!

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Tras los atentados terroristas en el aeropuerto de Davao y un hospital en Tagum, en la isla de Mindanao, Filipinas, queremos expresar nuestra más energica condena. Los 20 muertos y más de 100 heridos se suman a una larga lista de victimas inocentes de un conflicto que no ha hecho más que agravarse con la estrategia anti-terrorista aplicada por el Gobierno filipino con la colaboración y asesoramiento de tropas especiales de EE UU tras el 11 de septiembre. Con la escusa de luchar contra el grupo islamista de Abu Suyyaf, el ejercito filipino ha emprendido una ofensiva contra el Frente Moro de Liberación MILF y unidades de autodefensa revolucionarias (GRP), rompiendo la tregua y un proceso de paz de años. Su objetivo es preparar las condiciones militares y sociales para una nueva recolonización neoliberal de Mindanao y la explotación de sus recursos naturales, sin respeto alguno por los derechos de los pueblos autóctonos, moros y nuevos colonizadores pobres, que han llegado a la isla escapando de la pobreza en busqueda de nuevas tierras. En este sentido creemos importante dar a conocer la existencia de un movimiento por la paz que ofrece una alternativa distinta y justa a la estrategia de guerra anti-terrorista neoliberal del Gobierno filipino.

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LLAMAMIENTO DEL MOVIMIENTO POPULAR POR LA PAZ DE MINDANAO (MPPM)

¡PARAR LA GUERRA EN MINDANAO!


El movimiento popular por la paz de Mindanao, una coalición de grupos de base pro-derechos humanos y pro-paz de los tres grupos étnicos de Mindanao, lamenta la última escalada de esta guerra que continua devastando el centro de Mindanao y expulsando miles de civiles de sus hogares. Al contrario de lo que expone en su informe el Secretario de Defensa, Angelo Reyes, afirmando que estas operaciones son lo que la gente de Mindanao quiere (PDI,Feb.13), la población exige energicamente el fin de estas injusticias que una y otra vez destruyen sus modos de vida y no les proporcionan más que hambre, enfermedades, temor y, finalmente, la perdida de sus tierras.

Los últimos brotes de violencia, que explotaron durante la segunda semana de febrero, fueron provocados por la masiva concentración del Ejército, con 2000 soldados y 30 tanques, en los alrededores de Pikit y Cotabato, iniciada muchas semanas antes. Las Fuerzas Armadas Filipinas (AFP) tratan de justificar sus ataques preventivos, que incluyen artilleria, bombardeos y la incautación de territorios del MILF (Frente Moro de Liberación), incluyendo el Complejo Buliok, con el pretexto de que el MILF estaba protegiendo a la banda de secuestradores islamistas Pentagon. Esta misma justificación ha sido usada para muchas operaciones militares en el pasado, pero el ejercito (AFP) no ha sido capaz de capturar ningún miembro de esa banda ni mostrar siquiera ninguna evidencia convincente de la cooperación del MILF con grupos criminales o terroristas. Los ataques de las AFP constituyen violaciones de los acuerdos de cese el fuego con el GRP y el MILF del 2001.

Según los acuerdos de cese el fuego del 2001, el Departamento de Defensa Nacional (DND) y la Policía Nacional de Filipinas (PNP) debían entregar al MILF un documento oficial con los nombres e identidades de los elementos criminales en las zonas del MILF, de manera que el MILF y el GRP puedan formar una fuerza conjunta contra esos criminales. Hasta ahora no se ha realizado ningún esfuerzo encaminado a seguir estos procedimientos que podrían evitar los golpes preventivos y los encuentros armados. Ambos, el MILF y las AFP deberían cooperar con sus Coomites de Coordinación para el Cese de las Hostilidades (CCCH). El GRP y el MILF deben mostrar su sincero compromiso con el proceso de Paz proveyendo fondos substanciales y soporte logistico a los Equipos de Observadores Locales (LMTs). Los Equipos de Observadores deben ser operativos e incluir un alto grado de participación por parte de los civiles directamente afectados por este conflicto armado.

Es un escandalo que esta inutil e irresponsable guerra haya forzado a 141.000 civiles a dejar sus hogares y sus tierras en Cotabato y Manguindanao. La evacuación se ha convertido en miserable forma de vida para muchas de estas familias, como está sucediendo con la cuarta oleada de desplazamientos masivos desde 1997. Esta vez, nueve personas han muerto ya en centros de evacuación, donde el asilo es inadecuado y escasean medios sanitarios y cuidados médicos, a pesar de los loables esfuerzos de las Agencias de Ayuda, los Grupos Religiosos y el Gobierno.

Todos nosotros debemos alarmarnos aún más por el hecho de que estas operaciones militares se produzcan en el contexto de los programas de desarrollo ordenados bajo el Plan de Energía para Filipinas del 2002-2011, el Acta para la Modernización de la Agricultura y la Pesca (AFMA), y el Plan para el Desarrollo del Valle de Arakan. Los principales Proyectos planificados para esta zona incluyen Pulangi Dam V, la expansión masiva de las plantaciones de aceite de palma de propiedad extranjera en el Valle de Arakan y la explotación de los depósitos de petróleo en las marismas de Liguasan. Estos proyectos se enfrentan a la oposición de la mayoría debido a que supondrán el desplazamiento de miles de personas pobres e indígenas (Lumad), al tiempo que producirán estragos medioambientales. Las operaciones de estrategia militar en estas zonas allanan convenientemente el terreno para facilitar posteriores agresiones.

Como se podría predecir, el MILF ha respondido a los ataques del ejército con sus propias represalias. Aunque el MILF no ha reivindicado los ataques con bombas contra civiles, sí atacó un camión con personal militar en Matanog en la autovía Ramos, que produjo, al menos, 17 muertos. El MPPM, al mismo tiempo que los condena, entiende estos ataques de represalia en la medida en que reconoce que la lucha armada de los Bangsamoro hunde sus raíces en uno honda insatisfacción por la injusticia que sufren al negarseles el derecho de autoderterminación.

El MPPM propone una solución pacífica y definitiva a este conflicto armado que permita disfrutar de una autentica seguridad a toda la población civil y justicia a los Bangsamoro. Como coalición que representa a los Lumad, Bangsamoro y Colonizadores, el MPPM llama al gobierno de Filipinas a convocar un Referendum en las zonas Bangsamoro bajo supervisión de NN.UU. Ello permitiría a la población elegir las opciones políticas más acordes con sus aspiraciones, bien sea una Autonomía autentica, un Estado Federal o la completa Independencia. Debemos permitir a los Bangsamoro expresarse libre y democráticamente o su frustración volverá a expresarse a través de la lucha armada, haciendo sufrir a todo el mundo.

Nosotros, habitantes de Mindanao, tenemos formas de vida y aspiraciones distintas, pero tenemos que encontrar un espacio común en el que hacer crecer una solución pacifica que permita poner fin, de una vez por todas, a este terrible derroche de vidas humanas. Ante todo, tenemos que ayudar a reforzar la tregua y las medidas de confianza entre todas las partes del conflicto. Y, a continuación, tenemos que responder a las reivindicaciones y aspiraciones que son la raíz profunda de este problema, permitiendo y respetando la voluntad democrática de los Pueblos.

ALVARO O. SENTURIAS, JR.

Presidente del Movimiento Popular por la Paz de Mindanao

 

 

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