Entrevista hecha por Frédéric Lévêque a Eric Toussaint del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo ( CADTM) en el marco de la Contracumbre "G-8 ilegal", con motivo del encuentro con Lula, presidente del Brasil, el 2 de junio del 2003.
Contexto: Con motivo de la cumbre anual realizada a Evián por el G8 ( Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia , Italia Canada, Rusia) del 1° al 2 de junio del 2003, varios Jefes de Estado no miembros del del G8 estuvieron como invitados del Presidente francés Jacques Chirac. Ante la opinión pública internacional, éste pretendió hacer pasar el mensaje siguiente : el G8 y, en particular Francia, desean el diálogo con el resto del mundo. Para éste efecto, habían sido invitados Jefes de Estado y de gobierno no miembros del G8, entre quienes se encontraron el Presidente Lula, junto con otros Jefes de Estado y de gobierno tales el de China, de la India, de Nigeria, de Senegal, de Africa del Sur, de Egypto, de México? Se trataba principalmente de contribuir a la legitimación del G8, club informal de las principales potencias del mundo, en un momento en que su credibilidad se encuentra en su más bajo nivel.
Previa a la verdadera reunión del G8, los anfitriones del Presidente Chirac se encontraron a Evián en el momento mismo en el que más de 100.000 manifestantes desfilaban por las calles de Ginebra ( Suiza) y de Annemasse ( Francia) bajo el lema de « G8 ilegal ». Entre los temas principales se pueden citar : la anulación de la deuda del Tercer Mundo, la oposición al militarismo, la lucha contra la OMC, la solidaridad con el pueblo palestino, acceso irrestricto a los medicamentos genéricos? y la oposición a la reforma neo-liberal del sistema de pensiones y de la educación en Francia que moviliza a millones de trabajadores.
Fred Lévêque: Ayer tuviste la oportunidad de encontrar junto con otros, a uno de los Jefes de Estado, invitado especial del G8 : Lula, Presidente del Brasil. Podrías explicar el sentido de ese encuentro así como la política que está siendo aplicada por el Presidente Lula ?
Eric Toussaint: Luis Inacio Lula Da Silva, elegido Presidente por una mayoría aplastante de votos en octubre del 2002, más del 65 %, manifestó su deseo de encontrarse con los altermundialistas de Europa. Y para dicho encuentro estuvimos presentes cuatro militantes del movimiento altermundialista: Jacques Nikonoff, Presidente de Attac Francia, Rafaella Bolini, representando al Forum Social Italiano, Helena Tagesson (Suecia), de la campaña contra la OMC y yo, representando al CADTM. El encuentro se realizó en la residencia del Emabajador del Brasil en Ginebra. Antes de irnos al encuentro, habíamos decidido dejar claro que no éramos interlocutores ni representantes que hablablan en nombre del movimiento, puesto que no teníamos ningún mandato en ese sentido. El contexto del encuentro era complicado, nos encontrábamos en una situación en la que el Presidente Lula, quien asumió el cargo hace unos pocos meses atrás, aplica una política que aparece de manera evidente como estando en contradicción con las expectativas de una serie de movimientos sociales con los que nosotros estamos trabajando.
Y bien ¿cuáles son las medidas cuestionadas ?
En primer lugar, el Presidente Lula designó como Presidente del Banco Central a uno de los más grandes patrones, Henrique Meirelles, quien fué antiguo presidente de uno de los grandes bancos norteamericanos presentes en el Brasil, la Fleet Boston. De esta forma, es un representante de la clase capitalista quien es designado a la cabeza del Banco Central con un mensaje claro: hay que ganar la confianza de los mercados financieros. Este es el primer problema.
El segundo es el siguiente : el Presidente Lula está en favor de conceder la autonomía al Banco Central. Esto quiere decir que él está tomando las medidas anheladas por los neoliberales : ésto mismo hicieron con el Banco Central Europeo con respecto a la Comisión europea. Esto significa que el poder político renuncia cada vez más a un instrumento central de la orientación de la economía de un pays, porque cuando no se controla directamente el Banco central no se controla la moneda nacional, las tasas de cambio. Y ésto es algo de una importancia particular.
El tercer punto que cuestiona la política de Lula es el siguiente : la reforma del sistema de pensión, en curso, la cual hace pensar fuertemente a la reforma de Raffarin, la que es combatida pour un amplio movimiento con las consecuentes huelgas y paros que hoy conoce Francia. De hecho, Lula arremete contra el sistema de pensión de los servidores publicos para favorizar los fondos privados de pensión. Además, hay otros elementos de su política que son cuestionables : las altas tasas de interés, el mantenimiento de los acuerdos con el FMI, el reembolso de la deuda externa, etc.
Fred Lévêque ¿cómo pasó la entrevista ?
Eric Toussaint: En el marco de un acuerdo sobre el procedimiento a adoptar en el curso de la audiencia, decidimos que cada uno de entre nosostros ( los cuatro delegados), dispondrá de cinco minutos para presentar las principales reivindicaciones que nuestros movimientos sustentan como alternativas al actual proceso de mundialización. Y éstas atañen directamente al Brasil. Bueno, ahora cuento cómo se desarrolló el encuentro. Fuimos recibidos por el Presidente Lula, quien estuvo acompañado por el Ministro del Trabajo y por el de Relaciones exteriores, por varios diputados y dos consejeros próximos del Presidente.
El Presidente Lula nos presentó la política de su gobierno durante media hora, asumiendo la defensa de las medidas de austeridad decididas por él (aumento de las tasas de interés, recortes claros en el presupuesto con un monto de más de tres mil millones de dólares ? 14 mil millones de reales). Dijo que esas medidas eran necesarias con vistas a estabilizar una muy difícil situación económica. Anunció que desde ahora en adelante iba a comenzar a cumplir los compromisos asumidos ante el pueblo durante la campaña electoral, pero que eso llevará algunos años.
Nosotros hicimos los siguientes planteamientos. Jacques Nikonoff, presidente de Attac Francia, dijo que su movimiento estaba totalemente en desacuerdo con los fondos privados de pensión. Este manifestando su inquietud por el hecho de que actualmente en Brasil, era el mismo gobierno el que promocionaba dichos fondos. Igualmente, hizo hincapié sobre el interés que tiene su movimiento de que Brasil se pronuncie claramente en favor de la Tasa Tobin. Sobre ésto, Lula había ido al G8 con una proposición, a saber la de imponer una tasa sobre la venta de armas para financiar un proyecto mundial de lucha contra el hambre. A éste respecto, Chirac en una conferencia de prensa aprovechó de la ocasión para arremeter contra la Tasa Tobin diciendo que la proposición de Lula le parecía más oportuna que aquélla. Y precisamente éstos fueron los dos elementos que se encontraban en el planteamiento de Jacques Nikonoff.
De mi parte, hablando por el CADTM, yo sostuve que América Latina se encontraba confrontada, casi como en los años 80, a una enorme hemorragia de riquezas que dejaban el continente para ir a parar en las manos de los acreedores del Norte: bancos privados, mercados financieros, el FMI y el Banco Mundial . Fué así que entre 1.996 y 2.002 hubo más de 200 mil millones de transferencia neta negativa sobre la deuda (1), lo que equivale a dos planes Marshall (Vease el Cuadro en el texto de Eric Toussaint « Las crisis de la deuda externa de América Latina en los siglos XIX y XXe » http://users.skynet.be/cadtm/pages/espanol/toussaint01.pdf ).
Sólo Brasil, perdió entre 1.997 y 2. 001, más de 70 mil millones de dólares de transferencia neta negativa sobre la deuda, de la cual 27 mil millones fueron hechas en detrimento de las finanzas públicas.
Yo insistí sobre el hecho de que no había que esperar una crisis de pago, una crisis de insolvencia para tomar iniciativas- por otro lado, previstas por la misma Constitution brasileña-. Es decir, la realización de una auditoría sobre los orígenes y el contenido exacto de la deuda externa brasileña en vistas a determinar su legitimidad o ilegitimidad. Esta auditoría, lo repito, está prevista por la Constitución brasileña de 1988. En el año 2000, en ocasión del Plesbicito organizado por el MST, la CUT, la Campaña Jubileo Sur del Brasil, la Conferencia Nacional de Obispos (con el apoyo del PT), más del 90% de los 6 millones de Brasileños que votaron se pronunciaron en favor de la suspensión del pago de la deuda mientras se realizaba la auditoría. Es en este mismo sentido que los parlamentarios del PT presentaron un proyecto de ley. Hasta hoy, ningún presidente lo ha concretizado. Dije a Lula "..ya que Ud. está en el poder, es el momento de tomar la inciativa de la auditoría prevista por la Constitución brasileña de 1988 y así crear las condiciones para suspender el pago de la deuda, ahorrando el dinero del reembolso para destinarlo a inversiones sociales, de transformaciones, etc ». Después le sugerí que Brasil haga un llamado a los otros países latinoamericanos endeudados para la conformación de un frente de no pago de la deuda.
La tercera persona que intervino fué, Helena Tagesson, sueca. Por un lado, ella planteó la necesidad de impedir que en Cancún, en septiembre 2003, se materialicen los acuerdos a los que se habia llegado en Doha en noviembre 2001. Por otro lado intentar paralizar la reunión como se consiguió hacerlo en Seattle fines de novembre del 99 ?principios de diciembre- cuando, explotando las contradicciones entre Europa y los Estados Unidos, a través de movilizaciones, se logró obstaculizar una ofensiva más fuerte en el campo de la liberalización del comercio.
En 2001 la OMC tomó su revancha logrando forjar una agenda ultra-liberal con el Acuerdo general sobre comercio de servicios, el cual debe ser el objeto de una decisión y concreción efectivas en Cancún. Así, ella insistió sobre el hecho que teníamos cuatro meses para intentar paralizar las negociaciones que deben abrirse en Cancún, proponiendo que Brasil y los otros países del Tercer Mundo actúen en este sentido. Llamó a la vigilancia frente al deseo de la OMC de privatizar el agua, teniendo en cuenta que existen experiencias modelos de explotación y de distribución como es el caso de Porto Alegre. Dichas experiencias desaparecerán para siempre si se logra aplicar la Agenda de Doha en Cancún.
La última interviniente fué Rafaella Bolini del Forum Social Italiano, animadora del movimiento anti guerra. Recordemos que los italianos estuvieron muy activos en la campaña contra la guerre en Irak. Ella pidió que Brasil pida una convocatoria de la Asamblea general de la ONU para que ésta adopte una resolución de condena de la ocupación de Irak por parte de Estados Unidos y sus aliados. El Consejo de seguridad de la ONU, en el que nosotros no tenemos confianza, el 22 de mayo adoptó una resolución que de hecho legitima la ocupación de Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia. Aún cuando no nos hagamos muchas ilusiones, podría haber una mayoría en favor contra la ocupación de Irak si hubiera un debate en el seno de la Asamblea général de la ONU, y si los países pudieran realmente votar. Esto ya se dió en los años 70 y 80 cuando Israel fué condenado repetidas veces a pesar de la oposición de los Estados Unidos, país que se encontró en minoría.
En su respuesta Lula recordó que existe una gran distancia entre lo que se quiere hacer y lo que se puede hacer. Eso para indicar que nuestras proposiciones eran simpáticas, pero que no veía cómo llevarlos a la práctica. El justificó claramente su política favorable a los fondos privados de pensión. No asumió ningún compromiso sobre el problema de la deuda. Sobre el comercio dijo que él quería limitar efectivamente la desregulación lo mismo que limitar el alcance del Acuerdo general sobre el comercio de servicios. En lo que respecta Irak, dijo que como país, él se opuso a la guerra. Pero no fué más lejos que eso puesto que no asumió ningún compromiso concreto por la que tomaría la inciativa de pedir la convocatoria de la Asamblea general de la ONU.
Con esto se puede tener un breve resumen del encuentro. La conclusión a la cual llego es que la enorme esperanza que depositó en él, no sólo una gran parte de la población brasileña sino también afuera, el resto de América Latina y el mundo, de contar con un gobierno progresista que aplique una orientación que dé la espalda al neo- liberalismo ; bien, esta esperanza está conviertiéndose en la práctica, en una muy fuerte decepción. Y más vale la pena decirlo ahora, porque de otro modo cuanto más ilusiones se forjen sobre las orientaciones reales del gobierno de Lula, más dura será la decepción.
De alguna manera, es esto lo que en estos últimos meses resalta de la situación en América Latina, mientras que en varios países la gente votó claramente por programas de izquierda. Pienso en Evo Morales, cierto quien no fue elegido presidente, pero quien obtuvo en Bolivia un gran suceso electoral. Pienso en Lucio Gutiérrez de Ecuador, quien con el apoyo del movimiento indígena, PachaKutik y la CONAIE fué elegido presidente sobre la base de un programa progresista. Pienso en Lula. En los casos de Gutiérrez y Lula, desde el momento que fueron elegidos presidentes, se precipitaron para hacer concesiones a los mercados financieros, confirmando así la continuidad de los programas neo-liberales de sus predecesores, predecesores que ellos habían condenado en sus respectivas campañas electorales. El caso de Gutiérrez es aun más grave porque además se presentó claramente como el mejor amigo de Bush en la región y como gran amigo del presidente colombiano. Mientras, iba tomando claramente distancias del Presidente Chávez de Venezuela.
Esto nos muestra que lo que está en juego para el movimiento social es algo de una especial importancia : la necesidad de conservar su independencia de los gobiernos. Los movimientos sociales no deberían hacer concesiones ni abandonar su radicalidad, menos aún estar en la espera. No es por el hecho de que partidos, que en principio deberían representar el programa de dichos movimientos lleguen al poder, que éstos deberían decirse « no vamos a poner zancadillas a nuestros amigos políticos que se encuentran en el gobierno ». Por el contrario, hay que aumentar la presión sobre ésos gobiernos para que los mismos, que llegaron al poder gracias a los votos populares que recogieron, adopten una conducta que se ajuste a lo que ellos prometieron.
Ginebra, 3 junio del 2003.
(1) Transferencia Neta sobre Deuda Se llama transferencia neta sobre la deuda a la sustracción del servicio de la deuda (pagos anuales-intereses más principal- a los países industrializados), de préstamos recibidos del año. La transferencia neta sobre la deuda se llama positiva cuando el país o el continente implicado recibe más (en préstamos) que lo que paga en servicio de la deuda. De 1996 a dic. 2002, en lo que concierne a América Latina, la transferencia neta sobre deuda ha sido negativa cada año. Durante este período, más de 200 mil millones de dólares han sido transferidos de forma neta de América Latina hacia los países del Norte. Vease el Cuadro en el texto de Eric Toussaint « Las crisis de la deuda externa de América Latina en los siglos XIX y XXe » http://users.skynet.be/cadtm/pages/espanol/toussaint01.pdf
Eric Toussaint, febrero 2003
La aplastante victoria de Lula en las elecciones (más del 60% en la segunda vuelta, con cerca de 20 millions de votos de diferencia sobre su rival) fué el resultado de una política de alianzas y de un programa altamente contradictorio. En efecto, el candidato del Partido de los trabajadores obtuvo que su partido concienta la alianza con un partido de derecha: el Partido Liberal, el cual en caso de victoria recibiría a cambio nada más y nada menos que la Vice Presidencia de la República.
El programa también era contradictorio. El mismo preconizaba la continuación de la política económica aplicada por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Es una política preconizada por el FMI, que aseguraba ante todo el reembolso de la deuda externa y la prosecusión del ajuste estructural. Es justamente ésta política la que reduce de manera considerable las fuentes para obtener los ingresos públicos necesarios para concretizar la parte progresista del programa. Nos referimos aquí a la parte que previó un importante aumento de los ingresos más bajos (el salario mínimo es de aproximadamente 70 euros, debiendo ser el objeto de un aumento de 20%), la erradicación del hambre ( 40 millones de brasileros están en situación de hambre crónica o permanente de hambre), la reforma agraria y la ampliación de la capa de la población a ser cubierta por la seguridad social.
En el transcurso de los cuatro primeros meses del mandato presidenciao, Lula y Palocci, Ministro de Economía y de Finanzas anunciaron la aplicación de una política éconónomica y social de corte neoliberal, en total contradiccion tanto con un proyecto de transforamcion estructural que con la realización de un mejoramiento substancial de las condiciones de vida de la mayoría de los brasileros.
¿En qué consiste ésta política ?
A Meireilles, representante del gran capital financiero, le fué confiado la presidencia del Banco Central, quien hizo campaña en la primera y segunda vueltas en favor de Jose Serra, quien fuera candidato de Fernando Henrique Cardoso. El día de su designación al puesto de Presidente se podía leer todavía en su sitio internet su llamado a votar por Jose Serra !
Siguiendo la desiderata del FMI y de los mercados financieros, fueron anunciadas las medidas legales para garantizar la autonomía del Banco Central frente al gobierno. Esta decisiión fué el objeto de acervas críticas por parte de diferentes componentes del ala izquierda perteneciente al bloque presidencial, en particular las de Heloisa Helena, senadora del PT. Al dar la autonomía al Banco Central, y para colmo nombrando a un representante del gran capital como su responsable, el gobierno, en tanto que Poder ejecutivo, abdicó a ejercer un control directo sobre la política monetaria ( tasas de cambio y emisión de la moneda ) y sobre las tasas de interés ( tradicionalmente fijadas por el Banco Central). Eso es ponerse el puñal en el pecho !
Durante su campaña lectoral Lula declaró, al igual que los otros candidatos presidenciales, a la excepción del de PSTU, que iba a respetar los acuerdos firmados por su antecesor con el le FMI en agosto del 2002. Según los términos del acuerdo, Brasil estaba obligado a alcanzar un superavit presupuestario primario de 3,75%, meta que conlleva una fuerte limitación de los gastos sociales. Palocci decidió, en el transcurso de los primeros meses de la presidencia, ir más lejos todavía en la ortodoxia preconizada por FMI y por los mercados, comprometiéndose a alcanzar un superavit de 4,25% !
En la misma lógica, Palocci aumentó las tasas de interés, elevándolas a 25,5%. Esta medida, que aumenta los ingresos del gran capital bajo forma rentaria, agudizando así la desigualdad social, tiene como consecuencia efectos contrarios a la parte progresista del programa. Esta medida premia a todos los que viven en forma parasitaria de sus rentas. Esto no es es más que la continuación de la política del doble rasero: ajustar los cinturones de los que tienen bajo ingreso mientras se aumenta la opulencia de los ricos.
Por otro lado, el aumento de la tasa de interés produce al mismo tiempo otros dos efectos negativos. En primer lugar, aumenta en forma mecánica las sumas destinadas al reembolso de la ya colosal deuda interna. En segundo lugar, aumenta las dificultades para que los pequeños y medianos productores accedan a los créditos ( campesinos, artesanos y pequeños empresarios), lo que constituye un freno al ya debilitado crecimiento.
Dede 1.995, las tasas de interés estuvieron entre las más altas del planeta siendo justificadas por los partidarios de la politica del du FMI, por la necesidad de atraer a los capitales extranjeros y de fijarlos en el país. Esto sin embargo no ha impedido que seis crisis monetarias hayan explotado. Desde éste punto de vista, Brasil batió todos los records. El plan de ayuda decidido en agosto 2002 por el FMI fué, más que un apoyo a Brasil, un apoyo a los dos grandes bancos norteamericanos (Fleet Boston et CityCorp), concurrentes hasta dos tercios de la suma prestada. No es una pura casualidad que el actual Presidente del Banco Central, Meireilles, antes de ser nombrado al cargo fuera el respresentante del Banco de Boston.
Igualmente no dejan de preocupar otros proyectos gubernamentales, tales la reforma de la seguridad social y la reforma del Código del Trabajo. En lo que respecta la primera, en Brasil se lanzó una campaña ya muy conocida en todas partes, por la que justifica la generalizacion de los fondos privados de pension así que la arremetida contra las conquistas de los salariados en el campo de las pensiones. Con el pretexto de terminar con los privilegios de los que gozan unas categorias marginales de funcionarios públicos ( altos graduados del ejercito, el personal dirigente de los ministerios?) se procedera a reducir fuertement el plafón de las pensiones de todos los que pertenecen a esta categoría. Ciertas fuentes gubernamentales hablan de reducir este plafón alrededor de 2.300 reales ( es decir, el equivalente a 10 veces el salario mínimo), lo que significa una pension inferior a 800 euros, mientras que el principal sindicato de izquierda, la CUT, quiere reducirlo al doble de la suma citada (es decir, 20 veces el salario mínimo).
Por qué existe un antagonismo entre el mantenimiento de los acuerdos con el FMI y la parte progresista del programa sobre el cual Lula fué elegido?
Porque los acuerdos con el FMI implican un aumento de la deuda pública externa e interna. Aumento de la deuda externa porque los 30 mil millones de dólares prometidos por el FMI se suman al stock de la deuda, elevando así el monto del reembolso. Siendo así, el monto del reembolso aumenta proporcionalmente al de la tasa de interés, dicho monto debiendo ser substraído al Tesoro Público.
Dicho de otra manera: si una reforma impositiva permitiría hacer pagar a los ricos aumentando con ello los ingresos públicos, las sumas aportadas por dicha reforma volverán a salir inmediatamente como reembolso de la deuda, lo que impide automáticamente todo aumento en los gastos públicos. De todas formas, el FMI nunca aceptó una reforma impositiva que permita una aumentación significativa de deducción sobre los ingresos y el patrimonio de los ricos. Aquí también existe una contradicción entre la voluntad eventual de llevar a cabo una reforma impositiva progresista y los acuerdos firmados con el FMI.
Lula, puede verse confrontado a los efectos perversos que produce su compromiso de respetar los acuerdos firmados por su antecesor con el FMI y sumido a la presión de los movimientos sociales, del ala izquierda del PT y otros sectores de la sociedad civil como la progresista Conferencia Nacional de Obispos. En estas condiciones, podríamos escucharlo anunciar en los meses venideros, con motivo de las próximas negociaciones con el FMI que, bajo riesgo de no poder llevar a cabo el objetivo de erradicar el hambre y tomar otras medidas prioritarias, él no puede satisfacer las condiciones que le son impuestas. Tendría todo el derecho a hacerlo. Si no asume tal orientación, corre el riesgo de ver su credibilidad derrumbarse ante los sectores populares. Y para peor de todo, las concesiones hechas al gran capital no protegerán al Brasil ni de un aumento de la fuga de capitales ni de los ataques especulativos contra el Real.
Luis Ignacio Lula da Silva
« Todo gobierno del sur que decida continuar pagando la deuda hace la opción de guiar el pueblo al abismo »
Propósitos recogidos por Eric Toussaint en julio de 1991 en Managua (Nicaragua)
Con motivo de la elección de Luis Ignacio Lula da Silva a la presidencia del Brasil, ponemos a la disposición de todos una entrevista hecha en en 1991. E ése entonces, Lula era presidente del PT brasileño. El asumió sus funciones de presidente de Brasil en enero del 2003.
Eric Toussaint : Después de un año y medio de la presidencia de Collor, cuál es la situación en Brasil?
Lula : La sociedad brasilera se dió cuenta que la política neoliberal del Presidente Collor es un fracaso. Aún cuando hubieron muchas promesas, nada fué resuelto. Si la inflación bajó, el precio social pagado por ello fué muy alto en términos de desempleo, de la política agraria, de salarios, de salud y de la educación. Ante ésta situación, una proposición alternativa que contemple el crecimiento de Brasil, la redistribución de las riquezas y la indemnización de los trabajadores, los grandes perjudicados por el plan gubernamental, es una tarea urgente.
Todo ésto tiene que ir acompañado de un trabajo serio en el campo de la organización del movimiento popular, porque si la lucha se limita al campo meramente institucional, el PT va a encontrarse en una situación vulnerable. En éste sentido, es crucial la alianza con las fuerzas progresistas por que es ésta alianza la que nos va a permitir salir victoriosos del enfrentamiento con el gobierno.
E.T. : Hace poco el semanario The Economist puso un título que decía « América Latina está en venta ». Dónde se está en la venta de las empresas nationales ? Cuál es la posición del PT ?
Lula : El FMI quiere que los países endeudados vendan sus empresas estatales con el objetivo de facilitar el pago de la deuda externa. Nosotros somos defensores del control estatal sobre todas las empresas relacionadas con el sector estratégico. Así, no existen mayores problemas en relación a la privatización de las empresas que fueron estatizadas por el regimen militar, ni en relación a la privatización de las empresas secundarias tales la de del textil. Estas empresas pueden ser privatizadas sin mayores obstáculos. Sin embargo, las empresas que se ocupan de sectores estratégicos como las de pétroleo, las siderúrgicas, las de agua, puertos, energía eléctrica? tienen que quedar en manos del Estado.
Nuestra lucha en contra de su privatización es equivalente a nuestra lucha pour su democratización, porque es necesario que ésas empresas se abran a la sociedad civil para que ésta pueda administrarlas. De ahí la necesidad que dichas empresas cuenten en su dirección con dirigentes sindicales y que grupos de la sociedad civil hagan parte de su administración para que ellas sean transformadas en bienes de toda la comunidad, entendida en su totalidad.
No estamos de acuerdo con la política de privatizar el patrimonio público para pagar la deuda externa. Señalemos que el gobierno no obtuvo gran cosa de su política de privatización puesto que ningún comprador se ha presentado. Si la privatización dependiera exclusivamente de la voluntad del gobierno, a esta hora, todo hubiera sido ya privatizado. Por otro lado, hay que señalar que ésta política de privatizaciones no cuenta con ningún apoyo popular en la medida en que el ejemplo de Argentina muestra que las privatizaciones no produjeron efectos ben´ficos sino más bien la miseria
E.T. : Cuál es la posición del PT con respecto de la deuda externa?
Lula : Nosotros pensamos que ningún país del Tercer Mundo está en condiciones de pagar la deuda. Nosotros pensamos que todo gobierno del sur que decida continuar pagando la deuda hace la opción de guiar el pueblo al abismo, porque existe una incompatibilidad total entre la política de desarrollo de los países del Tercer Mundo y el reembolso de la deuda. Nosotros sostenemos que hay que suspender inmediatamente su pago. Nosotros pedimos un auditoría sobre la historia de la deuda para determinar dónde fué a parar el dinero prestado, para saber si fué un préstamo del Estado o de una Administración pública o si se trató de una iniciativa privada, para saber cómo fué gastado el dinero, etc. Esto nos permitirá tener una radiografía fiable de ésta deuda.
Con el dinero resultante del no pago de la deuda, nosotros podemos constituir un fondo para el desarrollo, el cual servirá para financiar la investigación y el progreso de tecnologías, la educación, la salud, la reforma agraria y una política de desarrollo para el Tercer Mundo. El control de éste fondo quedará en manos del país, más específicamente, bajo el control de una instancia especialmente creada para tal efecto. Dicha instancia incluye al Congreso Nacional, a los movimientos sindicales, y a los partidos políticos, los que administrarán dicho fondo a través de una Comisión encargada para ello.
Pero para dejar de pagar la deuda, la inciativa tiene que ser tomada en el plano internacional de tal forma a crear de un frente unido de los paíse deudores para oponerse a las pretensiones de los acreedores. De ahí también la necesidad de unir a todos los paises del Tercer Mundo con el objetivo que cada gobierno tenga conciencia que sus problemas son iguales a los de los otros gobiernos del Tercer Mundo. Ningún país podrá encontrar una solución al problema de la deuda en forma aislada. Es importante también que la discusión sobre la deuda externa no se limite a una discusión entre gobierno y banqueros, sino que sea una de gobierno a gobierno. El problema de la deuda debe ser encarado como un problema político.
El debate no tiene que limitarse unicamente al problema de la deuda sino estar centrado sobre la necesidad de un Nuevo orden económico internacional. Es insostenible que sigamos vendiendo materias primas por casi nada y que sigamos comprando productos manufacturados a un precio de oro. Sólo una acción política permitirá que éste conjunto de medidas se lleva a cabo. La acción política consiste en la presión de los movimientos sociales. Para ésto, el problema de la deuda debe ser transformado en un asunto del que todo el pueblo se apropie.
E.T. : Hace seis años, Fidel Castro lanzó una campaña internacional bajo el lema de « la deuda es impagable ». Después de un buen comienzo, parece que ésta campaña perdió fuerza como consecuencia de una falta de respuesta. Por el momento, paracería que Bush (1) tiene viento en popa con su « Iniciativa para las Américas(2). Cuál es su explicación ?
Lula : Es un hecho que fué el gobierno cubano quien puso sobre el tapete el debate sobre la deuda, lo que posibilitó que se tuvieran varios encuentros internacionales muy positivos a éste respecto. Pero el problema en América Latina es que la situación éconómica es tan mala que la mayoría de los trabajadores no dispone del tiempo para plantearse objetivos a mediano plazo, las luchas a menudo reduciéndose al planteamiento de objetivos inmediatos. Es una lucha por la sobrevivencia.
Bajo ésta presión, las organizaciones de izquierda se ven impedidas de consagrar la energía suficiente para los objetivos de mediano y largo plazos. Y nosotros queremos resolver el problema del desempleo y del hambre sin establecer el nexo adecuado con la deuda externa. Nuestro partido piensa que la deuda externa ocupe un lugar importante en su orden del día, lo mismo que en del movimiento sindical sindical, porque si no logramos resolver el problema de la deuda no vamos a poder resolver ni el problema de la distribución de los ingresos, ni el de la inflación menos aùn el del desarrollo.
Retomando el problema de las causas de la debilidad de la lucha sobre el tema de la deuda, hay que agregar las insuficiencias que muestra la coordinación internacional de las organizaciones sindicales latinoamericanas. Esto es así porque el movimiento sindical no está suficientemente desarrollado en el interior de cada país.
E.T. : Qué decir entonces de la organización a escala continental?
Lula : Durante el encuentro de la izquerda latinoamericana en San Pablo en junio 1991, nosotros hemos puesto como tema resaltante la problemática de la deuda externa. Pensamos que éste es un tema-fuerza de unidad de la izquierda. Nosotros vamos a incluir de nuevo éste tema en el orden del día del segundo encuentro que se realizará en México en junio de 1992.
E.T. : La perspectiva de la lucha socialista, es todavía de actualidad?
Lula : Yo continuo a creer en une propuesta socialista. Yo continuo a creer que la redención de la humanidad pasa por un mundo más igualitario donde la riqueza sea distribuída de manera más justa. Nosotros tenemos para aportar una gran contribución. Somos millones los que en el planeta queremos construir el socialismo. Pero éste socialismo no debe ser el espejo de lo que pasó en el Este. Nosotros, en tanto que Partido de los Trabajadores, siempre hemos condenado el régimen de Partido único, la falta de libertad para el movimiento sindical o la ausencia del derecho a la huelga. Pensamos que el socialismo presupone la democracia, el multipartidismo, la libertad y autonomía sindicales, el derecho a la huelga, el derecho de todas las personas de tomar la palabra en la plaza pùblica y de hablar contra el gobierno. Si éste no es el caso, no se trata de socialismo. El fracaso del socialismo no puede ser imputado a los socialistas sino a las burocracias.
Hay que agregar igualmente que todo el mundo hoy quiere hablar del fracaso del « socialismo » este-europeo, pero muy pocos son los que están dispuestos a debatir sobre la necesidad de la solidaridad con Cuba, con el pueblo panameño o con los pueblos africanos. Hay que poner en primera línea nuestra tarea de solidaridad : la defensa de Cuba.