Esther Vivas y Diosdado Toledano
Los jefes de estado de los países del Mediterráneo se reunirán el 27 y 28 de noviembre en Barcelona con el objetivo de conmemorar los diez años de la cumbre gubernamental euromediterrània, que tuvo lugar el año 1995 en Barcelona e impulsar el denominado proceso de Barcelona y la Asociación Euromediterrània que surgieron de aquella reunión. Un proyecto que ha profundizado en el proceso de liberalización económica en los países mediterráneos, abriendo las fronteras al mercado y al capital y cerrándolas a la libre circulación de personas; una política que ha favorecido la deslocalización industrial en busca de mano de obra barata, generando importantes pérdidas de trabajo en el norte y consolidando unas condiciones de trabajo infrahumanas en los países de la orilla sur y este del Mediterráneo; un proceso que ha promovido la deslocalización agrícola, implantando un modelo de agricultura intensiva en los países del sur dedicada exclusivamente a la exportación, con graves consecuencias medioambientales, empobrecimiento de la tierra y migraciones forzadas campo-ciudad; un proyecto que ha apoyado a regímenes dictatorials en el norte de África a cambio de concesiones económicas a las multinacionales europeas (explotación de los recursos naturales como el gas y el petróleo en Argelia, maquilas en Marruecos...).
Desde la celebración de la cumbre euromediterrània en el año 1995, el proceso de liberalización económica en la región ha empeorado las condiciones de vida de sus pueblos. Es por este motivo que los movimientos sociales del Mediterráneo reunidos en Barcelona en el marco del 1er Foro Social Mediterráneo, en junio del 2005, aprobaron convocar una jornada de movilización global coincidiendo con la cumbre euormediterrània del 27 y 28 noviembre. Los recientes acontecimientos que han tenido lugar en Ceuta y Melilla, con el asalto a la frontera de centenares de personas de África subsahariana; la reacción empleada por parte de las fuerzas policiales españolas y marroquíes que ha tenido como resultado varios muertes de bala y centenares de heridos entre los que intentaban cruzar la frontera; que ha llevado al gobierno español a enviar el ejército y la legión a la zona; la criminalización de los acontecimientos que se ha hecho desde algunos medios de comunicación; y el trato inhumano que han recibido centenares de personas abandonadas en pleno desierto o en zonas minadas en un intento de dispersión de los inmigrantes... refuerzan la necesidad de movilizarnos para exigir otro modelo de relaciones en el Mediterráneo. A la vez que muestran el trato policial y criminalizador que se da a aquellas personas que abandonan sus países en busca de mejores condiciones de vida. El 27 y 28 de noviembre diremos basta a las políticas implementadas por gobiernos como el de Mohamed VI, Hosni Mubarak, Ariel Sharon, Ben Alí... Quienes estaran presentes en la cumbre de noviembre, junto con uno de los principales artífices de la guerra en Irak, Tony Blair – que asistirá como presidente de turno de la Unión Europea- y José Luís Rodríguez Zapatero.
En Barcelona, desde hace unos meses se ha constituido la campaña unitaria No al Mediterráneo del capital y la guerra. Alternativas a Barcelona +10 que reúne a un amplio abanico de colectivos de estudiantes, sindicatos, mujeres, inmigrantes, partidos políticos, grupos de solidaridad... con el objetivo de denunciar las verdaderas políticas económicas y sociales que defiende la conferencia euromediterrània y convocar a la movilización coincidiendo con la cumbre oficial. En este sentido, se llevará a cabo un acto político de denuncia el sábado 26 de noviembre por la tarde con ponentes de diferentes países del Mediterráneo; una manifestación el domingo 27 de noviembre a las 12h; y acciones de protesta tanto los días previos como durante la celebración de la cumbre. También, se prevé la asistencia de personas y colectivos de todas las orillas del Mediterráneo al tratarse de una convocatoria de movilización global y, en especial, de organizaciones del sur de Francia.
















