¿Crisis en el sector del automóvil?
sindical

Los patronos del sector del automóvil Nissan, Ford, VW, PSA, Reanult, etc., se han lanzado también a la campaña de recortes laborales para aumentar sus beneficios. A pesar de que en el mercado interno las ventas han crecido, el sector de la automoción está lanzado a una campaña de intoxicación, empleando la prensa “independiente” para su gran campaña por mejorar la competitividad y anuncian la necesidad de medidas urgentes, recorte de plantillas y salarios como mejor solución para garantizar la viabilidad de las empresas. Todo esto bajo el chantaje de la deslocalizaciones o el desvío de producción a otras factorías propias de las mismas multinacionales.

En esta nueva campaña, las empresas, ya no necesitan justificar con balances negativos ni pérdidas económicas sus agresivas soluciones; ya han encontrado la sacrosanta palabra para su cruzada, “pérdida de competitividad”, bajo esta justificación se entiende que en estos momento no pierden dinero pero ganan menos que sus competidoras, esto para las empresas significa perder, no les basta con todos los beneficios obtenidos con la campaña anterior; doble escala salarial, la flexibilidad laboral (trabajar cuando lo pide el mercado) donde consiguieron mayor eventualidad en el empleo y en la jornada consiguiendo al mismo tiempo recortes salariales para los nuevos trabajadores del sector.

El rejuvenecimiento de las plantillas en el sector, se ha creado a base de un gran aumento de la precariedad. Los sindicatos del auto han perdido, en este periodo, a los trabajadores combativos que les hizo crecer y ser fuertes. Las nuevas generaciones de jóvenes trabajadores sufren en Nissan, Seat, Sas, Renault etc la presión de los patronos y se sienten encorsetados por las burocracias sindicales que impiden la crítica a sus actitudes colaboracionistas. Están asumiendo su condición de explotados pero aun no han experimentado como luchar de forma independiente contra esta opresión.

La alternativa de recorte industrial que nos proponen los gobiernos de corte neoliberal, presionados por las multinacionales del sector, son una panacea que no garantiza ni el empleo ni los salarios dignos. En esta semana VW ha decidido construir el 4x4 “Marrakech” en Alemania con bajos costes, pretende despedir y rebajar salario en SEAT y reducir costes en Checoslovaquia. Con distintas fórmulas, pretenden mayor rentabilidad en cada uno de los países donde están presentes.

En la economía española el sector de la automoción es un pilar fundamental pues representa el 6% del PIB , el 24% de las exportaciones y en el 2004 el 10,5% del empleo. Los representantes políticos, ministros de industria y gobiernos autonómicos no pueden quedarse impasibles ante esta política de las multinacionales, deben tomar medidas que garanticen la industrialización: apoyar las innovaciones tecnológicas con inversiones en I+D, la formación y la mejora de las infraestructuras, impedir las soluciones de tipo Gearbox, donde los responsables del Tripartito han resuelto en 3 días (festivos) a favor de los despidos.

Ante esta situación, los sindicatos, no pueden caer en la lógica de la competitividad, para ello debe hacer útiles los Comités Europeos poniendo en práctica la solidaridad de clase supranacional, con el objetivo de luchar por el alza de las conquistas sociales y exigir con fuerza la carta social europea que garantice los derechos y penalice las deslocalizaciones y el dumping social. Los sindicatos deben exigir garantias de responsabilidad social a las multinacionales del auto, también a las empresas de componentes. Debem reivindicar un mayor control de las decisiones empresariales impidiendo la utilización de medidas traumáticas ante “justificados” excedentes de empleo.

Los sindicatos deben organizar la resistencia apoyándose en los trabajadores/as jovenes, reactivar las asambleas de trabajadores/as, trabajar por las movilizaciones unitarias y llevar todas las negociaciones de forma transparente. Sólo los afectados tienen derecho a decidir por su futuro.