Josu Egireun / 12-12-05
Mañana, a las tres de la tarde, dará comienzo la VIª Cumbre de la OMC. Hoy, Pascal, en un aviso para navegantes, ha dejado ante una asamblea parlamentaria en Hong-Kong que los “miembros de la OMC deben fortalecer el proyecto de la declaración, basarse en él y llevarlo adelante”.
En otras palabras, ha exigido fortalecer un proyecto que llega sin consenso, tomar como punto de partida elementos que la mayoría no comparte por lesivos, y llevar adelante un proyecto que agudiza el malestar y la miseria de la inmensa mayoría de las mujeres y hombres del planeta. Un ejemplo del empeño por evitar que Hong-Kong se convierta en el Cancún II.
Conociéndole, no es difícil imaginar que va a utilizar todo los recursos a su alcance bien para quebrar la resistencia de algunos países clave, bien para garantizar un acuerdo mínimo: aunque sólo sea de “voluntades”. Ya se encargará el Consejo General, después, de operar a su antojo.
Empieza, pues, la cuenta atrás para descarrillar la cumbre de la OMC. En esta contrarreloj el día ha estado dedicado a concretar las actividades de presión a desarrollar en el interior de la cumbre por parte de las delegadas y delegados de sindicatos, de la Vía Campesina y diversas ONG acreditadas para participar en la misma.
El objetivo es presionar a los gobiernos clave de los países en desarrollo (que varían según cual es la materia en litigio) para que no cedan ante el pressing de los EEUU y de la UE. La estrategia consiste a quebrar el eslabón débil en la cadena de negociaciones porque la fortaleza de todo el proceso se reduce a la capacidad de resistencia de su eslabón más débil.
No va a ser fácil. La organización de la cumbre ha aprendido de las anteriores y ha creado un cordón sanitario alrededor de las representaciones gubernamentales para evitar la acción de estas delegaciones. Todas ellas (exceptuando Oxfam/Intermón) están de acuerdo en provocar el descarrilamiento de la cumbre (“es mejor un no acuerdo que un mal acuerdo”) y unir su voz a las movilizaciones de la calle. Es la estrategia outside/inside (fuera y dentro).
La CIOLS (Confederación Internacional de Sindicatos Libres) , reunida aquí, es quien queda al margen de esta dinámica, Critica con dureza los 10 años de OMC, pero acepta su lógica de liberalización de mercados, si bien algunas de sus Posición que, en internacionales, como la de servicios públicos o de la enseñanza presentan posiciones mucho más radicales y cercanas a la lucha de dentro y de fuera.
Y, contra el reloj también, hemos visto la llegada continúa de delegaciones, con ganas de batirse el cobre, para darse cita en este archipiélago de actividades en que se va a convertir Hong-Kong a partir de mañana. Como nota anecdótica del día, la retención (con regalo de billete de vuelta intuido) de José Bové en el aeropuerto a pesar de portar la acreditación oficial a la Cumbre. Lograr su entrada en el país ya ha sido una victoria sobre la incompetencia de las autoridades. Que sea la primera de la semana.
















