
Contra la privatización de los servicios públicos (Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Agua, Televisión, Correos, Polideportivos, etc …)
Día 3 de diciembre, a las 18 horas. Desde la Plaza de la Villa a Sol
Josu Egireun / 15-12-05
El tercer día de la cumbre presenta dos escenarios bien distintos según de donde se mire:
En la calle, la jornada de movilización ha estado protagonizada por las mujeres. Tanto en el Victoria Park, donde se han desarrollados conferencias y debates, como en la posterior manifestación, encabezado por las mujeres del mundo que se encuentran aquí. No han sido los únicos debates. También se ha hablado de las alternativas a las instituciones de Bretton Woods y a la OMC o los proyectos de libre comercio en América Latina.
El día de hoy también ha permitido ver cómo el termómetro de las simpatías de la población crece un día más: delegaciones de la iglesia y de organizaciones de inmigrantes han ofrecido alimentos y agua a las delegaciones que han venido a movilizarse contra la OMC y la gente de la calle se ha acercado a ofrecer agua a una marcha de hombres (que cerraba la iniciada por las mujeres) un tanto singular: cada dos pasos la gente se arrodillaba y realizaba un acto de reverencia como sentido de la humildad de las personas ante la madre naturaleza. Un acto simbólico que partía de la delegación coreana.
Previo a esta movilización, los pescadores de Filipinas que han acudido en movilización a las puertas de la cumbrehan logrado, tras largas gestiones, que una delegación entregará sus demandas y denuncias a la delegación oficial de su país.
A la hora de escribir esta crónica, una numerosa delegación Corena sigue frente al edificio de la cumbre con una Sound-System reivindicativa.En la cumbre, las noticias de última hora anuncian que las negociaciones sobre agricultura han fracasado definitivamente, que la de servicios tiene problemas para avanzar y que la de reducción de aranceles es la única que marcha.
A pesar de la cautela con la que hay que tomar estas informaciones (aún quedan tres días y la capacidad de presión y maniobra de EEUU y la UE es grande) es una buena noticia. Esperemos que no sea la última. Más allá de esto, cuando estamos en el ecuador de la movilización y más bien con la mirada puesta ya en el post Hong-Kong, estas son algunas de las reflexiones que surgen al calor de lo que estamos viviendo aquí:
• La primera, que esta movilización no es una movilización de activistas, sino de sectores sociales amplios. Sobre todo campesinas y campesinos, inmigrantes, estudiantes, pescadores y sindicalistas del sudeste asiático: Corea, Indonesia, Filipinas, Tahilandia, Indonesia... de los países
empobrecidos. Esto confirma la inflexión que se produjo en Cancún (con una movilización social amplia), pero también nos recuerda el retraso que llevamos en Europa a la hora de levantar la protesta contra una institución insignia en la aplicación de políticas neoliberales.
• “Los cambios en la realidad no vienen de los trabajos de Lobby, sino de la movilización social”. Era la reflexión que saltó en un reunión, y es cierto. Por dos razones: primera, porque cada vez es más reducido el terreno de juego que las delegaciones alternativas tienen en las cumbres; y, segunda, porque sería un error pensar que el terreno de la movilización pueda ser sustituido por el del pressing ante las delegaciones oficiales. Lo que le da valor al trabajo “inside” es quebrar el consenso que de otro modo podrían lograr los gobiernos con la “sociedad civil” a la que dan entrada en las cumbres y que esta deslegitimación ayude a la movilización en la calle.
• En tercer lugar y ante la importancia cada vez mayor de la OMC en la implantación de políticas neoliberales (sobre todo a través de su Consejo General que va a adquirir un papel más determinante), los movimientos sociales tenemos que situar la “agenda para el desarrollo” de la OMC en el centro de nuestras preocupaciones. Es una agenda que nos afecta a todos los órdenes de la vida y atenta contra derechos fundamentales que hemos conquistado en el último siglo y medio. No está de más recordar que en cumbres como la actual estaríamos en una situación muy diferente si los
países desarrollados se hubiera construido un movimiento social amplio en oposición a la misma.
• Tenemos que ser conscientes de que frente a la gobernanza internacional que pone en pie el capitalismo internacional, los movimientos sociales llevamos (si exceptuamos la positiva experiencia de La Via ampesina) un enorme retraso en tejer relaciones, compartir objetivos y organizar conjuntamente las movilizaciones. Salir de este atraso exige plantearse como un elemento central la reflexión sobre los retos que tenemos delante en este ámbito, a la necesidad de definir un programa de lucha (qué respuestas a los proyectos neoliberales), la metodología para abordarlo y un calendario de movilizaciones para avanzar en la práctica.
• Y, por último, la obligación de repensar la dialéctica entre los Foros Sociales y las movilizaciones contra las cumbres, el lugar que han de ocupar unas y otras. Actualmente se da una descompensación enorme entre el esfuerzo que se realiza para asistir a los Foros y el que se dedica a confrontar las cumbres. Posiblemente esto tiene que ver con que un elemento a favor de los Foros es que de cara a ellos todo el mundo tiene identificado el encuentro con gente afín o que trabaja sobre temas afines, lo que no resulta tan evidente en las contracumbres. Tambien, que éstas últimas no vienen precedidas de un proceso de organización y coordinación tan largo y laborioso como los Foros Sociales. Ahora bien, esta descompensación de esfuerzos luego se traduce en una movilización más débil de la necesaria, y sin movilización, sin confrontar los puntos neurálgicos del sistema, no hay cambio social que se precie.
Estas son algunas de las reflexiones que van cogiendo fuerza aquí y que seguramente formarán parte de la Asamblea que tendremos el próximo día 17 para debatir sobre las “Estrategias y acciones contra la OMC tras
Hong-Kong”.
Josu Egireun / 15-12-05
















