Entrevista a Diosdado Toledano
por Miguel Riera / Revista Viejo Topo,
febrero de 2006 *
Veintiocho años en SEAT, sindicalista de larga
trayectoria, dirigente de Esquerra Unida i Alternativa y despedido. Despedido.
Este es el curriculum resumido de un luchador nato capaz de cualquier cosa menos
de tirar la toalla.
– ¿Hay algún tipo de justificación
para que SEAT haya procedido a estos despidos?
– Los despidos no tienen ninguna justificación. Las
excusas que la empresa ha esgrimido en su expediente de extinción de
contratos han sido rechazadas unánimemente en los informes de los tres
sindicatos que están representados en el Comité Intercentros UGT,
CCOO y CGT.
– ¿En qué aspectos son inciertas las razones
de la empresa?
– Para empezar en lo que hace a la excusa de tipo
económico, puede constatarse que desde el 96 como mínimo, hasta el
2004, la empresa ha ido acumulando unos beneficios oficiales que, en pesetas sin
revalorizar, serían del orden de 188.800 millones. Pero la contabilidad
real es otra, porque la empresa tiene otras fuentes de beneficios que no quedan
reflejadas en la contabilidad oficial de la Empresa.
– ¿Como cuáles?
– Una muy conocida es a través de la compra de
componentes de SEAT a Alemania. Muchas de las empresas proveedoras están
participadas o controladas por Volkswagen, por tanto el precio de las compras de
componentes alemanas de SEAT no son las que dicta la lógica del mercado
sino las que convienen a Volkswagen; es una manera de transferir beneficios por
esa vía. Hay otra vía de transferencia de beneficios: el pago de
"royalties" por uso de tecnología deVW. Según fuentes sindicales
recogidas en una edición de El País, sólo en el 2004 se
transfirieron por ese concepto 442 millones de euros (más de 73.000
millones de las antiguas pesetas).
– La empresa dice que las ventas
han disminuido.
– Sí, las ventas han disminuido, y los programas de
producción también. Pero hay que ser rigurosos, una gran parte de
la reducción del volumen de producción y ventas obedece a
decisiones estratégicas adoptadas por la dirección de VW, es
decir, abandonar la producción de los vehículos pequeños
(tipo Panda) que según ella dejaban poco margen de beneficio (aunque
generaban empleo y saturaban capacidad de producción instalada) para
sustituirlos por vehículos de gama media, media– alta, que
generaban rnayor valor añadido y dejaban más margen de beneficio.
Si en el año 2000 se produjeron algo más de 519.000
vehículos, y al final del 2005 se estará cerca de los 400.000, se
puede hacer la lectura que se ha reducido un 20% de la producción. Pero
hay también otra lectura, si incorporamos el dato que el margen de
beneficio de los nuevos modelos aumentó un 20% en relación a
los antiguos.
– ¿Así pues, lo comido por lo bebido?
– Sí, porque la producción menor que se hace en
estos momentos queda compensada de sobras por el aumento del margen de
beneficio. Una cosa por la otra. La empresa no puede argumentar que tiene
pérdidas. Es falso.
– Finalmente los sindicatos, con la única
excepción de la CGT, han firmado un acuerdo de despido?
¿Cuál ha sido el papel de la Generalitat en todo este proceso?
– La Generalitat y el Ministerio
de Industria han concedido ayudas importantes a SEAT, que se estiman en 147
millones de euros en el periodo 2003– 2004, ayudas diversas para
Investigación y Desarrollo, formación, por diferentes conceptos.
Si tenemos en cuenta lo acumulado desde el 93, estarnos hablando de ayudas
cuantiosas, que las diversas administraciones se resisten a publicar,
probablemente para evitar la siguiente pregunta de la ciudadanía:
¿Qué hace la administración para obligar a la
dirección de SEAT y VW a respetar sus compromisos de producción,
inversiones y empleo? Bueno, pues a pesar de la posición de fuerza que
podría haber tomado la Generalitat, en la práctica se ha alineado
con la empresa. No solo en los hechos, sino en actos de alto valor
simbólico. Así, cuando el presidente de SEAT, señor
Schleef, hace en septiembre las primeras declaraciones sobre un supuesto
excedente de personal, anuncia diversas medidas para responder a la "crisis", y
solicita una entrevista con el Presidente de la Generalitat, la respuesta del
Molt Honorable Pascual Maragall es inmediata, y encuentra un hueco en su
apretada agenda a pesar de que eran las fechas de la elaboración del
proyecto de Nou Estatut en el Parlament de Catalunya. Por el contrario, cuando
los trabajadores hacen la primera huelga, concluyen la manifestación en
la Plaza San Jaime y solicitan entrevistarse con el señor Maragall,
éste – que conocía la manifestación con
antelación– no se encontraba en el Palau. Peor aún, desde
ese día hasta la reunión con los representantes
sindicales del Comité de Empresa, transcurrieron más de dos
semanas. ¡Toda una confesión de la sensibilidad social del Sr.
Pascual Maragall y de la opción que había tomado en el
conflicto!
– ¿Y la Conselleria?
– Su posición desde el inicio, ha sido eludir sus
propias responsabilidades, y presionar para que las partes alcanzasen un
acuerdo, "advirtiendo" que si finalmente no había acuerdo y la
administración tenía que pronunciarse "habría una
resolución que no gustaría ni a unos ni a otros".Ha sido obvia, en
declaraciones a los medios, y en informaciones 'off the record", su actitud de
presión sobre los sindicatos para que alcanzasen un acuerdo con la
empresa.
– Esa es una, acusación muy fuerte...
– Hay algo evidente: la Coalición ICV– EUiA,
cuya presencia en el gobíerno trípartito es decisiva, no ha
empleado todo su poder de persuasión en defensa de los trabajadores para
forzar el rechazo al expediente presentado por la dirección de SEAT. Por
ejemplo, abriendo una crisis de gobierno. Y en la valoración
pública que hicieron tras la firma del acuerdo no hay ninguna condena
explícita. Por otra parte, cuando se presentó el expediente, los
sindicatos respondieron con una Plataforma unitaria que aglutinaba a todos
ellos: UGT, CCOO y CGT. Cuando UGT y CCOO se descuelgan de la plataforma
unitaria y entran a negociar despidos forzosos, se rompe el frente unitario. En
el comunicado que se produce por aquellas fechas por parte de UGT y Comisiones,
para excusar su cambio de posición reprochan a la administración,
léase gobierno tripartito, que no han apoyado la posición de los
trabajadores en el conflicto. En hoja de CCOO de valoración del acuerdo
de despidos, se acusa de entreguismo y complicidad con la multinacional al
Gobierno de la Generalitat y a los grupos parlamentarios...
– Entonces, ¿crees que los sindicatos que han firmado lo han
hecho convencidos de que era lo mejor
que se podía hacer, o en el fondo ha sido un "trágala" que
han tenido que comerse?
– Los sindicatos firmantes lo que vienen a decir es que el
grupo Volkswagen no tenía ninguna razón objetiva para forzar un
acuerdo de esa naturaleza, pero que de algún modo el grupo quería
dar una especie de ejemplo, con lecturas que pueden abarcar a las propias
relaciones sociales en el seno del grupo...
– ¿Una especie de aviso de intenciones?
– Sí. La multinacional Volkswagen lanza un mensaje
para consumo interno, golpea en las "colonias" y así prepara la
justificación para lanzar en el futuro una gran ofensiva contra los
salarios y la estabilidad del empleo en sus centros en Alemania. En cuanto a
propia valoración del acuerdo, CCOO y UGT hacen una valoración
positiva.
– Sería chocante hacer una valoración negativa
después de firmar, por eso mi pregunta se refiere a si lo han firmado a
disgusto.
– Los sindicatos firmantes, UGT y CCOO, valoran
positivamente el acuerdo, sin embargo la tremenda realidad de lo que han pactado
se destila en los reproches y el tono amargo de su valoración. Si fuera
un acuerdo de verdad positivo dirían: "mira que bien, los trabajadores
han luchado, la administración ha favorecido nuestras posiciones y hemos
conseguido un magnífico acuerdo". No, no pueden decir eso. Ellos dan como
excusa que "si no hubieran llegado a un acuerdo la administración iba a
dictar una resolución con más despidos y en peores condiciones",
pero esa es una justificación indemostrable
– ¿Crees que la administración hubiera
hecho eso?
– En mi opinión, al ser el gobierno tripartito una
coalición, con potenciales contradicciones y manifiestas debilidades, era
improbable que la administración hubiera resuelto a favor del expediente
de 1.346 extinciones de contrato, al menos en los mismos términos que los
presentados por la Dirección de SEAT. Podemos imaginar qué hubiera
sucedido si la Generalitat hubiera autorizado en solitario el despido de 1.346
trabajadores con la oposición formal de los dos grandes sindicatos. El
gobierno tripartito no hubiera durado una semana ante un conflicto social de esa
envergadura que lo hubiera hecho estallar. Eso explica, la enorme presión
hecha desde la Generalitat, y los partidos que componen la coalición,
sobre las direcciones sindicales de UGT y CCOO para que alcanzasen el acuerdo y
le ahorraran un enorme desgaste político.
En cualquier caso, la aprobación de una Resolución
claramente política por la administración acusa el papel nefasto,
antisocial, del gobierno de la Generalitat. Pero, además, es que Pascual
Maragall, con la verborrea que le caracteriza, no han dudado en felicitar
públicamente el acuerdo y valorarlo positivamente. ¿Quién
puede dudar, a estas alturas, sobre cuál ha sido la posición del
gobierno tripartito en el conflicto de SEAT que se ha saldado con 660 despidos
forzosos?
El tiempo irá desvelando, los mecanismos, el papel de
determinados partidos de la coalición, los canales que se han utilizado
entre estos y sus afines en CCOO y UGT para presionar a favor del acuerdo de
despidos, en la tarea de quebrar una a una las voluntades de resistencia a la
empresa, con tal de salvar la imagen del gobierno. Sin duda, el temor ha sido
esgrimido como coartada, pero siempre al servicio de salvar determinados estatus
y poltronas, y los compromisos inconfesables...
– ¿Al conocerse la firma del acuerdo, cuáles fueron las
primeras reacciones?
– La plantilla, que ha respondido sin fisuras a las
convocatorias de movilización unitarias, se encuentra ante el hecho que
los dos principales sindicatos en SEAT – UGT y CCOO son
mayoritarios– han firmado un acuerdo que rompe los compromisos de la
Plataforma unitaria y firman por primera vez en la historia de SEAT despidos de
trabajadores con contrato fijo. La sensación de impotencia se
tornó en rabia e indignación cuando el día antes de las
vacaciones de fin de año la empresa hace entrega de las cartas de
despido. En medio de un clima de temor, con el recuerdo fresco de los 46
despidos de antes del verano, los despidos en el taller 8, con las jefaturas
amenazando a los trabajadores que secundaban el paro, la plantilla
paralizó la producción el día 23, en todos los turnos. Ha
sido un paro no sólo de solidaridad con los despedidos, sino de rechazo
al acuerdo y de exigencia de dimisión a los firmantes. Fue un paro que
evolucionó de menos a más. Por la tarde fue más potente que
por la mañana.... ¿Qué mejor valoración de los
trabajadores sobre el acuerdo de despidos que este paro?
Luego tenemos las valoraciones negativas del Acuerdo que se han
ido sumando a las que ha publicado y distribuido CGT y Revolta Global, la
valoración crítica de Agustín Moreno, representante notable
del sector crítico de CCOO, que ha desautorizado un acuerdo de esa
naturaleza. También ha sido importante, la carta y valoración de
Carlos Vallejo, miembro de Iniciativa per Catalunya y de CCOO y que ha estado
destacado por su sindicato en los organismos de la CES. Están las
resoluciones del PSUC– viu, del PCE... en fin, ha habido muchas
valoraciones críticas y condenatorias del acuerdo.
– ¿Cuál ha sido el criterio empleado en la
selección de despedidos?
– Los criterios que presentó la empresa en la
Memoria explicativa del expediente son una mera excusa, no son creíbles.
Los sindicatos entraron en la negociación de las listas con la excusa de
evitar que la empresa incluyese en la lista a gente crítica, a gente
combativa, a gente sindicalista. En mi caso, les advertí
públicamente que si pretendían salvar a unos trabajadores
acordando el despido de otros, que a mí no me salvasen, que me pusieran
el primero en la lista, porque acordar y entrar en la selección de los
despidos significa destruir el espíritu del sindicalismo de clase, que
tiene corno principio la defensa de los intereses del conjuntde los
trabajadores y las trabajadoras, sin exclusiones ni discriminación.
– Pero finalmente la lista fue pactada.
– Pero, claro, si tú salvas a tus amigos, a tus
próximos, a tus clientes o compañeros de partido... lo que sea,
alguien tiene que meterse en el lugar del que tú salvas. Con lo cual
estás dictando la suerte de otros compañeros y compafieras. Eso ha
dado como resultado una completa barbaridad, como por ejemplo que en la lista
hay una discriminación clara sobre las mujeres. Si en la plantilla las
mujeres son el 14%, en la lista son el 20– 21%. En cuanto a la componente
sindical, si CGT tiene el 7% de afiliación, en la lista tiene el 23%, Es
una desproporción tan evidente que demuestra una clara
discriminación sindical, una represión sobre CGT. Han incluido
mujeres embarazadas, compañeras de baja por maternidad, disminuidos
físicos y compañeros enfermos con graves enfermedades, matrimonios
al completo, trabajadores mayores de 50 años de muy difícil
recolocación... Ha habido un reciente acuerdo de la Comisión de
Seguimiento de la Resolución de los 660 despedidos para volver a
reingresar a algunas mujeres de baja por maternidad, porque esta barbaridad, que
ha provocado un enorme malestar en la plantilla y la consiguiente
movilización de los despedidos/as, amenazaba con empeorar todavía
la baja credibilidad de los representantes sindicales que firmaron el acuerdo de
despidos.
– ¿Despedir a una persona que está de baja es legal?
– Eso sería motivo de demanda y de un nulo radical.
Sin duda nos encontramos ante un acuerdo político, entre empresas y
sindicatos, que cuenta con la bendición de las instituciones del Gobierno
de la Generalitat. Pero en nuestro sistema legal todo acuerdo debe respetar las
leyes y normas. Por tanto, además de interponer el correspondiente
recurso administrativo contra la Resolución, están en marcha
múltiples denuncias ante la Magistratura de lo Social por
vulneración de derechos fundamentales de los trabajadores/as incluidos en
la lista de despidos... Es una lista que refleja la profunda inhumanidad del
neoliberalismo, de una dirección que emplea métodos de "limpieza"
usados en regímenes dictatoriales
– Los despedidos/as estáis movilizando y os habéis
constituido en Asamblea. ¿Cómo ve la plantilla de SEAT la lucha
que estáis iniciando?
¿Qué grado de solidaridad esperáis de la plantilla?
– Es pronto para tener una idea acabada de cómo va a
ser el proceso de movilización por la readmisión de todos los
despedidos/as que expresen su voluntad de reingresar, estamos a mediados de
enero y sólo se han realizado dos asambleas. Pero existe una
convicción muy generalizada, basada en otras experiencias de luchas
contra despidos, de que para conseguir la readmisión es necesario
asegurar una triple unidad y solidaridad, la interna de los propios
despedidos/as, la de éstos con el conjunto de trabajadores de los centros
SEAT, y la de todos ellos con el conjunto de la clase trabajadora de
Catalunya.
El protagonismo de la Asamblea de Despedidoslas es fundamental, la propia
condición de despedidos permite superar las barreras de la diversa
adscripción sindical, fortalecer su unidad interna, y ser un ejemplo que
favorezca la respuesta unitaria de todos los demás, en una lucha que no
va terminar ni en un mes ni en tres meses. Hay que buscar la unidad más
amplia del conjunto de los trabajadores en el apoyo de esa lucha.
– ¿En qué medida la firma de este acuerdo puede
repercutir en el conjunto del sector industrial?
– Si no lo evitamos, puede convertirse en una referencia en
las relaciones laborales de este país. Las declaraciones de Fidalgo son
muy claras al respecto. Además de afirmar que el acuerdo era una
solución "momentánea y positiva" a la crisis en SEAT, dice que
dadas las condiciones de competitividad en el sector hay una serie de empresas
de automóvil que se encuentran en condiciones parecidas a las de SEAT y
que por tanto soluciones semejantes a las de SEAT se producirán en el
futuro. Fidalgo está abriendo las puertas a la extensión del
acuerdo de SEAT a otras empresas. Si eso además se produce en un momento
en que se está haciendo la negociación de la reforma laboral,
donde la patronal y el gobierno plantean agilizar el proceso de despido
colectivo en las grandes empresas, y abaratar las indemnizaciones de despido, el
acuerdo firmado en SEAT es un torpedo a la oposición sindical a dichos
planes, al establecer una indemnización con un límite de 24
mensualidades, casi la mitad de las 42 que establece el Estatuto de Trabajadores
para el despido improcedente.
En fin, el acuerdo firmado en SEAT, al afectar a uno de los
reductos del movimiento obrero en las grandes empresas, debilita todavía
más la defensa de las condiciones de los trabajadores en los sectores
más desprotegidos y precarizados, en las empresas medianas y
pequeñas
– Pero esa crisis de que habla Fidalgo, ¿es real? Antes
explicabas que la empresa seguía teniendo grandes beneficios.
– No se puede hablar de crisis, y si lo hiciéramos,
deberíamos en todo caso hablar de crisis provocada.
– ¿Qué quieres decir?
– Cuando la empresa, la dirección del grupo VW,
empieza a decir que hay problemas en el Grupo, que hay que reducir los costes,
se encontraban en plena discusión sobre los objetivos de
producción y su distribución en el conjunto de factorías
del grupo para los próximos años. En aquel momento el temor que
teníamos era: "¿van a deslocalizar la producción, aplicando
el criterio estricto de rentabilidad, es decir, producir allí donde es
más barato y reducir o eliminar la producción donde sale
más caro?" Con esa lógica se hubiera tenido que desmantelar media
producción en Alemania y haberla deslocalizado hacia otras empresas del
Grupo, también a favor de SEAT, donde los costes globales son la mitad
que en Volkswagen Alemania... Curiosamente, los proyectos iniciales de VW de
llevar producciones a Chequia, a Portugal e incluso a SEAT se abandonan por el
momento y en su lugar se produce la brutal ofensiva de la dirección del
Grupo VW contra el empleo en SEAT.
Por otra parte, los datos sobre la evolución de las
ventas del Grupo VW son elocuentes: mientras las ventas de SEAT tienen un ligero
descenso sobre las previsiones, Volkswagen pasa a ser el número uno en el
ranking de ventas en Europa. ¿Qué ha ocurrido mientras tanto para
llegar a esta situación? Y en este punto, hay que constatar que, en SEAT,
tanto la opción estratégica de producir hacia determinados
segmentos del mercado y abandonar otros, como la política comercial
siempre han estado determinados desde la dirección del Grupo VW. En este
sentido la "Autonomía" de SEAT dentro del Grupo es una falacia. VW
siempre ha priorizado y favorecido en los mercados la venta de sus modelos
fabricados en Alemania en detrimento de los producidos en SEAT. Incluso cuando
SEAT ha sacado un buen modelo – el nuevo León, por ejemplo–
que competía muy bien con modelos de Volkswagen, se ha forzado con
argumentos insostenibles el retraso de su lanzamiento, o de su
distribución en la red, para no perjudicar los objetivo de ventas de
otros modelos Volkswagen. Es fácil deducir que a través de la
manipulación productiva y comercial, la dirección del Grupo VW ha
transferido sus problemas a SEAT, buscando un resultado determinado. Por eso la
"crisis" de SEAT es, en lo fundamental, una crisis provocada por la
dirección del Grupo VW. Es verdad que la coyuntura económica ha
incidido negativamente en el sector del automóvil, pero no explica por
sí sola los problemas de SEAT, ni mucho menos.
– Para acabar, una referencia a
lo personal, ¿cuántos año has estado trabajando en
SEAT?
– En
enero del 2006 hubiera alcanzado veintiocho años de antigüedad en la
empresa. Aunque en realidad mi vinculación con SEAT es más
antigua, pues antes de incorporarme a la plantilla fija de SEAT en 1978,
trabajé en SEAT en 1971 a través de una empresa prestamista.
Aquellos eran los tiempos de la dictadura, luché contra el prestamismo,
que eran las ETTs de la época, que estaban formalmente prohibidas pero
realmente vivas y explotando. Fui despedido en el año 71, a raíz
precisamente de esas luchas, y eso generó vínculos muy estrechos y
muy directos con el movimiento obrero, con Comisiones Obreras de SEAT. Tras la
caída de la dictadura y la lucha por la amnistía laboral los
compañeros de SEAT reivindicaron la reincorporación de los
trabajadores despedidos en las empresas prestamistas.
Los trabajadores de la empresa prestamista estabamos explotados
doblemente, por la empresa prestamista y por SEAT, luchábamos en
condiciones muy difíciles contra esa lacra. Pero como el prestamismo era
ilegal y la penalización contra una empresa que contratara prestamistas
era incorporar esos trabajadores a la plantilla como fijos, los
compañeros de SEAT exigieron que en aplicación de la
Amnistía laboral se me incorporara a la plantilla. Ingresé en
SEAT, en Martorell, una fábrica moderna que fabricaba conjuntos y
componentes de los vehículos, y que con el tiempo se convirtió en
la gran fábrica de montaje que es en la actualidad.
Toda mi vida he estado vinculado a la lucha sindical en SEAT y
he formado parte en varios mandatos del Comité de empresa. Primero en
CCOO y después, tras ser expulsado del sindicato, junto a otros
compañeros, por denunciar y oponernos a las prácticas corruptas en
la gestión de las contrataciones y a los pactos cada vez mas
antisociales, constituimos la ?Corriente de Izquierda Sindical" Al poco tiempo,
tras coincidir con la CNT "renovadora" (actual CGT) en una serie de conflictos,
y con la orientación clasista, abierta y unitaria que defendía su
Secretariado Permanente en aquella época, abrimos un proceso de
unificación que concluyó con la fusión de la CIS y CNT
renovadora en SEAT. Posteriormente participé en el Secretariado
Permanente, junto con mi buen amigo y compañero Emilio Cortavitarte, a la
sazón Secretario General de CGT de Catalunya. Más tarde, al
producirse un giro en CGT hacia posiciones sectarias, que transformaban el
sindicato en el partido de un sector de los anarquistas, excluyendo a otras
sensibilidades ideológicas y políticas, enterrando un proyecto
sindical prometedor, dejé mi afiliación en CGT. No obstante, me
siguen uniendo muchos vínculos de amistad, compañerismo y de
afinidad en la orientación clasista y combativa con muchos compafieros/as
de CGT de SEAT, de Catalunya y de España. En la actualidad no estaba
sindicado. Pedí mi afiliación a Comisiones, pero hasta la fecha no
se ha producido, imagino que todavía pesa la sanción de
expulsión a la que fui sometido.
– ¿En qué año ocurrió esa?
– En 1989, hace 16 años...
– Mucho tiempo parece. Sindicalista desde siempre, miembro
de la Permanente de EUÍA, partido que está en el gobierno, y
despedido. ¿Represaliado?
– Bueno prefiero no entrar en eso, Lo importante ahora es seguir
luchando. Y con mis compañeros/as de la Asamblea de Despedidos, la solidaridad
de la plantilla de SEAT, y de la gente trabajadora solidaria de Catalunya y
España, conseguir la readmisión de todos.
* Publicada en kaosenlared.net