SEAT: 660 despidos ejemplares y sin justificación
sindical

Diosdado Toledano 

Los despidos finalmente realizados en la SEAT no tienen justificación alguna desde el punto de vista económico y más bien parecen corresponder a un deseo de la empresa Volkswagen de preparar mediante el ejemplo en el exterior una futura ofensiva contra los salarios y la estabilidad de los empleos en sus sedes alemanas.  

Las pérdidas económicas 

Existe en primer lugar una excusa económica por parte de la empresa basada en supuestas pérdidas, aunque se puede constatar que que desde el 96 como mínimo, hasta el 2004, la empresa ha ido acumulando unos beneficios oficiales que, en pesetas sin revalorizar, serían del orden de 188.800 millones. Además la empresa tiene otras fuentes de beneficios que no quedan reflejadas en la contabilidad oficial, como son los derivados de  la compra de componentes de SEAT a Alemania y el pago de "royalties" por uso de tecnología deV W. Según fuentes sindicales recogidas en una edición de El País, sólo en el 2004 se transfirieron por este último concepto 442 millones de euros (más de 73.000 millones de las antiguas pesetas). 

La disminución de las ventas 

No se puede negar que las ventas han disminuido y los programas de producción también. Sien embargo una gran parte de la reducción del volumen de producción y ventas obedece a decisiones estratégicas adoptadas por la dirección de VW, es decir, abandonar la producción de los vehículos pequeños (tipo Panda) que según ella dejaban poco margen de beneficio (aunque generaban empleo y saturaban capacidad de producción instalada) para sustituirlos por vehículos de gama media, media– alta, que generaban rnayor valor añadido y dejaban más margen de beneficio. Si en el año 2000 se produjeron algo más de 519.000 vehículos, y al final del 2005 se estará cerca de los 400.000, se puede hacer la lectura que se ha reducido un 20% de la producción. Pero hay también otra lectura, si incorporamos el dato que el margen de beneficio de los nuevos modelos aumentó un 20% en relación a los antiguos. Por lo tanto la producción menor que se hace en estos momentos queda compensada de sobras por el aumento del margen de beneficio.  El argumento de la empresa de que tiene pérdidas es en consecuencia falso. 

El papel de la Generalitat en el proceso 

La Generalitat y el Ministerio de Industria concedieron ayudas importantes a SEAT, que se estiman en 147 millones de euros en el periodo 2003– 2004, por diferentes conceptos.  Puesto que existían ya ayudas acumuladas desde el 93, se está hablando de grandes cantidades, que las diversas administraciones se resisten a publicar, probablemente para evitar la siguiente pregunta de la ciudadanía: ¿Qué hace la administración para obligar a la dirección de SEAT y VW a respetar sus compromisos de producción, inversiones y empleo? 

No obstante, a pesar de la posición de fuerza que podría haber tomado la Generalitat basada en las ayudas concedidas, en la práctica se ha alineado con la empresa. No sólo en los hechos, sino incluso en actos de alto valor simbólico. 

El acuerdo firmado por los sindicatos 

Cuando se presentó el expediente, los sindicatos respondieron con una Plataforma unitaria que aglutinaba a todos ellos: UGT, CCOO y CGT. Posteriormente UGT y CCOO se descolgaron de la plataforma unitaria y entraron a negociar despidos forzosos. Para excusar su cambio de posición dichos sindicatos reprocharon a la administración,  es decir al gobierno tripartito, el no haber apoyado la posición de los trabajadores en el conflicto.  

Los sindicatos firmantes del acuerdo distinguen entre las razones de la Volkswagen y el acuerdo en sí. Respecto de lo primero, piensan que el grupo Volkswagen no tenía ninguna razón objetiva para forzar un acuerdo de esa naturaleza, pero que de algún modo el grupo quería dar una especie de ejemplo, con lecturas que pueden abarcar a las propias relaciones sociales en el seno del grupo... La multinacional Volkswagen lanza un mensaje para consumo interno, golpea en las "colonias" y así prepara la justificación para lanzar en el futuro una gran ofensiva contra los salarios y la estabilidad del empleo en sus centros en Alemania.

En cuanto a propia valoración del acuerdo, CCOO y UGT hacen una valoración positiva. Sin embargo la tremenda realidad de lo que han pactado se destila en los reproches y el tono amargo de su valoración. El argumento fundamental esgrimido es el de que "si no hubieran llegado a un acuerdo la administración iba a dictar una resolución con más despidos y en peores condiciones", pero dicha justificación es indemostrable. Era improbable que la administración hubiera resuelto a favor del expediente de 1.346 extinciones de contrato, al menos en los mismos términos que los presentados por la Dirección de SEAT.  De ahí la enorme presión hecha desde la Generalitat, y los partidos que componen la coalición, sobre las direcciones sindicales de UGT y CCOO para que alcanzasen el acuerdo y le ahorraran un enorme desgaste político. 

Posibles repercusiones sobre el sector industrial

De no evitarse, SEAT puede convertirse en una referencia en las relaciones laborales de este país. El secretario general de CCOO, Fidalgo, ha afirmado que el acuerdo era una solución "momentánea y positiva" a la crisis en SEAT y que, dadas las condiciones de competitividad en el sector, soluciones semejantes a las de SEAT se producirán en el futuro. Si eso además se produce en un momento en que se está haciendo la negociación de la reforma laboral, donde la patronal y el gobierno plantean agilizar el proceso de despido colectivo en las grandes empresas, y abaratar las indemnizaciones de despido, el acuerdo firmado en SEAT es un torpedo a la oposición sindical a dichos planes, al establecer una indemnización con un límite de 24 mensualidades, casi la mitad de las 42 que establece el Estatuto de Trabajadores para el despido improcedente. 

La lista pactada de gente despedida

La lista de las 660 personas finalmente despedidas- pactada con los sindicatos firmantes del acuerdo -se ha elaborado con claras medidas de discriminación. Si en la plantilla las mujeres son el 14%, en la lista son el 20– 21%. En cuanto a la componente sindical, si CGT tiene el 7% de afiliación, en la lista tiene el 23%. Es una desproporción tan evidente que demuestra una clara discriminación sindical, una represión sobre CGT, sindicato que no firmó el acuerdo. Se han incluído en la lista mujeres embarazadas, trabajadoras de baja por maternidad, gente disminuida física y personas con graves enfermedades, matrimonios al completo, trabajadores mayores de 50 años de muy difícil recolocación... 

Se inicia la lucha por la readmisión de las 660 personas despedidas

Una vez conocido el acuerdo firmado por los sindicatos, en medio de un clima de temor, la plantilla paralizó la producción el día 23 de diciembre, en todos los turnos. Fue un paro no sólo de solidaridad con los despedidos, sino de rechazo al acuerdo y de exigencia de dimisión a los firmantes...

Posteriormente se han constituido la Asamblea de Despedid@s y el Comité de Solidaridad con l@s Despedid@s (www.moviments.net/despidosseat/), que ya han desarrollado diversas acciones en demanda de la readmisión de las 660 personas.

Existe una convicción muy generalizada, basada en otras experiencias de luchas contra despidos, de que para conseguir la readmisión es necesario asegurar una triple unidad y solidaridad, la interna de los propios despedidos/as, la de éstos con el conjunto de trabajadores de los centros SEAT, y la de todos ellos con el conjunto de la clase trabajadora de Catalunya.

El protagonismo de la Asamblea de Despedid@s es fundamental, la propia condición de despedidos permite superar las barreras de la diversa adscripción sindical, fortalecer su unidad interna, y ser un ejemplo que favorezca la respuesta unitaria de todos los demás, en una lucha que no va terminar ni en un mes ni en tres meses. Hay que buscar la unidad más amplia del conjunto de los trabajadores en el apoyo de esa lucha.