Ainara Rodriguez, Oihana Llorente - Ikasle Abertzaleak *
Como en los centros comerciales, pero al revés, es
la oferta que se nos plantea en la educación. Si el reclamo
publicitario dice que usted se lleva dos y paga uno, el Proceso de
Bologna, hijo aventajado de la Estrategia de Lisboa y primo de
Bolkenstein, nos propone lo contrario: llévese usted lo mismo, pero
pague el doble y por si esto fuera poco, le bajamos la calidad.
Nosotras, estudiantes hartas de cambios de planes, vemos como
Bologna está arrasando con un derecho social básico. Nosotros,
estudiantes, ahora somos meros consumidores, clientes de un negocio
mundial y sufridores de un plan que privatiza uno a uno los servicios
públicos.
No estamos hablando de un ataque más a nuestros derechos, sino
de la madre de todos los ataques que, como un tsunami, arrasará con los
más básicos de nuestros derechos: a la educación, culturales y
lingüísticos, democráticos, a ser sujeto del proceso educativo, a
estudiar en unas condiciones dignas.
Y es que hay gente que cuando le decíamos que estas
universidades apestan nos decía que no era para tanto, que aunque mal
todavía nos quedaban algunos derechos. Ya les decíamos que no, que son
una mera ilusiónŠ esperemos que después de Bologna no queden dudas.
Respuesta estudiantil
La respuesta estudiantil a Bologna se está haciendo notar. No
somos unas iluminadas, no. Cada vez está más claro que esto es un
ataque a nuestros derechos y si el año pasado eran pocas las voces que
se alzaban en su contra, fuimos miles las que lo hicimos el pasado 17
de noviembre y han sido ¡1.000.000! las que han salido en todo el
Estado francés entre otras cosas criticando Bologna (las televisiones
muchas veces mienten, pero la imagen de la masiva manifestación de
París en la que la pancarta tenía las siglas ECTS-LMD European Credit
Transfer System-Licenciat, Master, Doctorat dejaban claro el motivo
por el que salió también el estudiantado).
Esto nos lleva a otra reflexión muy interesante. Cuando el
gran capital dice que se está creando en Europa una unión democrática
de sus ciudadanos, y lo dicen sin ruborizarse, la única unión que se
está creando es una en la que nos quejamos por los mismos motivos. A
los grandes empresarios reunidos en la ERT les da lo mismo que se una
Europa o Egipto con Sudán si eso da dinero.
Las respuestas estudiantiles han sido, a nuestro entender,
ejemplares. Mientras que desde los rectorados se nos dice que «hay que
hacerlo porque hay que hacerlo», unos de los mejores argumentos de la
Historia, el estudiantado ha analizado el texto, ha construido
alternativas y se ha mostrado imaginativo. Hemos dicho por qué nos
oponemos y en que puntos podríamos estar de acuerdo. Incluso hemos
realizado algo que podrían haberlo hecho ellos: informar al
estudiantado. Algunos de los firmantes hemos dado charlas en las que
hasta hemos invitado a gente que está a favor (algo que muy pocas
universidades hayan hecho al revés). Es decir, el estudiantado ha
realizado un análisis pormenorizado y «casualmente», en diferentes
lugares y sin hablar entre ellos se ha llegado a conclusiones
parecidas. Hemos realizado huelgas y manifestaciones, asambleas y
charlas... y ahora le ha llegado el turno al Foro Europeo de
Estudiantes.
Foro Europeo de Estudiantes
En una reunión realizada en Madrid por medio centenar de
estudiantes se decidió desarrollar algún tipo de coordinación conjunta
y la realización de un Foro Europeo de Estudiantes en Euskal Herria, el
24, 25 y 26 de marzo, en la localidad navarra de Bakaiku. En estas
jornadas estamos teniendo la posibilidad de debatir sobre nuestras
realidades, ansias, proyectosŠ y sobre todo sobre cómo rebatir a los
mandamases que imponen proyectos eco- nómicos como si fueran pedagogos.
Tenemos ya propuestas en la cabeza y lo queremos plasmar sobre el
papel. Queremos realizar una declaración que se contraponga a la de
Bologna; pero no solo porque estamos en contra de ella sino porque
nuestra concepción de Europa es muy diferente. Mientras que ellos se
juntan en castillos amurallados, vacían universidades y no usan
taquígrafos nosotras realizamos el debate abiertamente, en un pequeño
pueblo alejado de todo núcleo de poder (económico y político). Mientras
que su propuesta nace en los bancos y multinacionales y la dirigen a la
comunidad universitaria, nuestra declaración nace del estudiantado y es
para el estudiantado. Mientras que sus propuestas se asientan en la
obligación de llevarlas a cabo, las nuestras son abiertas, libres y con
posibilidad de discusión. Al fin y al cabo, ante su Europa del capital
y las fortalezas políticas somos nosotros, estudiantes, los que junto a
pescadoras y labradores, obreras y ecologistas, estamos construyendo
desde abajo un puente entre culturas.
* Publicado en Gara, 25/03/06