La tecnología Terminator
ecología

Hacia una nueva primavera silenciosa

A todos nos resulta familiar aquello de que los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren, una definición que viene -dicen- del sabio Aristóteles. Y raro será que en algún momento de nuestras vidas no nos hayamos sentido fascinados al ver germinar una semilla, brotando por arte de magia en busca de luz, de agua... Magias aparte, la reproducción, es algo esencial a la vida, y cuesta imaginar un planeta verde en el que el ser humano pueda "controlar" a su antojo este rasgo tan característico de los organismos vivos. En su afán por aumentar beneficios, sin embargo, las grandes empresas biotecnológicas lo están intentando, amenazando al mundo con una nueva Primavera Silenciosa.

En 1998 el Grupo ETC (entonces RAFI) descubrió en Estados Unidos una patente sobre una nueva aplicación de la ingeniería genética que suscitó inquietud e indignación en todo el mundo. La patente describía un método para crear semillas que producirían una planta cuyas semillas estarían programadas para suicidarse, impidiendo su germinación. El nuevo invento (denominado oficialmente Sistema de Protección de Tecnologías y bautizado TERMINATOR por RAFI) levantó un escándalo que hizo que las principales empresas biotecnológicas se comprometieran a no desarrollar esta tecnología. Pero no ha sido así. En octubre 2005 la Oficina Europea de Patentes concedió la primera patente europea Terminator a la compañía Syngenta. Y no se trata de la única solicitud: Monsanto, Bayer, Aventis, BASF y otros gigantes de la biotecnología han solicitado varias decenas de patentes similares en Europa, en Estados Unidos y en otros países, señal inequívoca de que están desarrollando este tipo de tecnologías. i

QUE ES LA TECNOLOGÍA TERMINATOR

La clave del Sistema de Protección de Tecnologías es una toxina que mata al embrión en un momento predeterminado de su desarrollo, impidiendo la germinación de la semilla.

Pero la empresa semillera necesita producir varias generaciones de semillas para su venta, por lo que el mecanismo suicida tiene que permanecer apagado durante algún tiempo. El sistema se activa mediante la aplicación de un producto químico antes de vender las semillas al agricultor.

Para ello es preciso insertar en el genoma de la planta varias secuencias extrañas de ADN. Esquemáticamente, el sistema consistiría en:

Un gen (Gen 3) que codifica la toxina letal, acompañado de un segmento genético que bloquea su expresión, impidiendo la producción de la toxina.

Un gen (Gen 2) que codifica una enzima que actúa como tijera genética, eliminando el segmento que bloquea Gen 3.

Un gen (Gen 1) que codifica una proteína represora que bloquea la expresión de Gen 2, impidiendo la producción de la tijera genética.

El producto químico que desencadena esta sucesión de acontecimientos al ser aplicado a las semillas bloquea la producción de la proteína represora (Gen 1), lo que provoca el inicio de la secuencia suicida.

FUENTE: La Tecnología "Terminator". Colorado State University

UN SISTEMA DE PROTECCIÓN DEL NEGOCIO SEMILLERO

Como su propio nombre indica, los Sistemas de Protección de Tecnologías (o Terminator) han sido desarrollados para "proteger" los intereses de las empresas semilleras, incrementando sus ganancias. Su único objetivo es impedir que los agricultores guarden semilla de su propia cosecha para la siguiente siembra. Se trata de la última triquiñuela de un sector cada vez más poderoso y concentrado, vinculado estrechamente a la industria de ingeniería genética, para asegurarse el monopolio de las semillas ii. Su anterior argucia, las patentes biotecnológicas, está resultando un fastidioso engorro para las grandes compañías, sobre todo en países del Tercer Mundo donde la tradición campesina de guardar semilla sigue viva. En Argentina, por ejemplo, los agricultores se han negado a pagar regalías a Monsanto por la soja transgénica patentada sembrada en el país desde hace años, obligando a la compañía a recurrir a complicados procedimientos para intentar cobrar sus derechos de patente iii. Terminator sería la solución perfecta para evitar a la industria este tipo de quebraderos de cabeza: si el problema del negocio de las semillas es su empeño en reproducirse, hagamos semillas estériles. Además de meter en vereda cómodamente a sus actuales clientes, los agricultores de los países ricos, Terminator permitiría a las empresas semilleras ampliar sus ventas a regiones donde sus expectativas de lucro son actualmente escasas.

Las 10 compañías de semillas más grandes importantes del mundo + 1

Compañía

Ventas 2004

  1. Monsanto (EEUU) + Seminis

  2. Dupont/Pioneer (EEUU)

  3. Syngenta (Suiza)

  4. Grupo Limagrain (Francia)

  5. KWS AG (Alemania)

  6. Land O' Lakes (EEUU)

  7. Sakata (Japón)

  8. Bayer (Alemania)

  9. Taikii (Japón)

  10. DLF-Trifolium (Dinamarca)

  11. Delta & Pine Land (EEUU)

2.803 $$

2.600 $$

1.239 $$

1.044 $$

622 $$

538 $$

416 $$

387 $$

366 $$

320 $$

315 $$

FUENTE: Grupo ETC. Concentración de la Industria Global de Semillas - 2005.
Las 10 compañías mayores controlan la mitad de la venta de semillas mundial.


PRIMAVERA SILENCIOSA

Su desarrollo y comercialización, sin embargo, sería catastrófico en primer lugar para las regiones empobrecidas del mundo, donde una mayoría de la población practica una agricultura de subsistencia y no puede permitirse el lujo de comprar semilla todos los años. En África, por ejemplo, el 90% de la simiente sembrada por los campesinos procede de su propia cosecha. La comercialización de semillas Terminator o su entrada a través de los programas de ayuda en estas zonas, con la consiguiente contaminación de cultivos locales, tendría efectos desastrosos.

Pero Terminator amenaza no sólo el medio de vida de los 1400 millones de campesinos que dependen de sus semillas, sino el mantenimiento de la enorme diversidad de variedades agrícolas conservadas en los campos de los agricultores, fundamental para la producción futura de alimentos. Si la agricultura industrial ha supuesto la desaparición de más del 75% de la diversidad agrícola durante el siglo XX, la comercialización de semillas suicidas tendría unos repercusiones nefastas para la agrobiodiversidad mundial. Las semillas Terminator podrían llevar a la extinción de las variedades locales de cultivos alimentarios -por abandono de estas variedades o por la contaminación de los cultivos-, poniendo en peligro a la seguridad alimentaria de todo el planeta.

Las semillas Terminator podrían provocar asimismo la extinción de especies silvestres valiosas. La industria biotecnológica está promoviendo Terminator con el falso argumento de que esta tecnología es muy útil para frenar la contaminación no deseada asociada a los cultivos manipulados genéticamente, especialmente a los farmacultivos diseñados para la producción de productos químicos y fármacos. Pero esta tecnología es compleja y poco fiable, no siendo posible garantizar su estabilidad ni evitar la transferencia y dispersión de genes. Los cultivos Terminator pueden introducir nuevos riesgos en el medio ambiente, pudiendo pasar a parientes silvestres del entorno a través del polen. La diseminación de genes de esterilidad, que pueden propagarse en estado apagado y activarse posteriormente, podría convertirse en una auténtica catástrofe ecológica iv.

LA MORATORIA A TERMINATOR

En 2000 el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) acordó una moratoria a la Tecnología Terminator. Pese a las presiones del lobby biotecnológico para minar la moratoria, este acuerdo ha salido reforzado en la reunión del Convenio de Curitiba, en marzo 2006, y algunas de las grandes transnacionales, como Monsanto y Syngenta, han reafirmado recientemente su antiguo compromiso de no utilizar Terminator. Sin embargo la decisión del CBD se revisará de nuevo en 2008 y nada impide a la industria cambiar su promesa en el futuro, cuando la tecnología, hoy todavía en fase de desarrollo, haya sido puesta a punto para su comercialización. La prohibición de Terminator a nivel nacional, como han hecho la India y Brasil, es el único camino seguro para terminar con una tecnología asesina que persigue crear semillas suicidas, que no reporta ningún beneficio a la Humanidad y que responde únicamente a los intereses de la industria biotecnológica, amenazando al mundo con una nueva Primavera Silenciosa. El acuerdo del CDB en Curitiba ha supuesto una enorme victoria para la sociedad pero la batalla por terminar con Terminator, por tanto, no ha concluido.

 

Notas 

i. Ver: Campaña Terminar Terminator <http://es.banterminator.org/>

ii. Ver: Concentración de la Industria Global de Semillas. Grupo ETC. Communiqué nº 90. Septiembre/Octubre 2005. <http://www.etcgroup.org/documents/CommSeedSPAFIN.pdf>

iii. Sin ir más lejos, en el mes de enero Monsanto solicitaba a la administración aduanera española la paralización de sendos cargamentos de soja transgénica procedente de Argentina en los puertos de Bilbao y de Santander, reclamando a los importadores el pago de regalías que los agricultores argentinos se niegan a pagar. Ver: C. Gillam. Monsanto asks Spanish customs to inspect soy shipments from Argentina. Reuters, 26 enero 2006.

iv. EcoNexus y Federación de Científicos de Alemania. Submission to the Convention on Biological Diversity on "Advice on the report of the Ad Hoc Technical Expert Group on Genetic Use Restriction Technologies".