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Crispación en el Consell Nacional de EUiA

Publicado el 21/05/2006 - 07:45

Lluís Rabell

Con 62 votos a favor (correspondientes al PCC y al POR), 21 en contra y 3 abstenciones (PSUC-Viu y "Rojos/roges"); es decir, prácticamente con un tercio de desafección de los y las presentes fue aprobada ayer, en el Consell Nacional de EUiA, que cuenta con 150 miembros, la resolución presentada por su coordinador general, Jordi Miralles. Dicha resolución no contenía, como cabía esperar, ninguna inflexión o novedad respecto a los posicionamientos adoptados en el último período por la mayoría dirigente de la organización: permanencia de EUiA en el gobierno de la Generalitat - a pesar de "no compartir la decisión de cesar a los consejeros y consejeras de ERC" - y, por supuesto, un "Sí" al Estatut que, de un modo llamativo y cuanto más recortado ha ido quedando en Madrid el texto inicialmente aprobado en el Parlament, menos "crítico" se ha vuelto.

"Una vez efectuada la remodelación - afirma eufemísticamente el documento -, el gobierno tiene dos objetivos prioritarios: dar información y fomentar la máxima participación en el referéndum del Estatut, y poder impulsar y aprobar el máximo de proyectos para seguir desplegando el Acuerdo del Tinell".

Por nuestra parte, los miembros de la corriente "Rojos/roges" presentamos un proyecto de resolución contradictorio, que puede verse a continuación y que decayó automáticamente al ser adoptado el texto mayoritario. En el documento alternativo ("Girar hacia el "No" para cerrar el paso a la derecha") se insta a un cambio decidido en la línea de la organización, rompiendo con su actitud subalterna respecto al social-liberalismo en todos los ámbitos; una actitud desmoralizadora que no hace sino favorecer las maniobras políticas que preparan el retorno de CiU a la Generalitat y su incorporación a la gobernabilidad del Estado. Así pues, planteábamos: a) la salida inmediata de un gobierno del que somos simples rehenes; b) el rechazo de un Estatut que frustra una vez más los anhelos de progreso social y democrático de la ciudadanía; c) la consulta interna de nuestra afiliación, con carácter de urgencia, acerca del sentido del voto que propugna EUiA en el referéndum del 18 de junio.

La discusión política, sin llegar a caer en la incorrección verbal, fue tornándose sin embargo cada vez más tensa, y reveló una actitud puramente defensiva por parte de la mayoría. En efecto, desde la permanencia en un ejecutivo que ha visto la expulsión de ERC y que depende del apoyo de la derecha nacionalista, resulta difícil entender, como lo pretende la resolución mayoritaria, que EUiA siga apostando, de cara a un próximo gobierno, por "una mayoría de izquierdas y catalanista - sobre nuevas bases que superen los errores cometidos - y que den continuidad a nuevas políticas de izquierdas en el terreno social, nacional, ecológico y democrático, y desde el positivo pluralismo de las izquierdas".

La negociación de la reforma fiscal entre Solbes y CiU, señalado como ejemplo del cambio de alianzas que, por parte del PSOE, se había fraguado en el curso de la negociación estatutaria, desvela mejor que cualquier otro razonamiento la vacuidad de tales ilusiones. Y es que, por otra parte, la mayoría se mostró incapaz de dar alguna buena razón para aprobar el Estatut… aparte del consabido refrán sobre la coincidencia con el "No" del PP, que se ha convertido en el único argumento mediático de los partidarios del texto. Tan apurada se vio la mayoría, que nos explicó que el suyo era un "sí de izquierdas y catalanista", distinto del "Sí" de CiU, del PSC… e incluso del "Sí" de ICV. ¿Puede imaginarse mayor absurdo? El "No", en la medida que rechaza una ley y deja un espacio abierto a la confrontación, procede de polos sociales contrapuestos que pugnan por abrir un escenario más ventajoso para el enfrentamiento de sus respectivas e inconciliables pretensiones. Hay un movimiento por el "No", ascendente entre la ciudadanía democrática y los movimientos sociales, que quiere batir este proyecto para abrirse paso hacia la autodeterminación. Frente a ese movimiento, hay un "No" del PP que, en clave española, se orienta hacia el desgaste y la presión sobre el gobierno de Zapatero, y que, por lo que respecta a Catalunya, se integra como un revulsivo en el dispositivo de coacción de la opinión pública que despliega el poder.

Por el contrario, el "Sí", proceda de donde proceda y se vista como se vista, significa la aprobación de un mismo ordenamiento jurídico… que tiene ni más ni menos la pretensión de prevalecer para toda una generación. El "Sí" se identifica exactamente con lo que representa el Estatut, que no es catalanista, ni de izquierdas. Y si alguien lo duda, que consulte con Alfonso Guerra, que "adecentó" convenientemente el texto; o con Artur Mas, que se muere de ganas de verlo aprobado, sabedor de que la gestión de ese Estatut recaería en sus manos. Se podría incluso consultar el tema a Josep Piqué, que ya expresó inicialmente su coincidencia con los términos del pacto Mas-Zapatero, y dijo claramente en el Senado que, en caso de producirse un cambio de mayoría parlamentaria en la próxima legislatura, el PP "padecería" - pero se guardaría muy mucho de revocar - el Estatut que se nos propone.

Si la discusión era enconada por la naturaleza de las opiniones que se enfrentaban en el Consell, acabó crispándose por dos actitudes surgidas desde la mayoría. La primera, la pretensión de que "todo estaba ya zanjado y suficientemente discutido". El propio Consell, que no se reunía desde el pasado 11 de febrero, era visto como un puro y engorroso trámite. Hasta tal punto que, antes de habernos pronunciado sobre el resultado de este largo y complejo proceso estatutario… se nos presentaban ya los carteles de la campaña, con la imagen de nuestro coordinador llamando a votar "Sí". Más grave aún. Ese desprecio hacia el debate responsable en el seno de los órganos dirigentes y entre afiliados y afiliadas dio rápidamente paso a insinuaciones inquietantes hacia las expresiones de disidencia frente a la línea oficial: "Libertad de opinión, se nos dijo desde la tribuna; pero también coherencia organizativa". (No tardaríamos mucho en comprobar en que consistía esa "coherencia" cuando se nos propuso, en la segunda parte del Consell, votar la expulsión de un compañero del PSUC-Viu, elegido - como el resto de nosotros y nosotras - en la IV Asamblea de EUiA).

Manifiestamente, la mayoría estaba dolida por el hecho de que "Rojos/roges", como corriente de opinión minoritaria de EUiA - jamás en nombre de la organización o arrogándose su representación -, haya expresado públicamente sus opiniones. ¿Provocamos tal vez sensación de "desorden" frente a nuestros pulcros aliados? ¿Acaso hacemos gala de "inmadurez"? Lo cierto es que nuestras críticas han sido siempre tan severas en cuanto a la política como respetuosas hacia los compañeros… y leales hacia una organización de la que somos fundadores y cuyo nombre, en luchas obreras y sociales, creemos haber defendido con probada dignidad. No faltó, sin embargo, quien nos acusó de "atacar a la dirección". ¿Reminiscencia estalinista en una organización que, lejos de ser un partido de viejo cuño, pretende desarrollarse como un movimiento político y social? ¿Añoranza de aquellos tiempos en que - como nos recordaba otro compañero - estos debates se solventaban manu militari? Quizás. No obstante, cabe señalar que tales reproches procedían de alguien que se dice trotskista, y es miembro del POR. (Por más señas, uno de los cargos de confianza de EUiA en la estructura del gobierno catalán… y, a tenor de lo que pudimos ver, nada dispuesto a abandonarlo).

En efecto, el POR jugó en este Consell un papel considerable en el crescendo de la crispación. Cuatro de sus representantes tomaron la palabra y consiguieron la proeza de no decir qué voto recomendaban; pero respaldaron -¡cómo no! - "por sentirse cómodos con ella", la resolución del coordinador general. Todos ellos insistieron sin embargo en pedir que se admitiese la "libertad de conciencia" en EUiA y no se "demonizase" a quienes tenían una opción distinta del "Sí". Cínica postura, pues, como dijo el compañero Diosdado Toledano, "en este movimiento, la libertad de conciencia siempre la hemos tenido; y la libertad de expresión la usamos, sin que ello dependa de la graciosa concesión de nuestros dirigentes". Sólo la Iglesia católica considera pecaminosos los "malos pensamientos" y los "deseos impuros". El POR, en actitud perdonavidas, admite pues que seamos "librepensadores"… pero nos conmina a permanecer callados. En realidad, las desvanecidas tradiciones de lucha de este grupo, como un eco lejano, dicen justamente a la conciencia de sus miembros que este Estatuto resulta inaceptable. Pero, la sumisión servil hacia la mayoría, de la que depende lisa y llanamente para existir, lleva al POR a tragar con lo que le echen. De ahí la manifiesta hostilidad hacia quienes, al no aceptar compromisos sin principios, ponemos de relieve sus miserias.

El cuestionamiento agresivo de la libertad de expresión preparaba en realidad el terreno para la segunda parte del Consell, en que se propuso ni más ni menos que la suspensión por un período de doce meses del compañero Francesc Fernández de Badalona. Semejante pretensión de zanjar una crisis política surgida por desavenencias en el seno de EUiA y del grupo municipal de la coalición, apelando a las disposiciones estatutarias que condenan actitudes éticamente reprobables, resultaba ya inadmisible. Pero lo que colmó el vaso fue que, tras el requisitorio contra el compañero, se pidiese que el Consell Nacional, convertido en un improvisado tribunal, procediese de inmediato a dictar sentencia, sin permitir intervenciones, réplicas o preguntas. Desde la presidencia, como para quitar importancia al asunto, se nos dijo que, al fin y al cabo, no había para tanto: tan sólo estábamos hablando de un año de expulsión. Efectivamente, como nos lo habían recordado en el punto anterior, tiempos hubo en la izquierda, cuando aún reinaba en Moscú "el padrecito de los pueblos", en que estos conflictos se resolvían de un modo mucho más expeditivo. Ante tal actitud, los miembros del PSUC-Viu y de "Rojos/roges" rehusamos participar en semejante mascarada o legitimarla con nuestra presencia, y abandonamos en bloque la reunión. Al salir de la sala, todavía pudimos contemplar el vergonzoso espectáculo de los compañeros y compañeras del POR votando disciplinadamente con sus mentores la suspensión de Francesc Fernández. Para un grupo como éste, cabe temer que se haya dado un paso muy difícil de desandar.

En cualquier caso, por lo que al Consell Nacional se refiere, estamos ante precedentes muy graves y alarmantes. He aquí una manera arrogante y autoritaria de imponer decisiones políticas y organizativas que, de no corregirse rápidamente, augura tiempos difíciles para EUiA. Nos estamos alejando a marchas forzadas de su proyecto original, plural, democrático y participativo. No obstante, sería el único antídoto frente a una deriva propiciada por los compromisos adquiridos con el social-liberalismo, con los que cada día se torna más apremiante romper. Una amplia y valiente discusión sobre la crisis del tripartito y acerca del Estatut - que seguimos reivindicando en la organización - debería ser el primer paso para lograrlo.

Barcelona, 20 de mayo de 2006.

Lluís Rabell

 



 

Anexo: Propuesta de Resolución presentada por los miembros de la corriente Rojos/es de EUiA (versión en castellano)

 
Propuesta de resolución del Consell Nacional de EUiA (19/05/06)

GIRAR HACIA EL "NO" PARA CERRAR EL PASO A LA DERECHA

1- Con el paso de los días, aparece con mayor claridad que el pacto Mas-Zapatero - y el Estatuto de autonomía que se someterá a referéndum el próximo 18 de junio, recortado según los parámetros de aquel acuerdo - constituyen una plataforma para el retorno de CiU a la Generalitat y para la incorporación del nacionalismo de derechas catalán a la gobernabilidad del Estado, apoyando las políticas liberales y de proyección internacional del capitalismo español que hace suyas el PSOE.

2- Así pues, este Estatuto, reducido a una mera descentralización administrativa, pretende sellar el entendimiento entre los intereses del Estado centralista - defendidos en este caso por el social-liberalismo y, muy especialmente, por un aparato del PSOE fuertemente incrustado en la burocracia de las autonomías - y la burguesía industrial y negociante de Catalunya, dando al traste una vez más con los anhelos sociales y democráticos de la ciudadanía de este país.

3- Por lo tanto, este Estatuto, que niega a Catalunya su reconocimiento jurídico como nación, que le rehúsa la soberanía tributaria y fiscal necesaria para hacer efectivo cualquier avance social, y que - recortando hasta el escarnio la moderada Propuesta del Parlament - pisotea la dignidad de su representación, sólo merece el repudio más claro y contundente por parte de una izquierda consecuente.

4- El gobierno tripartito se ha roto bajo la presión del pacto Mas-Zapatero, un pacto contra el que se ha ido levantando un amplio abanico de fuerzas sociales y democráticas, que ya salieron a la calle el 18 F reclamando el derecho a decidir y que ahora llaman a votar "No" en el referéndum del 18 de junio. Las bases de ERC lo bastante sensibles a este movimiento de opinión ciudadana como para obligar a los dirigentes de esa formación a mantener una posición de dignidad y firmeza que contrasta con la línea de conducta observada hasta ahora por la izquierda transformadora.

5- Finalmente, ha sido expulsada del gobierno catalán la única fuerza que no ha renegado de su voto del 30 de septiembre - después que los comisionados del PSOE, según la famosa expresión de Alfonso Guerra, "se cepillasen" la propuesta catalana. El ejecutivo que resulta de esta última remodelación ya no es un gobierno catalanista y de izquierdas, ni tiene ninguna pretensión de progreso por cuanto a la población trabajadora y a las clases desfavorecidas se refiere: se trata de un gabinete provisional, sostenido y fiscalizado por la derecha, y destinado a preparar - bajo una fórmula de gobierno todavía incierta - el retorno de CiU al poder.

6- La izquierda transformadora no pinta nada en un gobierno de tales características. Su presencia, puramente testimonial y subsidiaria del social-liberalismo, sólo puede servir como caución de izquierdas, convirtiéndonos en rehenes de semejante operación política y desacreditando a nuestro movimiento a los ojos de la juventud y de la clase obrera. En consecuencia, es exigible la dimisión inmediata de los cargos de confianza que EUiA mantiene en el organigrama del gobierno, así como el abandono del mismo por parte de los "consellers" de la coalición.

7- En ese sentido, y reconsiderando la experiencia de estos últimos meses, EUiA decide reconducir radicalmente su posición hacia un "No" de claro contenido soberanista y progresista frente al Estatuto que, finalmente, se somete a consulta popular. EUiA quiere sumarse así al movimiento ascendente de rechazo por parte de entidades y asociaciones ciudadanas, sectores sindicales, movimientos juveniles y sociales, agrupamientos de la izquierda independentista y anticapitalista, etc., que han ido confluyendo en torno al "No". Este movimiento ya ha conseguido arrinconar de un modo efectivo la agitación reaccionaria y demagógica del PP, reduciéndola a un simple papel de espantapájaros entre las manos de los partidarios del "Sí".

8- Una victoria del "No", al derrotar la tentativa de frustrar las aspiraciones del pueblo de Catalunya durante otra generación y minar los planes del neoliberalismo, dibujaría el escenario más favorable para nosotros: pondría a la orden del día un movimiento ciudadano hacia la autodeterminación, presionaría a favor de un nuevo acuerdo de las izquierdas - mucho más fiel y combativo de lo que supuso la experiencia del tripartito - y crearía las mejores condiciones para la renovación y el fortalecimiento de la izquierda transformadora.

9- El Consell Nacional, dado el escaso margen de tiempo de que disponemos, decide proceder, con carácter de urgencia, a una consulta de las asambleas territoriales y sectoriales acerca del sentido de nuestro voto como organización en el referéndum del 18 J.

Anna Gabarró, Diosdado Toledano, Lluís Rabell (Corriente "Rojos/roges")


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/1452