Mariano Pinós
Una semana conspirando para cambiar el mundo. Una semana viviendo el socialismo. Esto es lo que hemos hecho en Perugia (Italia) mas de 500 jóvenes de todas partes de Europa y algunas del mundo.
Una de las cosas mas destacables del campamento es el internacionalismo en acción. El intercambio de experiencias y perspectivas de la izquierda en Europa, algo que creo que el resto de la izquierda ha dejado de lado. Aunque los partidos a la izquierda del social-liberalismo estén agrupados en el Partido de la Izquierda Europea, esto no pasa de ser una coalición de partidos debido a la coyuntura política de la UE que no ha ido mas allá de lo institucional.
![]() Libros editados por la sección italiana y agenda del campamento |
Los militantes de base de las organizaciones de la IV Internacional se reúnen y discuten sobre las realidades concretas de sus ciudades y países pero siempre sin olvidar que sólo son parte de una lucha aun mayor y de la que todos forman parte que tiene como objetivo la emancipación de la humanidad, objetivo siempre presente y no diluido en localismos o en el pragmatismo político al uso.
Tanto el nivel de los debates, de los mítines y la formación, como el entusiasmo revolucionario que han existido en el campamento es algo que se echa de menos en la izquierda transformadora española, concretamente en la realidad que conozco que es Izquierda Unida. He sacado una conclusión importante de este viaje. Y es que, como ya sospechaba, una izquierda con una auténtica línea socialista y revolucionaria ha de ser por fuerza juvenil, heterodoxa, plural y abierta a las aportaciones de los nuevos elementos que aparecen en la realidad. Siempre da la sensación de que aquellos que nos han hablado de “modernizar” o “renovar” la izquierda lo que nos querían decir realmente es que hay que abrazar el libre mercado y el pacto social. Por el contrario, aquellos que se reclamaban puros y fieles a la lucha de clases caían en reivindicaciones prácticamente nostálgicas, la reverencia a vetusta simbología, una visión en blanco y negro de la vida y lo peor de todo, un alejamiento de la realidad actual y concreta en todas sus formas con el que difícilmente puede hacerse un análisis marxista. Por no hablar del sectarismo.
![]() Formación sobre "relación partido/movimento social" |
Pues bien, entre la traición y el museo existe el sentido común y una izquierda revolucionaria coherente y valiente que conjuga la teoría y la praxis para dar solución a la barbarie del sistema capitalista que oprime a la clase trabajadora y destruye el planeta en el que todos vivimos a paso de gigante. Que otro mundo es posible es la conclusión que me traigo a mi ciudad. Y lo se porque lo he vivido. Porque el otro aspecto importante del campamento es que cambiando las formas de relación entre los hombres y mujeres en unos pocos aspectos básicos, nace el fuerte sentimiento de responsabilidad de uno mismo y hacia los demás: el socialismo en la práctica. En tres palabras: Libertad, Igualdad y Frateridad.
En un mundo en el que estamos arrollados casi sin darnos cuenta por el individualismo, la competitividad y la forma de vida girando en torno al consumo es imposible que salga lo mejor de cada uno de nosotros. La humanidad y el planeta necesita las formas de organización y relación socialistas. Y la buena noticia es que es posible.
He visto una izquierda que no piensa en los términos parlamentarios de esta democracia “vigilada por los cañones del capital”, una izquierda para la que un puñado de votos no determina sus acciones, ausente de enfrentamientos cainitas por el sillón y el puesto, y que a la vez planea tomar el poder para los oprimidos de la Tierra con toda la seriedad que tal empresa requiere. Tal vez no estemos de acuerdo absolutamente en todo, pero ni falta que hace; coincidimos en lo primordial.
Salud y República y Revolución ecológica, sexual y social.
Nos vemos el año que viene.
* Coordinador de Jóvenes de IU-Aragón






















