Una primera experiencia militante
Europa | jóvenes

Sonia

Esta 23 edición de campamentos de jóvenes revolucionarios ha sido para nosotros nuestra primera edición y esperamos que no la última. Que no sea la última pues queremos seguir aprendiendo, compartiendo y formándonos, ya no sólo a nivel de conocimientos, sino también a nivel social y por supuesto personal. 

Ya en esas largas horas de autobús camino al campamento, una sensación similar a la de ese primer día de cole nos invadía. Sorpresa, excitación, incertidumbre, euforia, ansia... toda una mezcla de sensaciones. 

El primer y segundo día podríamos decir que fueron para nosotros...un caos! Horarios, lazos sociales, ideas, organización, talleres, etc. Todo un mar de acontecimientos que íbamos asimilando con calzador y a un ritmo frenético. Por suerte, fuimos adaptándonos y pudimos sobrevivir. 

Tras estas primeras impresiones la cosa fue de mejor en mejor. Comenzábamos a socializarnos con el grupo, a comprender un poco mejor la filosofía del campamentos, conocer aun más la ideología de los allí presentes,... aunque sin embargo había cosas que no acabábamos de entender o asimilar, pero siempre estaban disponibles para ayudarnos con una sonrisa nuestros compañeros, a ellos, gracias. 

La hora de la comidas todos sabemos que es un gran evento social en el cual podemos conversar, pues bien en estos campamentos no iba a ser menos, cosa propiciada por la escasez de comida, lo que daba pie a más charlas... 

Las reuniones de delegación nos eran muy útiles pues era el momento por excelencia para organizarnos como grupo y en el que todos podíamos participar. 

Los talleres matutinos resultaban muy motivadores pues cada cual era libre de elegir al que acudir de acuerdo con sus intereses. Lo único que lo hacía más pesado eran el calor y las traducciones a varios idiomas que lo repentizaban todo. 

 Actividades de Formación
Formación sobre "relación partido/movimento social"

La mayoría de los primerizos en estos campamentos nos preguntábamos muy a menudo porqué existía un espacio exclusivo para mujeres. Tras varios debates, muchos de nosotros seguíamos sin comprender esta postura, pues pensábamos ¿no luchamos por la igualdad? Tal vez cada cual tenemos unos esquemas mentales distintos que iremos madurando poco a poco, todos ellos por supuesto muy respetables. 

Los momentos de formación y forum se agradecían pues las traducciones al ser simultaneas hacían que todo fuera más fluido. Un aplauso a esos traductores no profesionales que desinteresadamente ofrecían sus servicios a los demás. 

Ya para terminar, os comento las horas de diversión que hemos tenido juntos, en las que destacan la discoteca y la visita a Perugia. Son momentos para entablar nuevos lazos afectivos con las personas allí presentes, muy importantes para la socialización del individuo en el grupo y su buen funcionamiento en las diferentes tareas. Un grupo unido sí es un grupo. Juntos podemos conseguir cambiar este mundo.