Liberation | 31-8-06
En una carta dirigida al "camarada Olivier Besancenot", que "Liberation" ha obtenido, la candidata de LO descarta a Buffet o a Bové.
"A la LCR, le cuesta, pero para la LO aun es peor". Un militante trotsquista, interrogado ayer en Port-Leucate después de la jornada de clausura de la universidad de verano de formación Olivier Besancenot, lo expresa de esta forma. Arlette Laguiller, candidata de Lutte ouvrière por sexta vez, empieza aparentemente a inquietarse sobre su capacidad para reunir las 500 firmas necesarias. Y se desahoga al respecto en una carta (que Liberation ha obtenido) dirigida el 14 de julio... al "camarada Olivier Besancenot", su oponente trotsquista. Y, sorpresa, se dice presta a llamar a votar por el candidato de la LCR en caso de fracaso. Aunque, en 1969, la LO, que no había presentado candidato, había llamado a votar a Krivine, se trata de un verdadero cambio en las relaciones entre las dos formaciones trotsquistas, habiendo criticado desde hace mucho tiempo Lutte ouvrière la deriva "movimentista" de la LCR.
Llegado el caso.
La carta esta firmada por Arlette Laguiller "en nombre de la dirección de la LO": "En estos momentos, no tengo todavía todos los apoyos necesarios, pero espero obtenerlos y que tú obtendrás los tuyos. He de decir sin embargo que, si no los obtengo, llamaremos muy probablemente a votar por tu candidatura, pero no por la "candidatura unitaria" que propones, el programa de la cual sería el minimo común denominador de las posiciones respectivas de tus apoyos, escribe. La candidata de la LO, llegado el caso, proyectaría introducir una papeleta Besancenot en la urna en la primera vuelta. Pero no una papeleta Buffet o Bové, en el caso de que uno de ellos encabezase una candidatura unitaria antineoliberal. Ni una ni otro son lo suficientemente "anticapitalistas" a sus ojos. Esta perspectiva unitaria es de todas formas poco probable ya que su dinámica parece hoy lastrada por el pulso entre la LCR y el PCF (leer Liberation de ayer)
La adhesión de Arlette a Olivier tendria sus límites: "Si yo no pudiera presentarme y tú pudieras, el hecho de que podamos llamar a votarte no significaría que se hiciera automáticamente una candidatura común con una campaña común", precisa enviando sus "saludos revolucionarios y toda [su] amistad".
Si las dos formaciones de extrema izquierda tropiezan con dificultades para reunir las 500 firmas, LO parece llevar la peor parte. Marc, que ha pedido firmas a los alcaldes en l'Aisne para la candidatura de la LCR, tiene una explicación: "A menudo, los militantes de LO han pasado antes que nosotros. Se toman las listas de alcaldes que han apoyado las candidaturas de izquierda en el 2002. De entre ellos los que habían firmado por Arlette. Algunos nos dicen que no les gustó que no llamara a votar en la segunda vuelta contra Le Pen. Y que se burlase de los que iban a votar a Chirac."
Consigna de exclusividad.
No todo está ganado para Olivier Besancenot, que no ha recogido aun más que 200 promesas de firma. "No iré a llorarle a François Hollande", advierte éste. Más que la consigna de exclusividad enviada por el primer secretario del PS a los cargos electos socialistas, es el "miedo a las municipales, organizadas un año después", lo que frena a los alcaldes, explica Roberto, encargado de esta caza de firmas en la LCR. "Y, en las agrupaciones comunales, el chantaje a las subvenciones blandido por los consejeros regionales o generales funciona", explica Alain Krivine. Resultado: de la gente que apoyó en el 2002, un tercio de los cargos vuelve a firmar, un tercio rehusa, y el resto duda.




















