«Lula ha sido una gran decepción, pero Alckmin es todavía mucho peor»
política | Brasil

Entrevista a Michel Löwy
Por Gilberto MaringoniCarta Maior  (5/10/06)

El sociólogo Michel Löwy es probablemente el intelectual brasileño de más prestigio a nivel internacional. Reside en Francia desde hace más de cuatro décadas, y es director en el Centro Nacional de Investigación Científica, en París. Sus investigaciones han dado pie a una extensa obra, publicada en veintidós países, de la cual haría falta destacar como títulos más conocidos “Romanticismo y mesianismo”, “Marxismo y teología de la liberación” y “Ideologías y ciencia social” entre otros muchos libros.

Löwy viaja constantemente al Brasil y sigue de cerca la política nacional. Su valoración del gobierno de Lula es muy dura: “Ha predominado el continuismo, la orientación liberal, favorable a los bancos, al capital financiero nacional e internacional”, dice este hombre, que va apoyar a la candidatura de Heloisa Helena a la Presidencia. Ante las opciones que se presentan en la segunda vuelta, sin embargo, el sociólogo es expeditivo: “Es importante evitar que llegue al poder un personaje peligroso, identificado con el Opus Dei e imbuido de la visión más brutal, represiva y antipopular del capitalismo salvaje”. En esta entrevista, realizada a través del correo electrónico, este hijo de inmigrantes judíos nacido en Sao Paulo el año 1938 explica porque votará por Lula en la segunda vuelta.

Usted firmó un Manifiesto de apoyo a la candidatura de Heloisa Helena en la primera vuelta electoral. Cómo ha visto el resultado de las elecciones presidenciales en Brasil?

ML. – Me parece muy importante el resultado obtenido por Heloisa Helena. El hecho que cerca de un 7 % del electorado haya votado a favor de una candidatura claramente identificada con los intereses de los explotados, con un programa de ruptura con el neoliberalismo, con una perspectiva socialista y democrática, que recupera las mejores tradiciones del PT (antes de que se convirtiera al neoliberalismo), constituye un gran adelanto en el camino de la reconstrucción de la izquierda en Brasil. Heloisa Helena ha sabido llegar al corazón de más de seis millones de brasileños y brasileñas, y esto representa un gran paso adelante hacia otro futuro.

Usted había criticado públicamente al gobierno de Lula. Qué valoración hace?

ML. – El balance es globalmente negativo. muy decepcionante. Nada a ver con el que había sido el programa, la práctica y la trayectoria del PT durante los quince primeros años de su historia. Es cierto: se ha tomado alguna medida asistencial de cara a la gente más pobre, y los movimientos sociales han dejado de ser criminalizados. Pero, en las cuestiones esenciales, es justo decir que con respecto a la política económica, ha prevalecido el continuismo, la orientación liberal favorable a los bancos, al capital financiero nacional e internacional. La reforma agraria ha quedado muy por debajo del que nos habían prometido. El gobierno ha destinado el 10 % de las ayudas al campo a la agricultura familiar y el otro 90 % al negocio agrario destinado a la exportación. Esto patentiza cuáles han sido las prioridades macroeconómicas. Por no hablar de los escándalos, de la corrupción y de los “chupasangres”.

Ahora, de cara a la segunda vuelta, las opciones que quedan son Lula y Alckmin. Hay diferencias entre uno y otro?

ML. – Naturalmente que hay diferencias. Ambos constituyen variantes de la política liberal, pero aún así no son del todo equivalentes. Un gobierno dirigido por Alckmin sería catastrófico para la clase trabajadora brasileña. Sería un gobierno reaccionario, que buscaría privatizar lo poco que queda como empresa nacional, por ejemplo Petrobras, así como los servicios públicos, y que invertiría en el fortalecimiento de la represión contra los movimientos sociales. Lula ha sido una gran decepción. Pero Alckmin sería sin duda mucho peor que Lula, desde el punto de vista de la gente pobre y de los oprimidos.

Cambiaría algo el panorama internacional estando Lula o Alckmin en la Presidencia de Brasil?

ML.- El gobierno de Lula nunca tuvo el coraje de enfrentarse a los Estados Unidos, de romper las negociaciones del ALCA, de apoyar a los procesos revolucionarios de América Latina, como lo han hecho los gobiernos de Venezuela y de Bolivia. Pero un hipotético gobierno de Alckmin se alinearía completamente con la política norteamericana, como un simple peón del juego imperialista en nuestro continente.

Si usted estuviera en Brasil, daría su voto a algún de los dos candidatos? Pondría alguna condición previa a su voto?

ML. – Por las razones que acabo de exponer, y a fin de evitar el retroceso que significaría un gobierno de Alckmin, votaré por Lula en la segunda vuelta. Como brasileño residente en el extranjero tengo derecho al sufragio aquí, en la embajada de Brasil en París. Votaré sin ilusiones, pero convencido de que es importante evitar que llegue al poder un personaje peligroso, identificado con el Opus Dei, imbuido de la versión más brutal, represiva y antipopular del capitalismo salvaje. Se trata de mi opción personal, no hablo en aras de ningún partido o corriente político.

 

* La entrevista en catalán [revolta global]