Crónica desde París: Guerra Global, Constitución Europea y relaciones con los Partidos Políticos
Europa | resistencia

Por Jaime Pastor

Después de la celebración de la Asamblea de Mujeres y de la manifestación con la que concluyó la misma en Bobigny (lugar donde hace 30 años se celebró un juicio por aborto a una joven de 16 años) y de cuyos resultados no puedo informar directamente pero que sin duda sientan un precedente en la historia de estos Foros, este jueves han empezado los plenarios y los muy diversos seminarios y talleres.

El hecho de que se celebren en cuatro lugares distintos y de que sea tanto lo que se ofrece no permite tener una visión de conjunto todavía. En cualquier caso, el debate sobre la globalización y la guerra, con Toni Negri entre los ponentes, ha sido el tema estrella en el centro de Saint-Denis, mientras que en la Villette ha sido la Constitución Europea la que ha centrado la atención de la mañana, seguida luego por debates sobre las perspectivas del movimiento aquí definido como "altermundialista" y sus relaciones con los partidos políticos.

En la discusión sobre el proyecto de Constitución europea ha habido un amplio consenso entre los ponentes y, sobre todo, en las personas asistentes sobre la imposibilidad de aceptar un proyecto que contiene y quiere blindar, como ha dicho Yves Salesse en otra sesión, "lo que no queremos que sea Europa". Sólo Epifani, dirigente de la CGIL italiana, se ha desmarcado de las posiciones contrarias pero con una argumentación posibilista que ha tenido que reconocer el sesgo neoliberal del proyecto y el carácter elitista de la Convención. Especialmente interesante ha sido, en cambio, la intervención del representante del principal sindicato belga, muy crítico del proyecto.

En cuanto a la relación con los partidos, el debate ha sido planteado claramente en intervenciones de Fausto Bertinotti, un sindicalista británico y Noel Mamère de Los Verdes franceses, junto con la de Callinicos y Angela Klein; incluso un representante del Partido Socialista Francés ha hecho su autocrítica porque su partido hubiera hecho tantas concesiones al neoliberalismo cuando estaba en el gobierno. Antes Bernard Cassen, especialmente beligerante contra la izquierda radical en los últimos tiempos, había insistido en la necesidad de que el movimiento se autodefiniera fundamentalmente como un movimiento de "educación popular" y no tanto de protesta sino, sobre todo, de protesta y de búsqueda de una mejor relación con los partidos con representación parlamentaria.

En fin, muchas cosas habría que contar ya pero es pronto para ir digeriendo todo lo que estamos viviendo estos días. Tiempo habrá para socializar estos intercambios en espacios diferentes y que nos traen cierta nostalgia de Florencia, una ciudad más a la medida de lo que andamos buscando.