Antonio Cruz González / Despage
Encuentro internacional sobre la Resistencia Armada en la Posguerra. España. 1939-1952. Universidad Complutense de Madrid. Cátedra Memoria Histórica. Octubre 2006
Asistimos con gran interés a estas Jornadas sobre el Maquis en la Posguerra que ha programado la Complutense. Es cierto que desde las Asociaciones privadas se han efectuado durante estos últimos años eventos de este tipo. Así las Jornadas de la Crónica de la guerrilla rural de Santa Cruz de Moya (Cuenca), o las iniciativas de la Asociación del Jerte (Cáceres), han abierto el camino a que desde un punto de vista oficial y académico se afronten estos estudios, con los que se conseguirá que la Historia ocupe el lugar que merece tras 70 años de Amnesia política.
Los estudios serios sobre este fenómeno de los Maquis (recordamos, Héroes en Francia, Bandoleros en España), van abriendo la puerta para una explicación histórica que dista mucho de los clichés de delincuentes con que la represión oficial franquista y su posterior silencio los han tratado.
El plantel de historiadores, curiosamente muchos de ellos provenientes de los Institutos de Educación Secundaria, ha sido verdaderamente extraordinario y ha merecido la pena asistir a este Encuentro, organizado desde la Dirección de Julio Aróstegui, con gran habilidad, paciencia y humanidad, y como él dijo en la inauguración con la ayuda de profesores, comité científico, auxiliares, administrativos, conserjes y alumnos. Es decir un equipo completo que ha trabajado por llegar a unas conclusiones, por organizar unos verdaderos debates, a los que tan poco estamos acostumbrados en este país, que merecen todos los elogios.
El aforo, de unas 250 plazas, reducido para la gente que asistió, se
mantuvo lleno de interés y motivación. Sólo nos queda aplaudir a los entes superiores,
Decana, Rector Berzosa, y todos los intervenientes capaces de que estos encuentros se
celebren y esperamos, se sigan celebrando.
Repasemos los intervenientes, porque deseamos que aparte de ser este escrito una crónica, sea un inicio de Debate, debido a las diferentes maneras y opciones con que se presenta el problema, desde los dos principales enfoques que se trataron allí, el de la Memoria Histórica y su contricante el Olvido, y la forma del enfoque de la Resistencia Armada, que en el caso de este último, resulta debatible hasta la fecha que figuraba en el Encuentro: España, 1939-1952. Como luego veremos el último maqui (pasivo, pues ya estaba escondido como topo) fue “Piloto” (José Castro Veiga), en Galicia, abatido el 10 de marzo de 1965. Y el último maqui “activo”, es decir no escondido, fue Ramón Vila Capdevila que fue alcanzado por dos disparos de Guardias Civiles el 7 de agosto de 1963. Algunos consideran que el último resistente fue Franciso “Quico” Sabaté, que cayó en San Celoni por las balas de un somatén, en la fecha de 5 de enero de 1960, evidentemente fue uno de los más famosos y a los que el Régimen había calificado de enemigo público nº 1, pero no fue el último. En cualquier caso vemos que la resistencia llegó hasta mediados de los 60, aunque se tratara de los últimos núcleos de unos luchadores, que a partir de esos años ya no podían seguir llevando la lucha contra el fascismo de forma armada y clandestina.
Repasando cronológicamente el programa de las Jornadas, nos encontramos con la primera intervención, debida a Josep Sánchez Cervelló, cuya exposición se centró en el estudio de las Leyes franquistas, es decir “nacionales”, para pasar después al contexto de las leyes “internacionales”. No es el fin de este artículo repasar punto por punto todos los contenidos de cada ponencia, que por cierto van a ser editados por la Facultad, con lo que los interesados se verán satisfechos. Sólo destacar que el ponente recalcó la “alegalidad” de las leyes franquistas, encabezando en primer lugar la promulgación en el año 37 de la Ley de Depuración de Responsabilidades Políticas, contra la Masonería y el Comunismo, ejemplo sin más del más puro ordenamiento fascista, abarcando incluso, con carácter retroactivo, es decir la más pura contradicción del Derecho, hasta las responsabilidades políticas del año 1934. Partiendo de la proclamación del Estado de Guerra, con una grave repercusión política: todos los inculpados serían juzgados por Tribunales Militares. Aquí con la salvedad de que no fueron todos inculpados, es decir los que sufrieron las “sacas” de Falange y Requetés, sobre todo en 1936 y 1937, sin juicio, ni expediente, ni ninguna garantía jurídica, así como las denuncias directas y búsqueda en casas, en los pueblos, etc. para ser arrastrados a las cunetas y tapias de cementerios dónde serían asesinados.
Desde el punto de vista internacional expuso sobre todo la repercusión del Pacto Germano-Soviético, de las decisiones de Stalin con repercusión sobre España, Grecia, y con relación directa a España, las decisiones de Francia, apoyada por otras naciones, para establecer el boicot a España, consecuencia del asesinato por el régimen franquista del Héroe resistente francés y español, Cristino García, en marzo de 1946. El punto culminante de su exposición se centró en el año 1948, cuando la facción de CNT de Esglesias y Montseny deciden relanzar la guerrilla maqui, mientras que el PCE decide el fin de la lucha armada que se alarga hasta 1952 con la disolución del AGLA (Agrupación Guerrillera de Levante Aragón).

Cristino García, héroe de la Resistencia en Francia y asesinado en España. Ocasionó el cierre de fronteras francesas.
A través del estudio de Leyes y decisiones de las naciones y partidos, nos fuimos adentrando en el mundo de la resistencia contra el franquismo.
El siguiente ponente era Secundino Serrano, que por problemas familiares no pudo estar presente, pero envió escrita su ponencia que pasó a leer Julio Aróstegui, cuyo estudio resumido pasó a citar tres etapas diferenciadas: 1ª) De 1936 a 1941, que él denomina de Huídos, campesinos de los pueblos que se echan al monte. En algunas regiones, León por ejemplo, se les conocía por “los del monte”. 2ª) De 1942 a 1946, su estudio se refiere sobre todo a León, donde centra el apogeo de la resistencia armada. 3ª) De 1947 a 1951, momento en el que llega Urquiola para crear al Agrupación guerrillera de León Galicia, desgajándose de la Federación de guerrillas existente, dónde convívian socialistas, anarquistas y comunistas. Esa pretensión hegemónica rompe la organización. De esta exposición se hicieron destacar dos conclusiones, una la del tópico de la hegemonía de los comunistas, a excepción de Cataluña, que la propaganda se encargó de divulgar. La otra era la observación de la realidad, es decir el conflicto creado entre comunistas y federalistas, que cómo más tarde hará observar Francisco Martínez “Quico” llegó hasta la convivencia en el exilio.
La mañana del día 26 se cerró con la ponencia de Benito Díaz Díaz, de la Universidad de Castilla La Mancha, profesor en Talavera de la Reina, que hizo referencia a la Guerrilla de los montes de Toledo, es decir Centro y parte de Extremadura. Fue muy amena y entretenida, porque Benito nos introdujo no en el campo teórico propiamente dicho, sino en las vivencias orales de las investigaciones que tiene publicadas en diferentes momentos de su vida académica. El Debate que se generó a continuación con la intervención de varios ponentes que actuaron en días sucesivos, como fue el caso del profesor Moreno, y del guerrillero-enlace “Quico”, fue muy interesante para establecer la diferencia entre una primera fase de Huídos, y una segunda fase de Organización, segunda fase que en algunos momentos no llegó a darse, por su organización territorial, la represión de cada zona, su dificultad orográfica, su procedencia política, etc.
La jornada de tarde con las exposiciones de Hartmut Heine, de la Universidad de Berlín, así como la intervención más esperada, de los últimos guerrilleros existentes, Amadora “Rosita”, Miguel Padial “Campanito” y Francisco Martínez “Quico” que relataron sus experiencias personales. Rosita, junto con su hermana Esperanza “Sole” y su íntima amiga Remedios “Celia”, estuvieron en la Agrupación de Levante (AGLA) dónde las enseñaron a leer y escribir, más tarde sus vivencias de cárceles y sufrimientos. Luego Rosita, cuando Campanito salió de la cárcel en Madrid, continuó con él como “su compañera” hasta hoy. También Quico relató sus experiencias en León.

Portada del libro de Remedios Montero, donde aparece junto a las otras tres guerrilleras citadas en el texto.
Hacemos constar que en el debate de uno de los días, se reflexionó por qué la Organización había hecho un cartel sólo con fotografías de Maquis del género masculino. La contestación de uno de los responsables fue que desconocían la existencia de guerrilleras. Este desconocimiento es bastante lamentable, pues hasta Remedios Montero “Celia”, tiene publicado un libro con sus memorias en la resistencia y su posterior matrimonio con Florián, también guerrillero del AGLA (“Historia de Celia. Recuerdos de una guerrillera antifascista” Ed. Rialla-Octaedro). Allí narra también su amistad con Sole y Rosita. No fueron muchas mujeres las que intervinieron como guerrilleras, con el fusil en la mano, pero fueron innumerables las que se ofrecieron como enlaces, y ayudaron a “los del monte”. Esta crítica, muy bien realizada el último día por Odette Martínez, debe ser asumida por la organización, más si cabe cuando el periódico El País, que publicó la noticia el jueves 26 de octubre, en su edición de Madrid, puso la foto de las tres guerrilleras, acompañada de Angelita, hermana pequeña de Esperanza Martínez “Sole”, en la cárcel de Alcalá de Henares, foto muy conocida, sacada del libro de “Celia”.
El Segundo día 26 de Octubre, jueves, se inició con la Ponencia de Ferrán Sánchez Agustí, historiador de Sallent (Lleida) que acaba de publicar el libro “El Maquis Anarquista”. Este fue el tema principal de la disertación, acompañado por parte de un documental sobre los maquis y la resistencia, que aunque pasado por Televición Española, debido a una hora avanzada de programación, es prácticamente desconocido. En el intervino como asesor Ferrán y se ilustraba con los momentos principales de los maquis más conocidos. Destacó sobre todo el icono de los cuatro maquis anarquistas, Massana, Capdevila, Sabaté y Facerías, narrando alguna de sus anécdotas contempladas en el libro citado.

Portada del libro de Ferrán Sánchez, donde se destacan los cuatro maquis más importantes del Pirineo. Capdevila "Caracremada", Massana, "Quico" Sabaté y Facerías.
A continuación intervino Jorge Marco licenciado de la UCM, con un tema con el que inicia sus estudios para una tesis. El marco fue los hermanos Quero y el entorno geográfico de Granada. El enfoque a partir de los datos coincidentes con un libro ya publicado de este grupo y de las matizaciones academicistas de Hosbawn, sobre los rebeldes sociales, traducido a veces por bandoleros sociales, y en clara referencia a los bandoleros “generosos” de las serranías españolas, los Diego Corrientes, Empecinado, etc. etc. que dieron lugar algunos de ellos a las partidas contra el ejército francés de Napoleón, no puede ser trasplantando aquí, en ningún caso, a la lucha armada contra el franquismo. Evidentemente esta postura, produjo un gran debate, con intervención de varios ponentes que se encontraban en la sala.
Porque no se trataba tanto del fuero como del huevo. Apelando a la naturaleza misma del franquismo, nacido de un golpe de Estado contra un Gobierno legal y legítimo, que tras su fracaso se convierte en Guerra Civil, con una resistencia armada, que llega en las zonas dónde va ganando el ejército rebelde, a refugiarse sus víctimas en montes, cordilleras, cuevas, etc. etc. La intervención brillante, a nuestra manera de observar, del profesor Francisco Moreno, explicando claramente que los primeros resistentes, “huídos” si se quiere esta expresión, no son unas personas letradas, intelectuales, o militares de alta graduación. Después estos huídos van organizándose, alrededor de los partidos y sindicatos, se forman Agrupaciones y Federaciones, y toman una forma guerrillera. Moreno admite la existencia de grupos independientes que no se agrupan bajo la forma comunista o anarquista, pero en ningún caso es posible admitir la denominación franquista de bandolerismo o delincuencia.
Se insistió en lo mismo por varios ponentes. Creemos que este Debate enriqueció especialemente las Jornadas. Así lo reconoció por la tarde en unas breves palabras Julio Aróstegui, que fomentó la riqueza de contrastar los diferentes puntos de vista de las diferentes investigaciones.
En efecto, en nuestra visión de las cosas, no podemos olvidar, que la génesis de la Guerra Civil, tiene la significación de una lucha de clases. Es curioso que quién primero lo reconoce es el enemigo. Los militares africanistas no se levantan contra la República y a favor de la Monarquía, durante meses muchos, incluso el propio Queipo, se consideraban republicanos. La lucha era por el fascismo contra el anarquismo y el comunismo. Luego la deriva hacia la Iglesia, hizo que empezaran a emplear el término Cruzada, pero la naturaleza de este evento fue el enfrentamiento entre la clase oligárquica, militar y eclesial contra el campesinado, el proletariado y la intelectualidad progresista (llamémosle republicana de izquierdas). Por ello, los que se opusieron al fascismo, después franquismo, cuando Franco unificó los partidos que podían darle sombra y creo El Movimiento Nacional y se alió, bajo palio, con la Iglesia, los que se opusieron, decíamos, no pueden ser en ningún momento tratados como un grupo social marginal, delicuente, pues el delincuente estaba en el Pardo y se llamaba Francisco Franco. La propaganda del Régimen era tan sutil, pero a la vez tan poderosa, que infectó todos los expedientes, atestados, sumarios, libros, publicaciones etc. etc. de expresiones que afectaban a los maquis, como bandoleros (sociales o comunes, lo mismo me dá), salteadores, ladrones de banco o de gallinas, para que la carga de la prueba cayera en el presunto “culpable”. Solamente en alguna ocasión, en manifestaciones de libros del régimen o en declaraciones de algún jefe de la Guardia Civil, se empiezan a verter expresiones como “partidas”, que nos lleva precisamente a los guerrilleros contra el ejército francés, que se ocultaban en el mundo rural, y atacaban y después se alejaban, en una verdadera “guerra de guerrillas”. Si empezamos a admitir academicismos tales como bandelorismo social o grupos de mafiosos, hacemos la política franquista.
Porque aquí cabría hablar también de la conciencia de clase. Si esa clase a la que nos referimos, la clase explotada, la clase perseguida, no tiene conciencia de sí misma, ni de su lucha, ¿deja de ser clase?. Pues yo creo que la postura marxista es clara, se le denomina Lumpen proletariat, pero en ningún momento pierde su denominación, aunque no actúe como de ella cabría esperar. Igualmente, la intelligentsia que acepta y asume su condición de clase explotada, pasa a formar parte de la misma. Los principales vanguardistas han venido de gente estudiosa y universitaria, desde Lenin hasta Che Guevara.
Por tanto, flaco favor se le hace al movimiento guerrillero español, cuando se parte del estudio de un grupo independiente, que si en circunstancias normales realiza acciones directas muy debatibles desde el punto de vista de la eficacia revolucionaria o política, sí son verdaderas acciones contra el sistema opresor, establecido contra todo Derecho, y con el símil de Espartaco, no podemos establecer ni la más sombra de duda sobre el resistente, como un luchador antifranquista, aunque desde un punto de vista teórico o académico no tuviera los suficientes estudios para poder establecer su propia condición.
Nos fijamos en la consecuencia, es decir esta rebelión, esta resistencia es consecuencia del franquismo. No enjuiciamos, no podemos ni debemos enjuiciar, su eficacia, su conveniencia o su utilidad. Esto simplemente es la Historia, no un tribunal penal que juzga a un delincuente. Como nos dice el profesor Santos Juliá en Víctimas de la guerra civil, a quién hay que pedir la justificación de la violencia, la quema de edificios, los fusilamientos indebidos, es a quién los provocó y los realizó hasta un mes antes de su muerte. Esto es la causa, los maquis son la consecuencia. Y desde el punto de vista de Despage, evidentemente.
A continuación intervino Ramón García Piñeiro sobre los grupos guerrilleros en Asturias, con especial hincapié en un luchador desde el 1934, Fernández Ladreda. Sus divergencias con Unión Nacional, su adhesión al Comité de Milicias Antifascistas, pero sin adherirse a la Unión. Una exposición interesante que motivó también varias preguntas en el Debate.
En la tarde hubo un cambio de ponentes sobre el programa previsto. Intervino en primer lugar Andrés Sorel, del que destacamos en su exposición la referencia al factor humano, que no siempre presidió las decisiones históricas de la lucha contra el franquismo, también comentó las presiones que sufrió en sus publicaciones sobre el maquis, de su propia organización, el PCE en el exilio de París, admitiendo una de las primeras publicaciones sobre el movimiento guerrillero, con entrevistas orales en Praga y otras ciudades del exilio, que luego se verían cercenadas por la conveniencia política del Comité Central. Se le preguntó que por qué en posteriores ediciones, una vez abandonó el partido comunista, no lo publicó completo. Parece ser que sólo hubo un original que fue el censurado y no se pudo reconstruir lo perdido.
Pero en un día tan cargado de ideas, no podía faltar lo que creemos que fue el remate académico, que no academicista, es decir la muy cuidada ponencia del historiador José Antonio Vidal Castaño, sobre las fuentes orales en la elaboración del discurso de la memoria en su vertiente de la historia de la resistencia, añadiendo sus usos y nuevas perspectivas. Estudio tan interesante se vió interrumpido por la necesidad de concretarse a un tiempo de exposición. No entendemos como el moderador, que no dio muestras de saberlo hacer de forma dulce y solidaria, hizo que el discurso que en realidad daba un alto contenido a las Jornadas por su erudición científica y su exposición propia del recinto dónde nos hallábamos, fue interrumpido y no encontró la forma para completar el contenido. De todas formas, el trascurso desde la versión oral comenzando con las conversaciones de los móviles de las personas secuestradas en los aviones que confrontaron con las Torres gemelas del World Center, hasta su expansión a través de filmes y libros, para introducirnos en las consecuencias y métodos por los que trascurre la investigación histórica, hasta descender a las historias vivas de unas páginas amnésicas de la Historia, que han intentando ocultar la verdad de lo que ocurrió, solapando con ello la ilegitimidad con que se obtuvo una dictadura que duró 40 años. Confiamos en que la posterior publicación de su ensayo, nos permita a los amantes de estos temas contemplar tan destacada ponencia.
Fue interesante en ese día la intervención de Julián Chaves Palacios, profesor titular de la Cátedra de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura, así como Director del Proyecto “Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura”. Este ponente se refirió sobre todo a las Fuentes escritas para la investigación de la recuperación de la Historia. Ilustrado con la aplicación informática, descendió desde las fuentes estatales hasta las regionales, provinciales y locales, para pasar a los registros de asociaciones privadas, pasando a informar en el debate posterior sobre los registros de cementerios y de parroquia. La exposición no sólo es interesante desde el punto de vista teórico, sino también punto de apoyo para enseñar a comenzar una investigación, sobre todo en este ámbito de la Guerra civil, dónde nos refirió las trabas que ponen en Archivos Militares para conseguir una información, con diferimientos entre uno y tres años.
El viernes 27 estuvo dedicado a Cine, Literatura y Testimonios. Primero se produjo la fluida exposición de Carlos F. Heredero quién nos relató las películas españolas que se habían realizado con el tema maquis. Cómo se había enfocado la guerrilla en el cine español. Estableciendo claramente dos períodos. El Franquista dónde evidentemente el tema fue tratado siempre de forma maniquea, con figuras como dos hermanos, uno el nacional y otro el maqui (Torrepartida de Pedro Lazaga, 1956), o dos amigos (Dos caminos de Arturo Ruiz Castillo, 1953). Así fue refiriendo los 8 films que de una forma directa o bien con referencias indirectas, se hicieron en la etapa 1954-1964.
Luego pasó al estudio de las películas que se hicieron ya con otra mentalidad, democrática, en el período posterior. Admitiendo que antes de la muerte del dictador, en 1973, ya hubo una magnífica película de Victor Erice, “El espiritu de la colmena”, en la que aparece un guerrillero NO ARREPENTIDO (diferencia esencial con los maquis anteriores), es decir de los que admiten que han perdido la guerra. Esto se trasmite a través de una única secuencia, el guerrillero desciende del tren y se oculta en un pajar y la niña protagonista le lleva una manzana. Esta película fue escrita por Erice y por Angel Fernández Santos, y se hizo referencia a que la escena era referencia biográfica de Angel Fernández que siendo niño recordaba que su padre había escondido un maqui en un pajar.
Se pasó revista rápida al resto de películas recientes, y por lo tanto más conocidas, de las que destacó los “Dias del pasado” de Mario Camus y el “Silencio Roto” de Montxo Armendáriz, del que comentó también el documental producido por el mismo, “La guerrilla de la memoria”.
El autor de estas líneas tuvo el placer de conversar al fin de la ponencia con Carlos F. Heredero, y salieron dos películas más, no citadas, con el tema maquis: “Y llegó el día de la venganza” de Zinneman y la muy reciente “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro. De la primera el ponente argumentó que no era española. Es cierto pero hay colaboración de actores y de localización española. Además Franco vetó a la Columbia a partir de este film. Es decir tuvo una relación bastante grande con España. De la segunda, parece ser que cuando estaban redactados los textos de la ponencia aún no se había estrenado. No obstante, Carlos dijo que de haber habido debate lo comentaría.
A continuación vino la exposición de Julio Llamazares, escritor leonés, que intrujo una ponencia sobre “Los héroes de mi infancia”. Con esta experiencia, escribió más tarde su novela “Luna de Lobos”. Sus referencias vivenciales sobre la recogida de datos para lo que primero iba a ser un cuento y luego pasó a ser novela. Novela incomprendida en los tiempos de la movida, dónde se pretendía “mover” todo, a excepción de la Guerra Civil y la Dictadura. Destacó la amnesia de la transición y la necesidad de la recuperación de la Memoria. Esta exposición, vivencial, gustó mucho y fue acogida con grandes aplausos.

El libro que escribió Julio Llamazares con recuerdos de las historias de su infancia.
La mañana terminó con la exposición de Odette Martínez de la Bibliothèque de Documentation International Contemporaine, BDIC, de la que proyectó un documental sobre la recogida de historia oral y el papel de la mujer en la guerrilla, argumentando que no son sólo guerrilleros los que disponían de un fusil o una metralleta. Había numerosas mujeres que funcionaron como apoyo o como enlaces, y también algunas, escasas es cierto, que actuaron como guerrilleras activas, viviendo y practicando acciones como los hombres. Delimitó perfectamente la guerrilla del llano y del monte y el papel del feminismo obtenido a través de la historia oral de las mujeres que participaron en los eventos.

Remedios Montero, "Celia", de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) en un acto en el monumento al guerrillero de Santa Cruz de Moya. Foto J.M-Azkarrága.
Quedó para por la tarde del viernes las ponencias de Mercedes Yusta, de la Université de Cergy-Pontoise (París), sobre el campesino y la vertiente social de la guerrilla y la de Francisco Moreno, Profesor del IES de Getafe, sobre el maquis: obrerismo, repubicanismo y resistencia.
Destacar que las Jornadas desde nuestra impresión, son completamente necesarias para investigar sobre la Historia contemporánea, especialmente de nuestro país, dónde tan poco se ha escrito y ahora que se está comenzando a escribir durante esta década, no todo se plantea desde un estudio científico, sino que se mezcla de ideología, desajustando los hechos históricos. No en vano, aquí en España, tras la guerra no hubo la paz, sino la victoria. Y la banda vencedora, se encargó muy mucho de recordar que ellos ganaron y que las reglas del juego pasaban por su dictado. Nunca se dieron facilidades para la investigación y el análisis de los hechos históricos, en primer lugar por la conciencia culpable de los victoriosos, por su autarquía, por la exclusividad y el aislamiento del “otro”. La naturaleza del conflicto, un golpe de estado, un pronunciamiento se intentó enmascarar con la respuesta a la barbarie, con una Cruzada contra el comunismo, con la lucha por la ley y el orden, con la unidad de la Patria, y tantos otros conceptos, que evidentemente no conseguirían tener razón, más que como la tuvieron, con la fuerza de las armas. La razón de la fuerza y no la fuerza de la razón. De ahí surge la tergiversación, el silencio y lo que es más triste, la complicidad en la apertura por el miedo anterior.
Es necesario, de acuerdo con Aróstegui, el debate y el debate mesurado, con el respeto a la expresión del otro, con la respuesta moderada, que impide hablar a todos a la vez, y que servirá para que una promoción de universitarios, que llegarán en su día a dirigir la Universidad y esperemos que la sociedad, no pasen por las tristes secuelas de la censura, de la falta de expresión, del odio al rival, de la tergiversación en suma.
DESPAGE Noviembre 2006.




















