Publicado en corriente[a]lterna (http://www.espacioalternativo.org)

Entrevista a José Manuel Méndez Rodríguez

Publicado el 28/12/2006 - 03:20

Manuel de la Rosa Hernández*

Hace algunas semanas realizábamos a José Manuel esta entrevista mientras convalecía de su enfermedad, su última pelea.

En los últimos años se vienen sucediendo hitos en la movilización social de las islas, especialmente en Tenerife. ¿A qué crees que es debido?

J.M. - Yo creo que es debido en una parte al descrédito total de lo que llaman la clase política, a la inoperancia del propio sistema democrático, inoperancia de no sentirse representada la gente en ninguna de las instituciones y eso lleva a un sector importante a dar una contestación a esas instituciones, esa contestación desde mi punto de vista va creciendo en la medida en que un sector va tomando conciencia.

¿Qué sectores sociales has visto más proclives a la movilización?

 J.M. - Hombre, hay sectores de trabajadores, concretamente como pueden ser desde los bomberos, todo el sector sanitario, así como un nuevo sector vecinal,... evidentemente tienen componentes distintos, reivindicaciones distintas, pero lo que se ha conseguido ha sido en un momento determinado meter todas esas peleas en una, en un movimiento concreto, en una única manifestación, todo eso me parece enormemente positivo.

¿Qué novedades aprecias en el movimiento ciudadano reciente?

J.M. - Se ha logrado romper las jerarquías del movimiento e ir a un movimiento no controlado por nadie que en el momento en que alguien lo ha intentado no han salido bien parado, quienes han intentado digámoslo así, manipular, como siempre al movimiento han salido escaldados y eso me parece una cuestión positiva, muy positiva. Se ha pasado de los salvadores, los movimientos se salvan a sí mismos dependiendo de su capacidad en cada momento, su capacidad de organización y de elaboración política.

¿Qué importancia le ves al surgimiento de Asamblea por Tenerife y a la Coordinadora de Pueblos y Barrios?

J.M. - Yo creo que es un hecho fundamental, independientemente de los vaivenes en los que vaya cayendo, es una cuestión absolutamente clave y es que hasta ahora es el único movimiento de carácter democrático y de carácter autónomo desde mi punto de vista que ha surgido en los últimos años. Tratar de que no caiga en manos de los golfos de siempre es una cuestión fundamental, eso no está garantizado, pero hay más garantías que en otros momentos.

¿Cuáles son las principales fortalezas y debilidades que le ves a este movimiento social?

J.M. - La debilidad es su desorganización y la falta de control y al mismo tiempo su fortaleza es lo contrario.

¿Lo institucional o lo social, qué crees que debe primar y porque razones, en relación al debate de las elecciones?

J.M. - Lo social. Lo fundamental es cuestionar las instituciones de una manera dura y muy fuerte. Muy fuerte, nuestra tarea fundamental es cargarnos estas instituciones que son un engañabobos que no sirven para nada, enorme y tremenda que fagocita a los movimientos, esperando que la gente se crea que hay una salida posible en este sistema, yo personalmente no lo creo, no creo que haya atajos, ese es el camino; es quizás el camino más largo, pero más positivo porque puede elevar el nivel de conciencia bastante más que las otras mierdas. (y perdona por lo de mierdas)

¿Cómo ves al sindicalismo en este proceso?

J.M. - Lo veo como una pata muy floja en este momento. Es absolutamente necesario el fortalecimiento de esta pata, y que es muy difícil como está todo, como está el movimiento obrero. Es imprescindible que el movimiento obrero pueda recobrar fuerza, pueda recobrar fuerza desde el punto de vista organizativo y político, las dos cosas. ¿Cómo se hace eso?, eso es otra historia.

La izquierda en las islas es evidente que no tiene una implantación social amplia. ¿Crees que falla algo de fondo? ¿Qué tendría que hacer para cambiar esto que parece un determinismo?

J.M. - Hombre yo no creo que sea un determinismo, el determinismo es la acción de mucha gente de izquierda siempre aquí, la actuación de una izquierda que ha estado sujeta a la iniciativa de la burguesía siempre, con las diferentes alianzas que se han establecido hasta ahora y que han desmoralizado al movimiento que ha sido potencialmente su base, léase UPC, ICAN...todas esas cosas que han contribuido a desmoralizar, a desprestigiar a toda la izquierda, ese es quizás uno de los problemas más graves. Por tanto mi conclusión es que no tenemos nada que hacer con ella ni nada que ver con ella, y además de una forma radical.

Un nuevo fenómeno aparece en el horizonte, la población inmigrante que se incorpora a las islas. ¿Cómo ves esta situación de cara al futuro?

J.M. - Yo creo que aquí hay por una parte un alarmismo desmesurado, una utilización xenófoba y racista, y una utilización para desviar los problemas reales y además racista, para echarle la culpa al negro. Lo que hay que hacer es dar la cifra real de lo que supone esa inmigración, quien se beneficia de eso y combatir el racismo. Tenemos que hacer un esfuerzo de explicación y combatirlo coño, con todas nuestras fuerzas en la medida en que podamos.

Siempre tienes alguna propuesta en el saco para buscar una salida a tal o cual situación. ¿De donde sacas esa especie de certeza en el desarrollo de los acontecimientos?

J.M. - Yo creo fundamentalmente lo que he hecho en Asamblea por Tenerife y en la Coordinadora de Pueblos y Barrios es fruto de la experiencia de la militancia.

Desde mi punto de vista la clave está en la movilización y en los objetivos políticos. Nuestros objetivos políticos tienen que ir muy unidos a la movilización social, ligarse mucho a las reivindicaciones más inmediatas, sacando conclusiones y no haciendo el caldo gordo a nadie yo creo que esa es la conclusión que puedo sacar en estos momentos tal y como tengo la cabeza.

¿Qué papel le ves a los trabajadores? ¿A la juventud? En futuras movilizaciones sociales.

J.M. - Es fundamental yo creo o movilizamos a esos sectores o no hacemos un carajo, sobre todo dada la descomposición que hay del movimiento obrero en estos momentos. Es el momento más difícil pero no hay vías que acorten esto, hay que buscar fórmulas, pero no hay vías más cortitas,... Yo estuve participando en un movimiento hace un tiempo que fue el de los encuestadores, era un movimiento muy desorganizado, que no estaba sindicado ni nada, en el año 86, fue quizás de las primeras movilizaciones en contra de la precariedad en el empleo y logró sus resultados, pero fue sorprendente, era una organización muy directa, democrática muy directa, muy asamblearia, con muchos problemas. Creo que una de las claves está en que la gente se sepa que protagoniza, participa y decide.

Que futuro le auguras a este nuevo movimiento social. J.M. - A mi me gustaría que fuera un futuro revolucionario, de cambio profundo, internacionalista, solidario, antirracista.

 


 

 *Entrevista publicada originalmente en: www.ligamarxista.org [1] y, en papel, y en el periódico canario Pásalo, nº 10, diciembre 2006.


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/1847