Cartas (no publicadas) al Sr. Director del diario El País
David Arrabalí / Javier Romero
Sr. Director del diario El País:
Sobre "El
Chavetazo" escrito por M. A. Bastenier hace escasos días, en el que
hace mención a las recientes medidas legislativas impulsadas por el
Gobierno del presidente Chávez, resulta curioso que el periodista
prediga que "Venezuela va camino de dejar de ser lo que hace 30 años la
izquierda llamaba, altiva, una democracia formal". Es muy probable que
así sea y conociendo a la Venezuela anterior, la de la denominada IV
República, menos mal. Lo digo altivamente, pues debe ser que soy de
izquierdas y lector de El País, a pesar del tratamiento que se le
otorga últimamente al tema Venezuela.
Obviamente, un columnista -sobre
todo uno emblemático de cierto tipo de progresía como Bastenier- puede
afirmar con desparpajo que la nación venezolana no llegará siquiera a
la categoría de democracia formal, pero ha sido justamente el deseo de
cambiar esa especie de vitrina propagandística en la que se había
convertido la falsa democracia padecida por Venezuela lo que ha animado
a los venezolanos a votar obcecadamente, desde 1999, por la misma
propuesta política orientada a conseguir una verdadera democracia. Y
desde luego, no se han equivocado, como erradamente afirma el
articulista, sino que han acertado tercamente y a pesar de la guerra
mediática y de las agresiones constantes, internas y externas. Estoy
seguro que la mayor parte de la ciudadanía venezolana no tolerará el
regreso de esa "democracia" de seudogobernantes ineptos, generadores de
pobreza, exclusión y desigualdad, marionetas de una oligarquía local
apátrida y servil a los intereses trasnacionales. Justamente por esa
razón es que la actual oposición, representante de esa manera de
actuar, no podrá jamás tomar nuevamente el poder por vía popular y no
como expresa Bastenier, porque el Gobierno de Chávez se lo impida por
medios legales.
David Arrabalí Campos
Sr. Director del diario El País:
Miguel Ángel Bastenier afirma en El País que los próximos cambios en Venezuela agotarán "las fuentes del pluralismo liberal-capitalista (…) de manera que no haga falta prohibir partidos políticos ni manipular explícitamente el voto. La oposición no podrá ganar nunca porque carecerá de los medios materiales para ello".
Efectivamente, es muy probable que la oposición no gane unas elecciones en un próximo futuro, porque la mayoría absoluta y cualificada de la población venezolana no está dispuesta a volver a las catacumbas, quiere continuar siendo protagonista de su futuro y no avalará con sus votos a una plutocracia "liberal-capitalista" que históricamente se ha enriquecido a costa del sufrimiento y miseria de la población.
¿A qué se refiere por "medios materiales"? Tanto si entiende al "dinero", como si entiende a los "instrumentos de manipulación de la opinión pública", quédese tranquilo: El núcleo dirigente de la oposición tiene a buen recaudo los fondos en cuentas bancarias en el extranjero, y controla el 90 por 100 de los medios de comunicación.
Si se refiere a que se caiga en la tentación de cercenar el ejercicio político de la oposición, también puede estar tranquilo: Es una de las mejores bazas del Proceso Bolivariano, pues cada vez que concurre a las urnas, la oposición queda más en ridículo que la vez anterior.
Javier Romero Gurich