Tras la victoria del año pasado, los estudiantes han vuelto a ganar.
El Gobierno pretendía reformar la Constitución y permitir la creación de universidades privadas (anticonstitucionales hoy) en el período de exámenes. A pesar de esto los estudiantes volvieron a la lucha ocupando más de 300 facultades (de 417) y con masivas manifestaciones reprimidas sistemáticamente por el Gobierno.
Pronto vieron que no vencerían sin el apoyo de los trabajadores. Esto no fue fácil ya que la socialdemocracia apoyaba la reforma y los profesores de institutos acababan de ser derrotados tras semanas de huelga. Sin embargo lo lograron y ante la fuerte presión social, la socialdemocracia tuvo que retirar su apoyo al Gobierno en el Parlamento, condición sine qua non para la reforma.
Una vez más, se ha vencido en la calle.



















