...bajo los pies de los millares de personas que a lo largo de todo el Estado español reclaman, desde hace un año, el acceso a una vivienda digna.
José Téllez y Sandra Campañón *
"Sólo no puedes, con amigos sí"
Las movilizaciones empezaron como respuesta a la crítica según la cual los jóvenes sólo se movían por el "botellón". ¿Cómo era posible que, por ejemplo, un problema de dimensiones tan grandes como el acceso a la vivienda no hiciera a los jóvenes salir a la calle?
Las primeras acciones consistieron en "sentadas" en las plazas de las principales ciudades que reunían a poco más de unos centenares de personas, que espontáneamente derivaban en manifestaciones y que de forma quizás no tan espontánea dieron lugar a asambleas. Las manifestaciones han ido creciendo en número de participantes, hasta las cerca de 25.000 personas que asistieron a la de Barcelona el 23 de diciembre del año pasado.
El mapa actual muestra un gran número de iniciativas ciudadanas, que bajo el paraguas o no de ’V de Vivienda’ (nombre con el cual se conoce popularmente la asamblea de Barcelona), se han constituido en asambleas, plataformas, oficinas de vivienda, observatorios, y otros tipos de organizaciones para trabajar el tema de la vivienda, a nivel de barrio, ciudad ...
Entre la voluntad de cambiar las cosas y la instrumentalització política, todo el mundo se ha subido al carro y sin duda será uno de los principales temas de debate en las próximas elecciones municipales de mayo.
La mercantilización de la vida
Pero no hay que olvidar de que si la vivienda es tan importante es porque se trata de un bien de primera necesidad, que incluso se reconoce como tal jurídicamente, situándolo en la Constitución española por encima de la propiedad privada, y porque la vulneración sistemática de este derecho provoca una gran desazón personal, el endeudamiento de las familias de por vida y la condena a la dependencia de muchas personas.
En una sociedad que ha basado su crecimiento económico en el ladrillo y el sector financiero, la vivienda nos permite demostrar, una vez más, una de las grandes contradicciones del capitalismo: las graves consecuencias que tiene la mercantilización de la vida para la sociedad y nuestros barrios, nuestra ciudad y nuestro planeta.
Uno de los habituales reproches dirigidos a los políticos es que no hacen nada para resolver el problema. Pero no es que no hagan nada por desidia o por negligencia; más bien, se trata de una auténtica confabulación entre el estamento político y el inmobiliario donde las recalificaciones de terreno público sirven para financiar ayuntamientos, partidos, e incluso clubes de fútbol. A destacar también el papel de los medios de comunicación, creando un estado de opinión que criminaliza la okupación (escandalosa la manipulación del piso ’usurpado’ de la calle Urgell).
El consejero de Interior Joan Saura y el alcalde de Barcelona Jordi Hereu se hacen valer delante de la derecha dando ’caña’ a los okupas, mientras que prometen soluciones para una vivienda digna. Para responder a esta ofensiva se tiene que ganar la batalla entre el ’parche’ y la reforma estructural, y aquí entra la cuestión de los pisos vacíos y la necesidad de despenalizar la okupación.
¡No nos engañéis más!
Este movimiento ha permitido la politización de muchas personas que hasta ahora no habían sentido la necesidad de salir a la calle y reclamar sus derechos. Y la dimensión global del problema lleva a muchas de estas personas no sólo a reivindicar medidas estructurales, sino incluso a cuestionar la propiedad privada y el sistema económico actual, la raíz del conflicto.
¿Nos encontramos ante un movimiento que puede construir las bases de una nueva izquierda anticapitalista? Es difícil aventurarlo, sobre todo teniendo en cuenta que las medidas "parciales" más asumibles por el sistema y que tienen que permitir la supervivencia, que no la solución real del problema, pueden llevar a una gran parte a la desmovilización.
Sin embargo no se tiene que despreciar su potencial político. Sólo hay que remitirse a los hechos, como la brutal violencia policial contra los manifestantes en Madrid (el movimiento ya ha sufrido más de una veintena de detenciones) o el secretismo del último sorteo de VPO por parte del ayuntamiento de Barcelona.
Hay que continuar luchando y por eso desde Revolta Global os llamamos a trabajar con nosotros y nosotras en los diferentes espacios unitarios y a participar en las manifestaciones que por todas partes se han convocado para el próximo sábado 24 de marzo de 2007.
* Publicado en la revista revolta global núm.32 marzo 2007




















