Declaración de Olivier Besancenot
Nicolás Sarkozy acaba de componer un gobierno de choque. Por más esfuerzos que haga para proclamar su apertura y hacer una gran operación de comunicación, los hombres elegidos tienen un sentido. François Fillon, primer ministro, y Alain Juppé, número 2 del nuevo equipo tienen en común haber atacado a la protección social y al derecho a la jubilación en 1995 y 2003, suscitando huelgas y movimientos sociales sin precedentes. Hombres determinados a aplicar el programa de ruptura del presidente de la República: puesta en cuestión del derecho de huelga y del código del trabajo, nuevas privatizaciones, expulsión de familias sin papeles….
El nombre de los ministerios no deja lugar a dudas: el orden moral y securitario está en el poder con, por ejemplo la presencia de Christine Boutin en salud y deporte, enemiga encarnizada del derecho al aborto, o la creación del ministerio de la identidad nacional. Algunos, a la izquierda, como Kouchner, siguen derivando hacia la derecha aliándose al sarkozysmo, y sirviéndoles de apoyo de izquierda y sesentaiochista. Por el contrario, es el momento de la construcción de un frente unitario de resistencia contra la política de Sarkozy y de la construcción de una alternativa anticapitalista.
18 mayo 2007
* Traducción de Alberto Nadal.




















