Antoine Tessour
“Rouge”. 11/05/2007
Todo tiene un final.
Incluso este largo período que hemos vivido en Francia y a
diferentes países de Europa, caracterizado por una alternancia
sin alternativa entre la derecha clásica y la izquierda
moderada y en qué veíamos la mayoría
parlamentaria saliente ser sustituida por una mayoría de signo
contrario.
El
Encuentro socialista pensaba que ahora venía su turno y que,
una vez más, se beneficiaría de un movimiento pendular
casi automático, sin que hiciera falta hacer ningún
balance, ni efectuar ruptura alguna con el pasado.
La
cosa no ha funcionado. Y, como el año 2002, el PS ha sido su
propio enterrador: el movimiento de sufragios “contra” no ha sido
suficiente para contrarrestar el deseo de votar, una vez más,
“a favor” de un cierto cambio.
El
PS ha permitido que Sarkozy preservase sus votos conservadores... y
al mismo tiempo que captase, con el centrista Bayrou, cuando menos
una parte de las aspiraciones populares a la renovación. El
fracaso de la izquierda de gobierno se paga a un precio muy alto.
Esperemos
que no se traté, sin embargo, de un desplazamiento
generalizado de la sociedad francesa hacía la derecha. En
ausencia de una alternativa creíble, los charlatanes pueden
seguir diciendo la suya. Sin embargo, los movimientos electorales que
se han producido al margen de los grandes partidos no carecen de
significación.
El
voto a favor de Besancenot (1.500.000 sufragios) expresa mucho más
que un polo residual de resistencia. Raramente una campaña de
la LCR había estado tan radical como esta en lo concerniente a
su contenido. Y raramente una campaña había suscitado
un eco tan popular, unas reacciones tan favorables, como lo
patentizan – más allá de los porcentajes – el
compromiso de jóvenes que no habían hecho nunca
política, los contactos establecidos sobre el terreno, los
mítines multitudinarios, una riada de correos electrónicos
y de visitas a la web de la Liga.
La
sombra amenazadora de Sarkozy no nos debería esconder este
tenaz y esperanzador rayo de luz. El deseo de alternativa a la
izquierda de la izquierda es patente. Deviene urgente darle cuerpo.
La izquierda italiana en la encrucijada
Viaje al “centro” del PSF