Trotskismos de Daniel Bensaïd
Miquel Garcia

Este libro, publicado por la Editorial El Viejo Topo y que cuenta además con dos epílogos importantes, complementarios del libro de Daniel Bensaïd, a cargo de Miguel Romero y de Pepe Gutiérrez, tal como dice el mismo autor “No pretende constituir una tesis erudita sobre los trotskismos (…) Se trata, más modestamente, de proponer un esclarecimiento de- y de dar sentido –a las controversias políticas y teóricas que jalonan esta historia atormentada [la del trotskismo]”

El autor empieza constatando la actualidad del “trotskismo”- en referencia principalmente a Francia - puesto al orden del día por la polémica sobre la filiación trotskista juvenil de Lionel Jospin. Añadamos también, aunque en el libro no se cite, que la consolidación de la Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR) y de su candidato Olivier Besancenot como el referente más importante de la izquierda anticapitalista en las elecciones presidenciales francesas, ha contribuido a centrar la atención de la opinión pública europea y principalmente de sus sectores de izquierda sobre el “trotskismo”, una corriente política que era dada ya por muerta y enterrada en la época de la globalización, pero que cual Ave Fénix parece haber renacido de sus cenizas.

¿Por qué el plural?

Al inicio del libro se nos advierte de los tópicos asociados al calificativo de “trotskista”, empezando por el hecho de que este término fue inicialmente acuñado, de manera despectiva, denigratoria y acusatoria por sus propios adversarios estalinistas. También se nos muestra como realmente han existido diversidad de corrientes que, partiendo del bagaje programático inicial de Trotsky, han ido produciendo multitud de diversificaciones, por lo cual el uso del singular- en lo referente a esta corriente política –resulta inapropiado y confuso. Finalmente, un tercer tópico nos habla del “trotskismo” como asociado siempre a luchas internas, divisiones y escisiones. Sin negar lo que de cierto puede haber en esta simplificación, se nos indica que la mayor parte de estas luchas internas y debates tenían un importante núcleo racional, basado en los grandes problemas de cada época a los que el trotskismo no ha sido nunca ajeno.

A través de la Historia

Daniel Bensaïd nos lleva en un recorrido rápido a través de toda la historia del trotskismo, desde sus inicios con la Oposición de Izquierdas en la URSS de los años 30, pasando por la Conferencia de Constitución de la Cuarta Internacional en 1938 y por sus diversos Congresos (15 en total hasta ahora) que recorren toda la época histórica comprendida entre la II Guerra Mundial y el día de hoy.

A lo largo de este recorrido se nos muestran los debates, controversias y polémicas que los trotskismos han mantenido, siempre en muy estrecha relación con los acontecimientos políticos, sociales y de la lucha de clases, que se iban sucediendo en la arena mundial. Las reducidas dimensiones del texto, que por una parte facilitan y hacen agradable su lectura, suponen sin embargo el inconveniente de tener que recurrir a menudo a síntesis y resúmenes de los acontecimientos que, en más de un caso, pueden convertirlos en ininteligibles para aquellas personas carentes de conocimientos previos sobre el tema.

Vigencia del bagaje programático

Llama la atención la vigencia en nuestros días, después de todas las pruebas a que han sido sometidos por la Historia, de muchos aspectos de los cuatro puntos básicos que según Bensaïd constituyó el “trotskismo de los orígenes”: la oposición entre la teoría de la revolución permanente y “el socialismo en un solo país”; las reivindicaciones transitorias, el frente único y la lucha contra el fascismo; la lucha contra el estalinismo y la burocracia; y la cuestión del partido y de la Internacional [páginas 20 a 27 del libro]

Ciertamente, no podemos coger en bloque las formulaciones de los años treinta y transplantarlas sin más a nuestros días. Pero, entrando en el detalle, cualquiera puede ver como resulta relativamente sencillo acoplar aquellos conceptos al momento actual. Por ejemplo, ¿quién no ha de estar de acuerdo en nuestro mundo globalizado con los aspectos básicos de la teoría de la “revolución permanente”? ¿Acaso se puede concebir hoy en día una transformación revolucionaria que no sea a escala mundial y no circunscrita sólo al ámbito nacional? ¿O es pensable una verdadera transformación democrática y de liberación nacional de muchos países del Tercer Mundo sin pasar forzosamente por la revolución social (veamos a Venezuela, Ecuador, Bolivia…)?

Nos damos cuenta incluso como bastantes de las ideas de este “trotskismo fundacional” han pasado a formar parte del patrimonio de la izquierda anticapitalista mundial de forma silenciosa e inadvertida, por la propia fuerza de las experiencias, de los éxitos y de los fracasos, de los diferentes movimientos sociales y partidos de izquierdas.

Pero no sólo el “trotskismo de los orígenes” nos resulta válido. Muchas son las elaboraciones realizadas durante toda la existencia de la Cuarta Internacional y de los diversos trotskismos que constituyen herramientas preciosas para la militancia política de izquierda anticapitalista. Incluso de sus errores, que han sido bastantes, se pueden extraer conclusiones útiles. Estamos ante un terreno fértil del cual es posible recolectar generosamente.

La Liga Comunista Revolucionaria

Después de la descripción y el análisis de Daniel Bensaïd, realizados a nivel mundial, Miguel Romero nos relata sintéticamente la historia de la LCR en el estado español desde su fundación en 1970 hasta su muy desgraciada fusión con el MC en 1991, que supuso su desaparición.

Dentro del análisis de Miguel Romero tiene particular interés y relevancia el inicio de balance que, dieciséis años después, hace del fracaso de la fusión entre la LCR y el MC. Tal balance siempre ha sido de lo más necesario y es una asignatura pendiente de la izquierda anticapitalista del estado español y de todas aquellas personas que participaron en la fusión, al menos por parte de la LCR.

Destacaremos el siguiente párrafo del balance provisional de Miguel Romero: “(…) Hubo una sustancia común que expresó en nuestro país un problema que afectó a toda la izquierda revolucionaria desde los años ochenta y que sólo muy recientemente parece empezar a superarse: Daniel Bensaïd lo llama ‘el eclipse de la razón estratégica’ “. Y así, Romero nos explica como la fusión con el MC se realizó “sin estrategia”, considerando que esta sería elaborada en una indefinida etapa posterior. Los resultados ya se conocen…

Otros trotskismos del estado español

Completando la historia de la LCR, Pepe Gutiérrez nos aporta un breve relato de los “otros trotskismos” que estuvieron y están presentes en el estado español. De esta manera se completa un cuadro que nos da una visión general y relativamente amplia de los trotskismos, tanto mundiales como locales. Este excelente libro tiene a nuestro entender el único inconveniente, ya antes apuntado, de tener que sacrificar a la brevedad y a la síntesis muchos detalles que nos harían más comprensible todo el relato. Podemos bromear diciendo que, para poder leer este libro de manera totalmente provechosa, resultará conveniente tener, cual manual de consulta, algún viejo trotskista a nuestra vera.