Valoración de la VII Asamblea Federal de IU
política

VII ASAMBLEA IU: EL NUEVO PROYECTO DE GASPAR LLAMAZARES SUFRE UN CONTRATIEMPO, Y LA OPOSICIÓN INTERNA AMPLÍA SU PRESENCIA

Por Ana Gabarró / Diosdado Toledano

La VII Asamblea Federal de Izquierda Unida no ha sido el paseo triunfal, plebiscitario, de unanimidades, que el grupo del Coordinador General Gaspar
Llamazares deseaba.

Para empezar, el proyecto de modificación de Estatutos, pieza angular en la desnaturalización de Izquierda Unida, de su funcionamiento democrático y plural, y la propuesta de cambiar el nombre de IU por el de IU-Verdes fue derrotado en la Comisión correspondiente de la asamblea y ha sido relegado a su discusión en una futura Conferencia específica.

Si bien el Informe político y las tesis políticas han tenido el voto favorable del 72 %, se han expresado un significativo número de votos contrarios y abstenciones.

Otro momento importante en el debate de la VII Asamblea fue la resolución presentada por el bloque de oposición alternativa que proponía un rechazo sin ambigüedades del proyecto de Constitución Europea. Si bien dicha resolución no pasó, obtuvo un significativo 35, 5% de votos favorables.

Finalmente, en la elección del Consejo Federal (la parte que se elige directamente en la Asamblea) no hubo una sola lista, sino tres:

-- La lista pactada entre los sectores agrupados en torno al Coordinador General Gaspar Llamazares y el Sec. General del PCE Francisco Frutos obtuvo el 72,7% de los votos. En la VI asamblea ambos dirigentes rivalizaron por el control de la dirección de IU y por la Coordinación general, encabezando sendas listas al Consejo Político Federal.

-- La lista del bloque unitario de izquierda compuesto por un amplio sector crítico de Andalucía, Plataforma de Izquierda, Espacio Alternativo y una parte de los miembros de Corriente Roja (Asturias, Cantabria, Canarias, etc.), obtuvo más del 13% de votos (13 miembros electos al Consejo)

-- La lista formada por la CUT y una parte de Corriente Roja (Madrid, Galicia, León, etc.) obtuvo el 9% (9 miembros al Consejo)

Si en la VI Asamblea, la candidatura de oposición impulsada por la Plataforma de izquierda obtuvo el 18 % de votos válidos, en la VII Asamblea las dos candidaturas opositoras de izquierda han sumado el 23,4%. También es significativo el 5% de votos blancos o nulos, votos que en gran parte podrían haberse canalizado en caso de haberse presentado una sola lista de oposición.

Espectáculo, lema y video

Una imagen, la escenificación de la VII Asamblea, vale más que mil palabras y discursos. El nuevo proyecto de Izquierda Unida ha quedado al desnudo.

El desarrollo de la Asamblea fue menos participativo que en anteriores ocasiones. Sus “diseñadores”, privilegiaron el espectáculo, las intervenciones de los numerosos invitados, en definitiva la proyección hacia fuera, en lugar de garantizar las condiciones adecuadas para el debate de los delegados/as sobre los documentos presentados.

En el capítulo de invitados, la presencia de Santiago Carrillo es especialmente esclarecedora sobre los rumbos y afinidades del actual grupo dirigente en IU.

El lema que presidió la Asamblea "Capaces de soñar, capaces de gobernar" expresa, más allá de la retórica de la frase, la obsesión del tandem Gaspar Llamazares / Francisco Frutos por gobernar en coalición con el PSOE, aunque sea al precio de la renuncia programática, del seguidismo y subordinación hacia el PSOE (pacto antiterrorista, Constitución española, ambigüedad respecto del proyecto de Constitución Europea).

Finalmente el inicio de la Asamblea con el pase de un vídeo sobre la historia de Izquierda Unida, donde aparecen diversos personajes que rompieron o se marcharon de Izquierda Unida por considerarla demasiado radicalizada, Alonso Puerta, Nicolás Sartorius, etc., mientras se borra de la historia la existencia y papel de Julio Anguita, fue un escándalo que motivó la indignada protesta de una gran parte de la asamblea.

El proceso de construcción de una oposición anticapitalista en la VII asamblea

En las últimas elecciones generales hace cuatro años, la dirección de Izquierda Unida impulsó un giro político hacia la moderación y el posibilismo, mediante un acuerdo de programa electoral con el PSOE marcadamente socioliberal y trufado de renuncias políticas, a pesar del fracaso electoral y del triunfo del PP la orientación emprendida fue consagrada en la VI Asamblea, desde entonces esa deriva no ha hecho más que acentuarse.

Durante este periodo un número creciente de afiliados/as de IU se han desmoralizado y abandonado la organización. En diversas organizaciones de IU se han multiplicado los episodios de represión sobre quienes resistían el viraje hacia la derecha o simplemente mantenían posiciones honestas y de defensa de la democracia interna. La sangría de expulsiones y maniobras antidemocráticas ha propiciado que numerosos afiliados/as, organizaciones locales, sectores con peso en provincias andaluzas como en el caso de Almería, hayan dejado Izquierda Unida y constituido otras organizaciones.

A pesar del deterioro de la situación interna de IU, la removilización social de los últimos años, la agudización de la lucha social y política bajo el gobierno autoritario y centralista del PP, el seguidismo del PSOE respecto del PP en el conflicto vasco y su débil oposición en lo económico y social, y junto a todo ello, la creciente moderación del discurso y la práctica de Izquierda Unida en búsqueda de la “respetabilidad” para gobernar con el PSOE, ha acelerado la clarificación interna y que nuevos sectores, transversales a los grupos de Gaspar Llamazares y Francisco Frutos, hayan optado por comprometerse en una batalla política en la VII Asamblea e impulsar la creación de una candidatura plural y unitaria de izquierda anticapitalista.

En este proceso de conformación de un bloque opositor, el factor tiempo ha sido un obstáculo considerable. De hecho, los primeros movimientos para fraguar el bloque se inician en octubre del pasado año cuando se reúnen en Madrid delegaciones del Espacio Alternativo, Corriente Roja y la CUT. En esta reunión se adopta el compromiso de activar el proceso cara a la VII Asamblea sobre bases políticas: oposición a la contrarreforma de los Estatutos de IU, posición de claro rechazo al proyecto de Constitución Europea, defensa consecuente del derecho de Autodeterminación, rechazo de la política de pactos de gobierno sin principios con el PSOE, defensa de la movilización social y por una posición no subordinada o acrítica respecto de las direcciones sindicales, etc. Por otra parte las informaciones sobre la evolución del debate en IU de Andalucía y la configuración de un amplio sector crítico, abre nuevas posibilidades en la perspectiva de la VII Asamblea de IU.

En este sentido, el resultado del congreso de IU en Andalucía donde el sector crítico (1) obtiene el 42% de la representación de la delegación andaluza, será decisivo en la creación de las condiciones para la articulación de un bloque de izquierda anticapitalista en la Asamblea estatal. En efecto, el sector crítico andaluz convoca una primera reunión en Córdoba donde se invitan a representantes estatales de Espacio Alternativo y Plataforma de Izquierdas, etc. Como resultado de esta reunión exploratoria se convoca una nueva reunión en Madrid para debatir un borrador de bases políticas del bloque crítico estatal, las características y las perspectivas de continuidad del bloque, así como la presentación de una lista alternativa en la VII Asamblea.

En la reunión celebrada el 16 de diciembre en Madrid. Se encontraron la delegación plural del sector crítico andaluz, y corrientes y colectivos del resto del estado, Espacio Alternativo, Plataforma de Izquierda, Corriente Roja de Asturias y Madrid, Rojos/es de Catalunya. Tras el debate y la incorporación al documento de bases políticas de la mayor parte de las propuestas efectuadas por los representantes de Rojos/es y Corriente Roja se alcanza un acuerdo sobre dicho texto (ver Anexo), así mismo se constata una amplia coincidencia en la necesidad de dar continuidad al bloque allí representado, por último se acuerda la presentación de una sola lista alternativa para la elección del Consejo Político Federal en la VII Asamblea.

Sobre la cabecera de la lista se presentan dos propuestas, Luis Carlos Rejón y JM Sánchez Gordillo, y se delega a la Asamblea del sector crítico de Andalucía para que encuentre una solución de consenso a esta cuestión, que en ese momento aparece de menor entidad. Sin embargo, el desacuerdo final sobre esta cuestión será la causa de la división del bloque en dos listas, y de la frustración de la expectativa de haber levantado una oposición capaz de atraer al 30% de delegados/as de la VII Asamblea.

En la responsabilidad de este desacuerdo hay varios factores, uno es la premura de tiempo que ha impedido un proceso más consensuado, y sobre todo, superar las desconfianzas del pasado, otro factor ha sido la cadena de vetos y actitudes sectarias (2), dificultades para conformar un bloque de la izquierda anticapitalista en la Asamblea Regional de IU en Madrid, etc. Finalmente, la posición de la CUT y de un sector de Corriente Roja de poner como condición innegociable que el dirigente de la CUT Sánchez Gordillo encabezara la lista, así como el rechazo a la propuesta de establecer un proceso democrático para elegir la cabecera entre los diferentes candidatos (3) hizo imposible la presentación de una sola lista alternativa.

Por una Refundación de Izquierda Unida democrática, Plural, Federalista,
Anticapitalista y Alternativa

El Coordinador General Gaspar Llamazares, a pesar de las apariencias, no sale más reforzado de la VII Asamblea.

En primer lugar porque el curso adoptado ha sido esclarecedor para muchos de los que avalaron, como Julio Anguita, la candidatura de Gaspar Llamazares en la VI Asamblea. El propio Julio Anguita en una reciente tribuna de opinión en la revista "La Clave" realiza una crítica durísima del resultado de la VII Asamblea, con el sugestivo titulo de "Vuelta a casa".

En segundo lugar, porque una parte significativa de organizaciones y dirigentes de IU que le acompañaron en la VI Asamblea han roto con su proyecto y su política y han apoyado una de las listas alternativas.

En tercer lugar, porque su alianza con Francisco Frutos, aunque es coincidente en la estrategia de gobernar con el PSOE sin excesivas exigencias programáticas, diverge en otros aspectos que tienen que ver con la recomposición hacia la derecha de IU que pueda alterar los presentes equilibrios y correlación de fuerzas. Diferencias que se manifestaron en la VII Asamblea en relación a la propuesta de nuevos Estatutos, cuya derrota en la ponencia fue posible por la confluencia con el bloque crítico de delegados/as vinculados al sector Frutista.

En cuarto lugar, porque el proyecto de recomposición a la derecha de IU a través de reestablecer los vínculos rotos con IC, etc., la moderación del perfil político de IU para atraer nuevos sectores del electorado, o el ejercicio de ganar “credibilidad” ante la dirección del PSOE, choca con la evolución de los movimientos sociales, especialmente con el proceso de radicalización anticapitalista entre la juventud. En la hipótesis de un cambio de gobierno en las elecciones generales de marzo, y la incorporación de IU a un gobierno de coalición con el PSOE, las contradicciones internas en IU conocerán una exacerbación a medio plazo conforme la experiencia de la versión española de gobierno de "izquierda plural" demuestre su verdadero rostro de gestor del sistema capitalista.

Ante esa perspectiva, es necesario reforzar la articulación de todos los sectores y corrientes que han desarrollado una actividad o expresado una posición crítica , anticapitalista y alternativa en la reciente Asamblea General de Izquierda Unida, superando la división que se manifestó en la presentación de dos listas al Consejo Político Federal sobre la base de la reflexión autocrítica y la ruptura con el sectarismo, profundizando y cohesionando su carácter anticapitalista, construyendo en fin un bloque de izquierda anticapitalista y transformador, plural, unitario y democrático en Izquierda Unida.

Firman: Ana Gabarró y Diosdado Toledano, delegados de Rojos de Catalunya a la VII Asamblea de IU.

Notas:

(1) El sector crítico en Andalucía reúne una pluralidad de grupos, organizaciones (CUT, ERA-EA, Corriente Roja, etc.), así como a destacados dirigentes históricos de IU en dicha comunidad.

(2) Un sector de Corriente Roja vetó la participación de la Plataforma de Izquierda en la primera reunión que se celebró en octubre en Madrid, y posteriormente Corriente Roja no fue invitada a la reunión de Córdoba.

(3) En la asamblea de Corriente Roja celebrada en el Palacio de Congresos durante el transcurso de la VII Asamblea fue desestimada la propuesta formulada por un representante de Rojos/es de Catalunya de encontrar una alternativa de consenso, y si no era posible, elegir democráticamente la cabecera de la lista en la asamblea de delegados/as del bloque crítico que estaba prevista aquella misma noche.