Josep Cruelles
Casi no hace falta explicar que el 27 de mayo a Radio Caracas Televisión no se le renovó su licencia expirada para emitir desde el espacio radiológico público. Ha sido tal la campaña mediática internacional, que una resolución administrativa común en otras partes del mundo se ha presentado como el punto final de la democracia en Venezuela.
Pero el hecho es que 118 periódicos y 706 de las 709 emisoras están todavía en manos privadas y RCTV, lejos de haber sido silenciada, ha sido autorizada para seguir trasmitiendo por cable y vía satélite.
Gobiernos, organizaciones internacionales, medios de comunicación de todo el mundo han llevado a cabo una ofensiva sin precedentes contra la revolución bolivariana.
Por la parte que nos toca, “El País”, “La Vanguardia”, televisiones publicas, incluida TV3, y privadas como Antena3, han preparado el terreno para que desde el gobierno la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, declarara:
"No está justificado de ninguna manera la no renovación de la concesión de un medio de comunicación, más allá de las argumentaciones jurídicas que puedan tener; y en el caso de Radio Caracas Televisión, no existe justificación.”
Las argumentaciones jurídicas deberían bastar, por lo menos a la ministra…. Pero además, RCTV brindó apoyo práctico esencial para el derrocamiento del gobierno electo de Venezuela en abril de 2002. Exhortó al público a tomar las calles y derrocar al gobierno y también confabuló con el golpe representando de manera falsa lo que estaba ocurriendo y llevando a cabo un apagón informativo. De hecho, su gerente de producción, Andrés Izarra, que se opuso al golpe, renunció en ese momento para no ser cómplice.
La estrategia de la derecha
Antena 3 ha obligado a YouTube a retirar el video del debate en el que participaron Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero con la periodista venezolana Nitu Pérez Osuna, el profesor Jesús Troconis y Marcel Granier, dueño de RCTV. No salieron muy bien paradas las posiciones de estos últimos en este Informe Especial, de título muy poco imparcial: “La muerte de RCTV”.
Estamos de nuevo (en palabras de Roland Denis) “en una nueva ofensiva del "Capitalismo del Siglo XXI" capitaneado por la razón mediática, la guerra de redes y la simulación de realidades”
Aunque se habla de la preparación de un golpe de estado y hasta del magnicidio de Chávez, versión que de alguna manera se alienta desde el gobierno, en realidad se trata fundamentalmente del inicio de un proceso de acumulación y movilización de fuerzas para la derecha que los debería llevar a una "rebelión civil".
Los estudiantes, hijos de burguesía y clase media, "niños bien", han logrado la hegemonía del movimiento estudiantil en algunas universidades importantes como la UCV. Eso abre un "hueco" para la posibilidad de influencia sobre espacios estudiantiles más populares. Ésa sí es una realidad nueva, porque estos sectores, si no eran neutrales, por lo menos no eran activos contra el proceso, y ahora proporcionan una base social “mediática” para la exhibición internacional.
¿Medios privados, estatales... o socializados?
Y es que la derecha venezolana y el imperialismo no pararán en su empeño de acabar con el proceso revolucionario. Con intentos de desestabilización, acciones callejeras y mediáticas para producir el caos que justifique ante la opinión internacional un golpe de estado o una intervención militar extranjera. Continuarán, si no se acaba con su poder e impunidad.
Hay que afrontar el poder mediático capitalista socializando los medios de comunicación que hoy están en un 85% en manos privadas para que pasen a manos de las comunidades, de las organizaciones sociales, de los trabajadores, de los campesinos, de los organismos de poder comunal.
La verdadera socialización de los medios, la autentica democracia informativa, se enfrenta al derecho exclusivo del capital privado o del estado a la información. Esa socialización informativa debe ser impulsada y controlada desde las bases del proceso, desde la autonomía e independencia de las organizaciones sociales y del movimiento de masas. Ése es hoy el centro del debate.
Notas
* Publicado en el número RG#36 julio-agosto 2007 [1]