Oportunidades perdidas para construir “RESPECT”
política | Reino Unido

Transición en el liderazgo del Partido Laborista

Socialist Resistance
(edición de Julio-Agosto)

La investidura de Gordon Brown y de su nuevo equipo de gobierno a finales de Junio cerrará un período de debate interesante y abierto sobre el estado de la clase trabajadora y la política en Gran Bretaña. Pero también representa otra oportunidad perdida por el liderazgo de Respect, quien ha continuado pasivo y ausente durante este proceso.

La organización que se concibió para llevar a cabo la tarea de construir una alternativa política amplia a la izquierda del blairismo ha fracasado en aprovechar esta extraordinaria oportunidad.

Ha perdido una gran ocasión de ampliar su perfil y presentarse como una propuesta creíble  a todos aquellos sectores de la izquierda laborista y sindical que habían puesto sus esperanzas en la campaña de John McDonnell para seguir apostando por hacer política de izquierdas dentro del Partido Laborista  
Es cierto que McDonnell participó en debates organizados por Respect, y que recibió apoyo formal a su campaña, pero el hecho de que el proceso de cambio del liderazgo en el Partido Laborista no estuviese en la agenda de la reunión del Consejo Nacional de Respect del 12 de Mayo y la alegría con la que prominentes delegados de predijeron en esa reunión el desastre de la campaña de McDonnell, además de anunciar por enésima vez la defunción de la izquierda laborista, revelaron su indiferencia respecto a la tarea política de ganar a lo mejor que hay en esa izquierda laborista para Respect.

En esa reunión fueron ignoradas las propuestas de miembros y simpatizantes de Socialist Resistance (sólo semanas después de los buenos resultados en las elecciones locales) acerca de la necesidad de que Respect produzca un nuevo material para las campañas en las que está trabajando, preferiblemente un periódico político tipo tabloide, diseñado especialmente para intervenir en el proceso de cambio de líderes del Partido Laborista y los debates internos en los sindicatos. También hubo propuestas de reuniones y otras iniciativas que permitieran definir el perfil de Respect y ser más creíbles como alternativa. El Consejo Nacional no se reunirá hasta Septiembre.

Este fracaso para responder a la nueva situación abierta no es un accidente. Refleja los objetivos estrechos y limitados que sobre Respect plantea  la fuerza política decisiva dentro de Respect, el Socialist Workers Party (SWP)

Es llamativo que los propios líderes de Respect hayan decidido que Respect es una organización“demasiado limitada” y así pasen a centrarse en la intervención del SWP en la manifestación nacional de Stop the War Coalition que ha sido convocada el 24 de Junio en Manchester en los exteriores de la sala de conferencias donde Brown tomará posesión del cargo.

Peor aún, miembros del SWP de Manchester que trabajan en Respect, siguiendo este posicionamiento, han redoblado sus esfuerzos para asegurar que la organización incluso ni produce un tabloide local de campaña para su distribución el 24 de Junio, después de que sus compañeros a nivel nacional rechazaran cualquier publicación a nivel estatal.

Por tanto tenemos el extraño espectáculo de una organización que ha sido deliberadamente confinada al nivel de una “coalición”más que un partido para mantenerla amplia, pero es ahora rechazada por no ser sufientemente amplia como para ondear su propia bandera y hablar en su nombre en una manifestación nacional.
 
Podemos por supuesto estar seguros que el mucho más reducido y limitado SWP estará presente con su periódico para intervenir abiertamente en la manifestación de Stop the War: sólo Respect ha de ser mantenido en secreto.

Además de todo esto, mientras que los dirigentes nacionales de Respect se  han estado mirando sus ombligos desde las elecciones locales, otras organizaciones de la izquierda han estado tomando iniciativas para dirigirse a la desorientada izquierda del laborismo y plantear distintos debates políticos. En tales debates no ha habido la más mínima intervención ni respuesta por parte de Respect.

“Compass”, un conglomerado de academicos de centro izquierda pro-laboristas, diputados, comentaristas e intelectuales, convocaron a más de 1000 personas a una conferencia nacional el 9 de Junio titulada “Shaping our global world”. Este debate forma parte de las iniciativas emprendidas por la  red de activistas que siguen apostando por el Partido Laborista como el referente para la izquierda.

Respect no intervino, un error teniendo en cuenta que esta plataforma ofrecía un nivel muy alto de dialogo político y además podía servir como vehículo para promocionar las políticas alternativas que Respect viene desarrollando.

Mientras esta edición de “Socialist Resistance” sale a imprenta, el “Morning Star” también ha organizado otra gran conferencia para debatir sobre la política después de Blair, esta vez con una audiencia mucho más basada en la clase trabajadora y los sindicatos. Otra vez no ha habido  intervención ni visibilización de propuestas por parte de Respect.

El problema de todo esto es que en estos debates participaban sectores de la izquierda que deben ser ganados hacia la construcción de una nueva alternativa política: esquivar esa pelea política permite el reagrupamiento de la vieja izquierda, y no permite fortalecer Respect ni construirse entre activistas no organizados.

La página web de Respect también muestra esta clara desorientación y debilidad: la sección “Eventos” contiene solamente tres temas: una campaña de caridad patrocinada por el concejal Oliur Rahman, una exhibición de arte que empezó en Junio y una exhibición de cómics!

Lo más cercano a una respuesta al debate dentro del Partido Laborista es un comunicado del 17 de Mayo de George Galloway, inmediatamente después de que la campaña de McDonnell fracasara. Galloway de manera valiente promete:

“Debe estar claro para todos en la izquierda que el principal terreno para reconstruir la política progresista está muy lejos del Partido Laborista”

“Durante las próximas semanas buscaremos debatir con personas representativas en los sindicatos, en la izquierda, en el Partido Laborista y en el campo progresista que iniciativas tendríamos que tomar para reunir y unificar nuestras fuerzas”

“Respect tiene la aspiración del crecimiento de la izquierda en su conjunto, formando nosotros parte de ella”

Pero aunque pueda haber más acercamietos a nivel secreto y privado con unos pocos líderes sindicales para impulsar otra serie de mítines de “sindicatos combativos”, hay pocas evidencias que permitan deducir que la intervención en los sindicatos está siendo llevada con auténtica convicción. La sección “Sindical”  de la web de Respect a día 17 de Junio había recibido sólo seis entradas durante 2007, la más reciente el 29 de Mayo.
 
Un buen comunicado sobre la huelga organizada por el sindicato CWU fue colocado el día 7 de Junio en la página principal, pero no se está buscando con convicción relacionarse políticamente con la izquierda sindical que se agrupó en torno a McDonnell al mismo tiempo que sus líderes del sindicato se arrastraban ante Gordon Brown.

Una circular de Respect del 5 de Junio pedía voluntarios para la manifestación del 24 de Junio, para el día del Orgullo Gay del 30 de Junio y para las jornadas “Marxism” organizadas por el SWP del 5-9 de Julio. Después se emitió una circular apresurada buscando ayuda para organizar una intervención en la conferencia del sindicato UNISON. 

Socialist Resistance continúa argumentando que Respect sigue siendo la única base posible sobre la cual se puede construir un alternativa amplia y activa al blairismo a corto o medio plazo.

Pero la terca resistencia del SWP a desarrollar Respect como un partido- o una coalición que actúa y lucha como un partido- está poniendo en riesgo los logros que hasta ahora se han conseguido, impidiendo el desarrollo de la organización.

Seguimos convencidos que para construir una auténtica alternativa política amplia y activa a la izquierda del Nuevo Laborismo necesitamos algo más que el colapso y desmoralización de la izquierda del laborismo: necesitamos un liderazgo en Respect activo, que intervenga y mobilice para construir la organización.

Esto significa que se han de aprovechar todas las oportunidades para promocionar y buscar los debates políticos y dialogar con aquellas secciones del movimiento sindical y de los trabajadores que son más cercanos a nosotros: pero eso también significa desarrollar políticas reales y vida política real en Respect.

Queda por ver si el SWP es lo suficientemente valiente como para afrontar ese desafío: lamentablemente, por lo visto hasta ahora, su visión estrecha y limitada acabarán reduciendo a Respect a algo irrelevante a los márgenes de la política británica.
 

* Traducción de Pablo Fernández