Publicado en corriente[a]lterna (http://www.espacioalternativo.org)

Hacia una visión global del comercio justo

Publicado el 20/07/2007 - 08:07

Esther Vivas / Diagonal [1]

El Espacio por un Comercio Justo se reunió en Cabárceno (Cantabria) del 22 al 24 de junio con el objetivo de aumentar su coordinación, aunar estrategias en la lucha contra los impactos de los supermercados y debatir acerca de la Responsabilidad Social Corporativa.

Desde hace tiempo, el movimiento por un comercio justo ha dejado de ser un movimiento monolítico. Su evolución y crecimiento ha generado debates, polémicas y distintos posicionamientos que han conducido a la definición de distintas sensibilidades.

CABÁRCENO. En la imagen, una de las reuniones del Espacio por un Comercio Justo.Las organizaciones que cuentan con una visión global del comercio justo (desde el productor al consumidor final) constituyeron formalmente en el año 2006 el Espacio por un Comercio Justo. Un marco de trabajo que agrupa a tiendas, importadoras, distribuidoras y ONG que apuestan por un comercio justo transformador y desde abajo y que se oponen a la certificación de sus productos (sello FLO) y su venta en grandes superficies y denuncian el uso que se está haciendo del comercio justo por parte de la industria agroalimentaria y de la gran distribución comercial como instrumento de márketing y de limpieza de imagen.

Siguiendo su plan de trabajo, las organizaciones del Espacio por un Comercio Justo celebraron del 22 al 24 de junio en Cabárceno (Cantabria) un encuentro con el objetivo de profundizar en la coordinación de sus organizaciones, debatir qué estrategia tomar frente al creciente impacto de los supermercados y cómo posicionarse respecto a la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de las empresas. Tiendas, importadoras y distribuidoras como Picu Rabicu y Arcu la Vieya de Asutrias, Xarxa de Consum Solidari de Catalunya, Panxea de Galicia, Sodepaz, Espanica y la Ceiba de Madrid, Aigua Clara del País Valencià, GIRA de Cantabria, Elkartruke del País Vasco y Sodepaz de La Rioja acudieron al encuentro.

Responsabilidad corporativa
Uno de los temas centrales de la reunión fue el debate acerca de la RSC, utilizada de forma creciente por parte de la empresa privada como instrumento de márketing empresarial.

La RSC es una estrategia de cooptación de términos como solidaridad, sostenibilidad, integración social... de la que el comercio justo tampoco escapa y que tiene como objetivo justificar prácticas empresariales totalmente insolidarias, insostenibles, no integradoras y comercialmente injustas. ¿Qué sentido tiene que BBVA, Repsol, Unión Fenosa o Telefónica hablen de RSC? ¿O que Carrefour, Mercadona, Nestlé o Starbucks vendan productos de comercio justo? Otro de los temas fue cómo apostar desde las tiendas por productos coherentes tanto de comercio justo Norte-Sur como Norte-Norte, que tengan en cuenta la soberanía alimentaria de los pueblos y que no estén certificados por FLO. Estas organizaciones denuncian la certificación FLO al considerar que sólo sirve a los intereses de las grandes multinacionales como Nestlé, Procter & Gamble o Chiquita, que utilizan el sello para sacar productos propios certificados con el objetivo de justificar sus prácticas totalmente injustas. Un sello FLO que sólo tiene en cuenta las condiciones de producción en origen y no considera a otros actores de la cadena comercial como transformadores y puntos de venta defendiendo así la venta de estos productos en grandes superficies y supermercados.

Cuando en 2004, distintas organizaciones de comercio justo (Setem, Intermón Oxfam, Ideas, Alternativa 3) acordaron lanzar la certificación FLO en el Estado español, con el visto bueno de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo (que aprobó tan polémica decisión por sólo diez votos a favor, siete en contra y tres abstenciones), varias organizaciones críticas impulsaron el Espacio por un Comercio Justo. Un espacio con una alta afinidad política que defendía una visión global y desde abajo, opuesto a la certificación de sus productos y venta en supermercados, y que promueve un comercio vinculado a la soberanía alimentaria.


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/2235