Viento SUR
[Recibimos con dolor la noticia de la muerte del camarada asturiano Xuan Álvarez, "Martín". Temprano militante de la Liga en los años setenta, destacó por su combatividad en innumerables batallas durante más de treinta años. Su trabajo militante en el frente obrero le llevó a construir las Comisiones Obreras en la cuenca del Nalón, junto con otras responsabilidades tanto en la Liga como en diferentes movimientos sociales de los que fue partícipó.
Una cualidad suya que recordamos es su compromiso y coherencia que mantuvo hasta el final, tanto en su activiád pública, como en su vida privada con su compañera y su hijo. Además de su trabajo en el ámbito obrero y sindical, fue también un pionero en la sensibilidad ecologista, y en la última época, un activo militante en la reivindicación de la normalización social de la Llingua Asturiana, apoyando las innumerables iniciativas de la Xunta pola Defensa de la Llingua, Todavía al final de sus días, atacado ya por la enfermedad, tuvo el coraje suficiente para romper con las Comisiones Obreras que él había ayudado a levantar, afiliándose a la Corriente Sindical de Izquierdas (CSI) con la que sentía más identificado por motivos personales y políticos.
Esta es la nota que sus amig@s de Asturias nos envían ].
El pasado 9 de junio, después de casi dos años de padecer una larga enfermedad, falleció en Langreo (Asturias) el que fue nuestro amigo y camarada, Juan o "Xuan", nombre asturiano con el que deseaba que todos lo conocieran.
"Xuan" -primero el camarada Martín, y en los últimos años de militancia Belisario- se une, siendo muy joven, a las filas de la rebelión. Con su melena larga y su macuto al hombro, y junto con su amigo "Chacal" y otros "anacletos" (nombre de una banda juvenil de finales de los años 60 en las cuencas mineras) se enfrenta al orden establecido, que le asfixiaba.
A principios de los años setenta asiste a una demostración más del fascismo imperante en aquella época: un amigo suyo, "Villita", es muerto a manos del padre de su novia, un somatén falangista que no tuvo ningún reparo en empuñar una pistola y asesinar a quien era un rebelde y, como tal, un peligro para el cruento sistema que él defendía. Este hecho trágico, junto a las luchas de los mineros y de los metalúrgicos de Duro_Felguera, le convencen, al igual que a su compañero de correrías juveniles, "Chacal", de la necesidad de organizarse en las filas del movimiento obrero.
Desde agosto del 69, cuando apenas tenía 17 años, trabaja en la que sería su fábrica de siempre -primero CADET y después denominada PERFRISA-, y en ella se vuelca a organizar sindicalmente a los obreros (en el año 71 se produce la primera huelga en la fábrica).
A mediados de 1972, recién estrenados sus 20 años, contacta con un tal "Iván", nombre de guerra de quien, paradojas de la vida, resultó ser el hijo de su patrón en la empresa (en aquella primera cita los dos eran desconocedores de la situación). Y de su mano inicia la militancia política en la "Liga", siendo el primer obrero de la localidad que se incorpora a la organización. Pocos días después lo harían "Chacal" y "El frutero", formándose con ellos el primer C.P. (Círculo Proletario) de la "orga" en Langreo.
Martín, junto con otros compañeros, funda en 1.975 CC.OO. en PERFRISA, y contribuye de modo importante a consolidar y extender el sindicato del metal de Comisiones en la cuenca del Nalón. Su entrega revolucionaria es un referente y algunos compañeros de la empresa, Javier, Toni y Faustino (Eneas), se unen a la L.C.R. y forman así la célula de la fábrica.
En el año 1977 se constituye la primera "Comisión Obrera" -de la que forman parte, entre otros trabajadores, Paco, Hevia, Cueto…- y logran el reconocimiento de la misma por parte de la empresa durante las negociaciones que se llevaron a cabo con motivo de la huelga de ese año. Como consecuencia de esta lucha el sindicato vertical quedó arrinconado y el jurado de empresa dimitió.
Los últimos 70 y los primeros 80 vienen marcados por las luchas de los obreros en Asturias, especialmente en las cuencas mineras, contra el desmantelamiento de todo el aparato productivo (minas, fábricas, astilleros…). Desde el poder, y con la connivencia de las direcciones de las organizaciones obreras mayoritarias, tanto políticas como sindicales, bajo lo que se dio en llamar de un modo eufemístico "reconversión industrial", se perdieron decenas de miles de puestos de trabajo. La desmoralización, el desencanto, la apatía… hacen mella en el movimiento obrero y la Liga también se resiente.
Pero Martín continuó resistiendo, y al calor de la lucha contra la OTAN y la "mili" contribuye, junto con otros camaradas, a revitalizar la organización, hasta que ésta se disuelve años después.
Tras la desaparición de la L.C.R. tiene un efímero período de militancia en la nueva organización que se forma como consecuencia de la fusión entre la L.C.R. y el M.C, en la que había depositado grandes esperanzas. Más adelante, y frente a la ola de posibilismo imperante, aporta sus conocimientos en una nueva trinchera, la Asociación Cultural "Cauce" del Nalón, donde levanta sus últimas barricadas -hay que decir que además de su habitual destreza en los futbolines, se doctoró en caldos y cultivos vinícolas (no había Rioja o Ribera del Duero que se le resistiera, lo mismo que era también un experto en escalas y timbres musicales: ópera sobre todo). Sólo un tumor cerebral, al que combatió con una fortaleza extraordinaria, propia de alguien que como él había llevado una vida ejemplar, le hizo decir basta ya.
Con estas líneas queremos recordar y homenajear al que fue nuestro amigo y camarada -Juan, Xuan, Martín o Belisario da lo mismo-, y también saludar, con un abrazo fraternal, a su compañera y camarada de siempre, Tere (Dolores de nombre de guerra), y al hijo dembos, Martín.




















