Salma Yaqoob (concejal en Birmingham y vicepresidenta de Respect)
El documento de George Galloway "It was the best of times, it was the worst of times" muestra exactamente los desafíos y responsabilidades que enfrentamos hoy: "construir Respect y colocarlo en el centro de un realineamiento progresista". Para que Respect alcance estos objetivos se precisan dos elementos fundamentales.
Primero, si Respect aspira a ser una coalición de individuos y organizaciones que provienen de diferentes antecedentes políticos, pero que ahora están unidos contra el imperialismo y el neoliberalismo, es imperativo que la cultura política interna dentro de Respect permita convivir fácilmente con las diferencias, de manera que el pluralismo no se vea como un problema o una amenaza.
Segundo, Respect ha de buscar activamente el trabajo común con todas aquellas corrientes políticas progresistas.
LA NECESIDAD DE RESPECT
La necesidad de un partido a la izquierda del Laborismo es más urgente que nunca. Veo la confirmación de esto el segundo Martes de cada mes, cuando asisto a la reunión de concejales de la ciudad de Birmingham.
Las propuestas de los Conservadores regularmente están más a la izquierda que las de los laboristas, lo cual es muy significativo a la hora de valorar el estado del laborismo.
Bajo el Nuevo Laborismo, la desigual distribución de la riqueza y las privatizaciones han crecido.
Gordon Brown llama a los funcionarios a que acepten un recorte en sus salarios, mientras el 1% de la población posee un tercio de toda la riqueza del país.
A pesar de los importantes obstáculos que el sistema electoral inglés representa para los partidos pequeños, sigo convencida y comprometida con el futuro de este proyecto.
Cada vez más gente está a favor de la paz, la igualdad y la justicia social. Sobre muchos temas incluso somos una mayoría de la sociedad. Millones de personas están contra la guerra, contra la privatización y a favor del Estado de Bienestar, contra el racismo, y por mayor igualdad.
Hay una oportunidad para ser una voz para estos millones de personas, y para ofrecerles una alternativa electoral.
ENFRENTAR REALIDADES
A pesar del creciente número de personas que se oponen al imperialismo y el neoliberalismo, sigue habiendo una situación favorable de los partidos de la guerra, las privatizaciones y el racismo. Tony Blair ganó las elecciones de 2005 en medio de protestas masivas contra la guerra. El crecimiento del BNP (British Nacional Party) por todo el país supera nuestros modestos éxitos.
Sí, el Partido Laborista perderá escaños en las siguientes elecciones. Pero la gran mayoría de ellos se irán a partidos que se encuentran a su derecha.
Por lo tanto Respect enfrenta un escenario caracterizado por una amplia y creciente simpatía por las ideas que defendemos, pero donde los partidos de la derecha están consolidando su dominio en política electoral.
En una situación donde nuestros oponentes se mantienen más fuertes que nosotros, es esencial que busquemos operar de la manera más consensuada y plural posible, abiertos a la cooperación con todos aquellos que, sin importar de qué partido sean, comparten nuestro compromiso con la paz, la igualdad y la justicia.
Esto será imposible si Respect es percibido como propiedad de una organización. Para construir una coalición de individuos y organizaciones en pie de igualdad debemos esforzarnos para incluir diferentes voces y experiencias. Hemos de manifestar consciente y activamente a todos aquellos fuera de Respect que ellos tienen un sitio en nuestra coalición, y que uniéndose a nosotros se están sumando a una coalición en la cual ningún componente está en posición de imponer sus opiniones.
Si nuestra coalición es actualmente insuficientemente amplia, es muy importante que actuemos, y que nos vean que actuamos, de tal manera que se visibilice el tipo de coalición que queremos ser.
El desafío para Respect es ser capaces de trabajar y ser voz para este electorado progresista que cada día es más grande. Entre estas personas algunas siguen comprometidas con el Partido Laborista u otros partidos, como los Verdes. Hemos de trabajar pacientemente para conseguir votos a nivel local. Pero también hemos de ser parte (y casi siempre una parte minoritaria) de una red de alianzas mucho más amplia.
George Galloway ha señalado la urgencia de iniciativas tras la dimisión de Blair y el relanzamiento de la discusión sobre el realineamiento de la izquierda. Esta discusión está teniendo lugar también fuera de Respect, por ejemplo la reciente Conferencia del Morning Star. De otra manera, este debate también está teniendo lugar dentro y en el entorno del Partido Laborista.
La realidad es que hasta ahora no hemos estado acertados a la hora de tomar iniciativas para potenciar este diálogo político.
RESPECT NECESITA UNA CULTURA POLÍTICA INTERNA MÁS DEMOCRÁTICA E INCLUSIVA.
Habiendo dado los primeros pasos hacia la construcción de un nuevo partido a la izquierda del Laborismo, ahora necesitamos animar una cultura interna que sea mucho más inclusiva y participativa.
Si no se visualiza que funcionamos internamente de una manera saludable, si no podemos tratar nuestras diferencias de una manera "no faccional", no tenemos posibilidad de ser el polo de atracción para aquellos desilusionados con el Laborismo y que están buscando una alternativa.
Las propuestas de George Galloway sobre fortalecer el papel de la oficina nacional con un nuevo organizador nacional que trabaje junto al secretario nacional son cambios que se deben hacer. En la preparación de la Conferencia debemos también hacer un cuidadoso examen de nuestra práctica actual.
¿Por qué Respect tiene un perfil tan desigual no sólo en todo el país, sino también en zonas donde hemos obtenido buenos resultados, como Londres y Birmingham? ¿Cómo seremos más atractivos a aquellos desilusionados con el actual sistema político pero son reacios también a Respect?
¿Cómo podemos mejorar nuestros actos públicos?¿Cómo mejoramos la cultura política dentro de la organización? ¿Es el "slate system" el método más democrático para elegir candidatos a nuestros órganos de dirección nacionales? ¿Hasta qué punto trasladamos la impresión de que Respect está dominado por una única organización?, si es así, ¿qué podemos hacer sobre ello?
Muchos compañeros de Respect han mostrado su disgusto que mientras su organización está en medio de este debate, no se ha hecho ninguna referencia en nuestra página web y tienen que ir investigando por internet para estar al tanto de cómo se está desarrollando el debate. Debería haber un espacio en nuestra web para la discusión interna y para colgar documentos internos.
ACUSACIONES DAÑINAS
Desafortunadamente, la manera en la cual el debate que mantenemos se está conduciendo es un mal presagio.
La distorsión y falsificación de opiniones es quizás una característica de este tipo de situaciones, pero eso no las hace más excusables.
Desafortunadamente es necesario mencionar dos más que desagradables acusaciones que han sido introducidas en este debate.
Primero, no es cierto que yo me oponga a la diversidad de los candidatos de Respect en favor de que sean hombres musulmanes, como ha manifestado el SWP.
Como una de las pocas mujeres musulmanas en una posición política prominente, soy consciente de muchos de los obstáculos en nuestro camino, y sé de la importancia de atraer más mujeres (en particular) a posiciones políticas de liderazgo.
En Birmingham, cuatro de los cinco candidatos en las elecciones locales de 2006 eran mujeres. Pero en 2007, sólo una mujer buscó una nominación (que posteriormente fue desestimada). Todas las otras nominaciones eran de hombres asiáticos. Yo escribí en Socialist Worker (10 de Febrero) urgiendo específicamente a miembros del SWP a presentarse como candidatos/as para alguno de los 33 distritos que podíamos luchar. No se hicieron más nominaciones, dejándonos con 7 candidatos todos hombres.
Segundo: incluso más chocantes han sido las acusaciones sobre "communalist politics" (hacer política en clave de comunidades étnicas, raciales) en Birmingham, como se reflejó en las notas internas del SWP el 7 de Marzo en 2007.
La acusación de "communalism" ha sido lanzada sobre Respect por nuestros enemigos, y es molesto ver ecos de ello dentro de Respect. Sólo aquellos ignorantes de mi trabajo, u hostiles a lo que hago, pueden hacer esta acusación.
La "línea roja" de "communalist politics" se pasó en Birmingham entre afro-caribeños y la comunidad asiática, quienes a menudo compiten sobre el reparto de la financiación en el distrito. Estas tensiones lamentablemente explotaron en Lozells donde dos jóvenes perdieron la vida. No hay ningún representante político en Birmingham más asociado con intentar atenuar estas tensiones que yo misma.
Es por ello que inicié la Marcha por la Paz de mujeres y niños justo después de los disturbios de Lozells, que recibieron amplia difusión de los medios de comunicación. En aquellos días los miembros de Respect tomaron grandes riesgos, para asegurarse que no había venganza de las bandas de pakistaníes después de la profanación de tumbas musulmanas en el cementerio de Handsworth. Cuando hablé desde el escenario a una audiencia de 600 personas, mayoritariamente afro-caribeños, usé mi tiempo para llamar a la unidad entre negros y asiáticos. No es un accidente que fuera la única política en hablar en la reciente marcha en Lozells contra las bandas y las pistolas organizada por el Consejo de Iglesias de la Comunidad Negra.
Si yo quisiera presionar a políticas conservadoras dentro de la comunidad musulmana, ¡entonces oponerme a la imposición del vestido islámico sobre las mujeres u oponerme a la homofobia en los medios de comunicación locales, no parece la mejor manera de hacerlo!
Es duro pensar en una acusación tan dañina como la de "communalism". Sólo puede amargar nuestras relaciones y dar munición a nuestros enemigos.
FALSAS DIVISIONES
Las diferencias han de ser discutidas con calma, y la comunicación y el diálogo son la clave. Desafortunadamente, desde que yo discrepé con John Rees sobre un tema táctico en Julio de 2005 no he recibido más de 2 llamadas telefónicas de él. Y no hablo de temas personales, sino de trabajo. El Secretario Nacional debe ser capaz de mantener relaciones de trabajo y actuar como un enlace entre todas las partes de Respect.
Es también falso distorsionar todo lo relacionado sobre si John Rees debe o no debe dimitir. Ni George Galloway ni yo hemos pedido la dimisión de John Rees. En nuestra reunión yo comenté a John que yo en su lugar hubiera dado un paso atrás, pero también dejé explícito que esta no era una demanda formal y que sólo estaba defendiendo las ideas explicadas en el documento de George Galloway. Cuando el SWP dice que se solicitó formalmente la dimisión de John Rees está haciendo una distorsión deliberada, con el propósito quizás de distraer de los verdaderos temas a debate.
Lo que encuentro todavía más insidioso en estas acusaciones no es sólo que son falsas, sino que han sido deliberadamente circuladas para fomentar divisiones y exacerbar las diferencias dentro de Respect.
Si el liderazgo del SWP tuviese preocupaciones sobre la dirección política en Birmingham, particularmente si ellos pensaran algo tan serio como que estábamos "animando el communalism", lo que yo esperaría es que estas preocupaciones fuesen comunicadas directamente a mí misma o tratadas abiertamente dentro de Respect. Nada de eso ha sucedido.
En vez de eso, parece que estas acusaciones, y otras, tienen como objetivo aleccionar a los miembros del SWP a través de una argumentación envuelta en pseudo-ideología, desviando la atención de lo que en realidad se está tratando, que es la lucha por el control de Respect. Todo esto no ayuda a Respect y sin duda ha tenido efectos contraproducentes también para el propio SWP. Los intereses de una facción se han puesto por encima de los intereses de Respect. Esta forma de trabajar ha causado confusión y envenenado las relaciones entre compañeros/as.
Esto pone sobre la mesa un tema importante de principios para Respect: si queremos ser vistos como una coalición auténtica y no como un "frente" de una de las partes que lo componen – ya sea el SWP hoy o algún otro bloque independiente mañana-, hemos de construir en una cultura organizativa inclusiva. Quizás en la Constitución de Respect se debería garantizar la obligación común de trabajar de una manera no competitiva. En nuestros asuntos internos hemos de afirmar los valores de franqueza, transparencia, pluralismo y democracia, que son los que defendemos en la sociedad. De esta manera habrá coherencia entre nuestros objetivos y los medios, lo cual nos fortalecerá. Esto significa compromiso a corto plazo para ganar a largo plazo.
Mi experiencia con afiliados de base del SWP había sido muy buena. Ellos son activistas comprometidos, sinceros y trabajadores. Valoro su contribución a Respect y a otras campañas. No quiero ver al SWP fuera de Respect, y mantengo la esperanza que ellos jugarán un papel importante para construir Respect. Me ha entristecido el innecesario deterioro de las relaciones.
Distorsionar críticas legítimas al Secretario Nacional (John Rees) con acusaciones de complots para subordinar a los socialistas en Respect, sólo agrava nuestros problemas. La noción de que la "izquierda socialista" está en peligro de ser arrinconada dentro de Respect no es cierta. No acepto que el SWP sea el único que garantiza los valores progresistas alrededor de los cuales nos unimos.
Aunque yo haya llegado a comprometerme con la justicia social desde otro punto de partida, mi compromiso es igualmente profundo.
Fue a través de este compromiso a los valores genuinamente progresistas que yo ayudé a iniciar Respect.
RESPECT NECESITA CONSTRUIR SOBRE SUS LOGROS ELECTORALES
A un nivel nacional, nuestros éxitos electorales son modestos. Pero en zonas concretas realmente hemos tenido un impacto.
En el Este de Londres, Birmingham y Preston hemos desarrollado una base real, recibiendo mucho apoyo por parte de musulmanes. Esto es muy positivo y deberíamos celebrarlo. Nuestra oposición a la guerra en Irak fue importante para los musulmanes. En particular las comunidades de gente de Pakistán y Bangladesh están entre los más desfavorecidos en esta sociedad. Los ataques constantes a las opiniones y manera de vivir de los musulmanes han producido un amplio malestar. Todos estos factores sirven para entender la escasa participación de los musulmanes en la vida política.
El hecho de que Respect haya ganado una base importante en algunas comunidades de musulmanes es un logro muy importante para todos nosotros. Por primera vez, una parte de la auténtica izquierda tiene raíces en algunas de las comunidades más desfavorecidas del país. En un momento en el que crece el racismo y se ataca el multiculturalismo, es necesario recalcar la importancia de lo que estamos consiguiendo.
Hemos sido más débiles en zonas donde esta combinación de factores no se da de manera tan clara. Pero esto no es una evidencia, como dice el SWP, de una falta de compromiso con "ampliar y diversificar el apoyo de la clase trabajadora a Respect".
La carta de George Galloway específicamente enfatiza las contribuciones de Michael Lavalette en Preston, Jerry Hicks en Bristol y Maxine Bowler en Sheffield –todos ellos blancos y socialistas-. Nadie en Respect piensa que somos, o deberíamos ser un "partido de musulmanes". Al contrario, lo que hemos intentado conseguir es la unión de gente de tradiciones muy diversas pero que hoy tenemos puntos en común. Esta idea, la cual era central en el proceso que llevó a la formación de Respect, sigue hoy tan vigente como entonces.
Hay zonas pobladas por la clase trabajadora blanca que están abandonadas. Necesitamos una discusión honesta dentro de Respect sobre cómo nos hemos comprometido con estas zonas, más allá de la retórica.
Tampoco es cierto la acusación del SWP sobre que estamos cediendo al argumento de que Respect sigue el "sentido común electoral de que sólo muy concretos "líderes de comunidades" pueden ganar en ciertas áreas".
La realidad es que los candidatos con más posibilidades de éxito serán siempre aquellos que están más enraizados a su realidad local. Esto sí es "sentido común electoral". La marca "Respect" todavía no es lo suficientemente fuerte como para enviar candidatos de otras zonas y esperar que la operación resulte un éxito.
Allá donde este método se ha aplicado el resultado ha sido pobre y dañino para Respect.
La actividad local continua es la clave para asegurarnos candidatos locales de garantías. Cada candidato potencial de Respect debería buscar ser "líder de su comunidad" si es que realmente quiere ganar. Nuestra función es ser capaces de acercar a los mejores activistas locales (o "líderes de comunidades") a una alianza progresista lo más amplia posible.
Necesitamos una discusión honesta y franca sobre el estado de muchas agrupaciones de Respect.
Demasiado a menudo no nos comprometemos en el duro trabajo diario de nuestra realidad local y de tratar los problemas y preocupaciones de nuestra realidad más cercana.
Organizar autobuses para manifestaciones antiguerra o hacer trabajo sindical es importante, pero si alguien quiere ser elegido concejal ha de tener la misma pasión y compromiso sobre los temas locales, los que nos afectan en el día a día. Por ejemplo casi nunca es una prioridad asistir a reuniones de asociaciones de vecinos, actos en los barrios sobre temas locales…
Necesitamos combinar en nuestro trabajo tanto un compromiso con los grandes temas políticos como el enlace de estos temas con lo específicamente local.
Necesitamos trabajar consciente y pacientemente para consolidar y extender nuestro voto en las zonas donde ya hemos tenido buenos resultados. Donde somos débiles, necesitamos empezar a trabajar como si fuéramos ya los concejales. La crisis de representación política se extiende a todos los niveles. Hemos de estar preparados para ser una alternativa desde ya mismo.
CONCLUSIÓN
Hay mucha gente fuera de Respect que debería estar dentro de Respect. Si se aceptan las propuestas de George Galloway tenemos la oportunidad de fortalecer una cultura de participación y pluralismo que dejará bien a las claras nuestro compromiso para ser una verdadera coalición. Tenemos la oportunidad de mostrar en la práctica que somos el lugar natural para todos aquellos que buscan una alternativa al consenso de las políticas de derechas.
Hay mucha gente que no está en Respect que comparte muchos de nuestros principios. Por una variedad de razones y lealtades a sus partidos pueden que no se unan a nosotros ahora mismo. Nuestra voluntad de ser abiertos y flexibles para cooperar y compartir ideas y experiencias será vital para el futuro de todos nosotros.
Mi visión de Respect es la de una coalición que actúa para apoyar a todos aquellos comprometidos con la paz, la igualdad y la justicia. Al construir Respect hemos de actuar de la manera que ayuda a fortalecer este electorado progresista y no que lo divida.
* Traducción de Pablo Fernandez Alemany
















