Publicado en corriente[a]lterna (http://www.espacioalternativo.org)

No esperamos ningún cambio de las elecciones parlamentarias

Publicado el 01/10/2007 - 03:37

Comunicado de Al mounadil-a (Militante), sección marroquí de la IV internacional

No esperamos ningún cambio de las elecciones parlamentarias en Marruecos del 7 de Septiembre. El cambio  vendrá de las luchas populares de los oprimidos y explotados.

Los medios de comunicación y los meetings transmitieron el discurso dominante acerca de que estas elecciones llevarían a un nuevo parlamento y un nuevo gobierno que resolvería todos los problemas de Marruecos. Transmitieron los programas de varios  partidos que concurrían a las elecciones, prometiendo miles de empleos, altas tasas de crecimiento, la eliminación de la marginalidad y la exclusión a lo largo del país, y la liberación de la mujer. Estos discursos deshonestos ya han sido escuchados por más de treinta años, desde las elecciones del 77.

Desde entonces, sólo hemos visto una intensificación de las políticas de austeridad, que han hipotecado el futuro de Marruecos, a través de las políticas de endeudamiento y ajuste estructural impuestas por las grandes instituciones financieras internacionales. 

Dichas políticas sólo han beneficiado a los grandes capitalistas, a los grandes depredadores corruptos que han dilapidado y malversado los fondos públicos en detrimento de una población que  ha visto empobrecerse diariamente a un gran número de personas.

Las consecuencias de estas políticas ha sido el desmantelamiento del sector público, educación y sanidad, mediante una privatización que sólo ha producido desempleo, superexplotación, inseguridad y pobreza. Mientras tanto las libertades públicas siguen ahogadas todavía. Las múltiples represiones ,que han golpeado todos los levantamientos populares en varias ciudades y pueblos , continúan a día de hoy y siniestras cárceles como la de Tazmamart acaban siendo el destino de todos los que se levantan contra estas políticas.

En cada nueva cita electoral, escuchamos slogans milagrosos para mejorar unas condiciones de vida, que de manera incesante han ido empeorando. Después de 30 años de democracia parlamentaria, Marruecos ha destruído las mínimas estructuras sociales que existían, reduciendo las posibilidades de su juventud a la búsqueda de la emigración clandestina. Todas esas promesas únicamente han conseguido romper las esperanzas de las jóvenes generaciones.

 Este parlamento y las instituciones pseudodemocráticas  saldrán de unas elecciones provenientes de una constitución nacida a su vez de un referéndum fraudulento. Esta constitución concentra todo el poder en manos de una sola persona. Esta democracia, lejos de dar el poder al pueblo, es de hecho una dictadura en todo el sentido estricto de la palabra. Y este parlamento es tan solo una máscara que sirve para aplicar políticas antipopulares, realizadas por legisladores que sólo sirven al capital internacional persiguiendo el pillaje a costa de nuestras vidas y nuestros recursos. En realidad los diversos partidos que concurren a las elecciones sólo son la voz de un partido único que aplican las políticas neoliberales dictadas por él. Desde la independencia formal de Marruecos este “proceso democrático” o “alternancia democrática” sólo ha servido para apuntalar la dominación de una minoría.

El cambio no vendrá del parlamento sino que este se producirá a través de las luchas que han llevado a cabo durante décadas la clase trabajadora, el campesinado pobre y el resto de oprimidos.

 ¿Cuáles son las tareas para un cambio real?

 -          Desarrollar y unir las luchas de los trabajadores y oprimidos

-          Ampliar las redes de solidaridad nacional e internacional

-          Recuperar la confianza en las luchas para reavivar la esperanza en un cambio general

 -          Fortalecer las herramientas de lucha como los sindicatos u organizaciones juveniles, de la mujer, y el resto de oprimidos y explotados

-          Unir las fuerzas combativas en la construcción de un partido revolucionario. El camino de la libertad de los oprimidos por el imperialismo pasa por construir un poder social, económico y democrático real a través de la autoorganización de los mismos. Y esto no se puede hacer sin romper con el capitalismo.

Sólo un partido revolucionario puede conseguir esta tarea

En el contexto de la democracia burguesa, las elecciones sólo son un medio para elevar la conciencia  de clase. Los cambios reales vendrán en los centros de trabajo, en los barrios y en las calles, en torno a algunas demandas como:

-          Cancelación de la deuda y la ruptura con las organismos financieros internacionales: FMI, BM , Organización Mundial del Comercio

-          Cancelación de los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y Europa

-          Una verdadera política social, que redistribuya realmente las rentas y los recursos manteniendo el equilibrio con nuestro medio ambiente.

-          Una amplia democratización del conjunto de la vida económica y social, al servicio del pueblo y no del capital.

 

Nuestra principal demanda es la constitución de una asamblea constituyente que permita la formación de una nueva constitución y un nuevo Marruecos al servicio de los intereses populares.

La emancipación de los oprimidos será obra de ellos mismos. Nuestra liberación tendrá lugar a través de la construcción de organizaciones de lucha, democráticas y de masas, movimientos sociales así como  a través de la formación de un partido revolucionario, con el nuevo aliento que vendrá de la juventud, para organizar la sociedad sobre nuevas bases antiburocráticas, anticapitalistas, socialistas e internacionalistas.

 

Traducción ERA-Espacio Alternativo

Publicado en International Viewpoint  


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/2309