La Periferia-San Fernando (en base a una charla realizada en Cádiz por un trabajador readmitido)
Teniendo en cuenta que en una hora tres personas pueden realizar 720 hamburguesas y que cada hamburguesa luego es vendida a 1 euro, tenemos que McDonald-Estación (Granada) gana de media unos 720 euros a la hora. Esto sin embargo no se ve reflejado en el sueldo de sus trabajadores que sólo cobran 6,18 euros la hora. Muy por debajo de lo que evidentemente cobra su jefa ...
Con este paronama, y viendo que el convenio colectivo se incumplía sistemáticamente, dos compañeros del Espacio Revolucionario Andaluz decidieron montar una candidatura para presentarse, luego de convocar, unas elecciones sindicales. La candidatura se montó bajo las siglas de CCOO agrupando a diez trabajadores.
La respuesta de la empresa no se hizo esperar: cuando se presenta la lista de CCOO comienza la represión. Reducción de contrato a trabajadores que formaban parte de la lista de Comisiones (con el consiguiente recorte de sueldo), amenazas, ... Al recorte de horas los trabajadores respondieron con una caja de resistencia que, en un primer momento, consistió en ceder hora a los compañeros a los que se las habían reducido. Cuando la empresa se enteró de esto, lo prohibió.
Además, la empresa elabora una lista negra que envía a los otros McDonald's de la ciudad y a otras empresas e incluso bares.
Para responder a la solidaridad que habían despertado los trabajadores
agrupados en la candidatura de CCOO la empresa contrató a un grupo de
personas para que arrancaran y taparan los carteles del comité de
solidaridad. Por esto pagaba unos 12 euros la hora, casi el doble de lo
que pagan a sus empleados.
Candidatura Indepediente
La empresa, para enfrentarse a la candidatura de CCOO, montó una
propia. Fue la jefa, cosa que es ilegal, la que recogió las firmas
necesarias entre los trabajadores para montar esta candidatura amarilla.
Esta candidatura, además, se montó bajo chantaje, ya que la empresa
ofrecía contrato indefinido a sus miembros. La candidatura estaba
formada por siete personas, tres de ellos encargados.
Campaña electoral
No se permitió convocar una asamblea abierta a todos los
trabajadores. Ésta finalmente se hizo en la calle bajo la vigilancia de
la jefa, el gerente y algunos encargados.
Por su parte, la empresa se reunió con los trabajadores, uno a uno,
para ofrecerles una ampliación de contrato por apoyar la candidatura
independiente.
Durante la campaña, a uno de los compañeros del ERA que impulsaró la
candidatura de CCOO le dieron vacaciones (obligadas) y al otro
compañero le dieron turnos y zonas en las que tuviera poco contacto con
el resto de trabajadores.
Finalmente, tras varias trabas más puestas por la empresa, gana la candidatura de CCOO con un resultado de 28 a 26 votos. A partir de esta victoria a once personas que apoyaron la candidatura de CCOO se les reduce la jornada laboral. Las palabras de la jefa a una de las trabajadora fueron: "Esto es la consecuencia de votar a un sindicato. Agradece tu situación actual a tus amiguitos".
La campaña de represión, a partir de aquí, se acentúa: uno de los
trabajadores de la candidatura de CCOO se ve obligado a abandonar para
que la empresa le devuelva sus horas. Otros dejaron el trabajo. Así, de
CCOO sólo quedaron cuatro.
A la presidenta del Comité de empresa la despiden para luego contratar
a cinco personas afines a la empresa. Esto es ilegal, ya que el
contrato de esta trabajadora era un contrato eventual por producción,
así que tras su despido la empresa tendría que esperar unos dos meses
para poder contratar a alguien.
Tumbar al comité de empresa
A su vez, la empresa recogió firmas para revocar al Comité de empresa. Aquí entra en juego el encargado de UGT del sector de Hostelería, que se erige en defensor y asesor de la empresa.
Los sobres para la votación ya estaban preparados y fueron entregados en la misma asamblea a los trabajadores. Finalmente se pierde la votación (34 a 4, los cuatro votos a favor de mantener el Comité fueron de los únicos trabajadores que hicieron uso de su derecho al voto secreto) y por consiguiente el Comité de empresa.
Una semana después despiden a cinco trabajadores (a una de ellas, madre de dos hijas, que llevaba allí currando nueve años le cambian el turno). Al único trabajador de CCOO que quedaba en la empresa, por otro lado, le dan vacaciones hasta fin de contrato. Además, la empresa abre "expedientes contradictorios" a los trabajadores del CCOO que estaban en el Comité de empresa, a parte de una colección de denuncias de la empresa a varios de estos trabajadores.
Victoria
Finalmente, y aunque aún el conflicto no ha terminado, la empresa cede y readmite a todos los trabajadores despedidos y acepta mantener el comité de empresa pagando a su vez los salarios de tramitación.
Como condición, la empresa pidió que no se celebraran las concentraciones que había convocadas a nivel estatal delante de todos los McDonald's, el 29 de septiembre, y las del 27 de octubre a nivel europeo.