
Mujeres Espacio Alternativo Madrid
Debemos trabajar desde un feminismo que luche contra todo tipo de opresión, que persiga la igualdad social. La lucha por la liberación de la mujer no puede desligarse de la lucha por una igualdad plena y que sólo se conseguirá con la desaparición del sistema capitalista que genera la división y enfrentamiento de la sociedad.
¿Por qué el 25 noviembre?
El Día Internacional en contra de la violencia hacia las mujeres, 25 de noviembre, fue declarado en el 1r. Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe en 1981, en memoria de las hermanas Mirabal, tres activistas políticas asesinadas en
Buscando y entendido el porque de la violencia machista
A pesar de los avances en la defensa de los derechos humanos, en todo el mundo las mujeres seguimos siendo víctimas de violencia por el hecho de ser mujeres. La violencia machista sigue formando parte de nuestra cotidianidad, pero debemos observar que forma parte de una violencia estructural que tiene su origen en un sistema patriarcal que mantiene la jerarquía entre géneros.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo una de cada cinco mujeres se ha visto forzada a practicar el sexo contra su voluntad en algún momento de su vida. Independientemente de la región geográfica, se estima que entre 40 y 60 por ciento de los casos de abuso sexual es cometido contra mujeres menores de 16 años.
Ahora bien, la violencia física es sólo la punta de un iceberg, es la expresión más dura y doliente de las violencias hacia las mujeres que esconde también la violencia económica, simbólica, verbal, institucional que sufrimos.
Por lo tanto, no podemos afrontar la violencia de manera individualizada, es imprescindible entenderla y asumirla como estructural. No podemos reducir la violencia exclusivamente al ámbito doméstico y privado, ya que sólo es una faceta más.
Partimos de una sociedad injustamente jerárquica y discriminatoria, una sociedad patriarcal y capitalista que se basa en la explotación y violencia como algo natural que lleva al mantenimiento de las desigualdades y enfrentamientos, entre ellas, la explotación hacia las mujeres. Una explotación y discriminación que afecta al 50% de la población.
Las víctimas de crímenes seriales en la total impunidad, como es el caso de las mujeres en Ciudad Juárez, Chihuahua, al norte de México, las ablaciones, y las violaciones de las mujeres en las guerras como armas contra el enemigo son los testimonios más hirientes de esta violencia machista.
Los malos tratos en los hogares, el mantenimiento de la doble jornada de trabajo, la confinación de la mujer en el mundo doméstico, la familia y los cuidados, los trabajos peor remunerados, la menor participación en el ámbito de lo público y político, y en definitiva, la desvalorización de la mujer son también expresiones cotidianas de esta violencia machista y estructural, ante las cuales se actúa con demasiada tolerancia y normalidad, haciendo que pasen prácticamente inadvertidas. Pero, hay una responsabilidad social. Esto implica una mirada amplia y comprometida desde una óptica claramente feminista.
Un mirada crítica a
En diciembre de 2004 el gobierno del Estado español decidió abordar el problema mediante la Ley Integral de Medidas de Protección contra
No obstante, los datos muestran la ineficacia de la ley en cuanto a lo que protección contra la violencia machista se refiere: en 2007 son 86 las victimas de violencia de género con resultado de muerte en el estado español, de las cuales 71 han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas.
En vista de los indicadores que entidades como Amnistía Internacional, entre otras, han elaborado podemos afirmar que demasiados derechos de las mujeres siguen estando solamente en el papel y no en la realidad. Como déficit de esta Ley destacamos:
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Falta de concreción en las Medidas aprobadas por el Gobierno, que raramente van acompañadas del presupuesto y el calendario de aplicación correspondiente.
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Falta de medios materiales y humanos para la asistencia, protección, justicia y reparación a las víctimas, así como una carencia importantísima de formación, e incluso de sensibilización, en los profesionales que deben intervenir. En especial en casos de violencia psicológica, algo más difícil de demostrar.
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Discriminación absoluta hacia las mujeres inmigrantes indocumentadas. A día de hoy, para ellas denunciar a su agresor significa que a su vez serán denunciadas por su situación “irregular”.
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Aunque la Ley reconozca su necesidad, en absoluto está garantizada la asistencia letrada inmediata las 24 horas del día. Tampoco se ponen los medios para asegurar que las víctimas y sus familiares puedan ejercer su derecho a no declarar ante su agresor.
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Se argumenta falsamente que si no se ratifica la denuncia ante el juez la fiscalía se queda sin pruebas. Estos delitos son perseguibles de oficio y se debe investigar y evaluar si hay maltrato o no, y el riesgo para la mujer.
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No se ha cumplido la creación de al menos un “centro de recuperación o atención integral” en todas las CCAA.
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Las mujeres con problemas de drogodependencia o enfermedades mentales no pueden acceder a los recursos de acogida establecidos, ni los hay específicos para sus necesidades.
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Se debe asegurar la atención en las casa de acogida a cualquier mujer que lo requiera indistintamente de su procedencia geográfica, ya sea de otra comunidad autónoma o el caso de mujeres inmigrantes.
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Faltan estadísticas judiciales que permitan hacer una revisión de la modalidad de “juicios rápidos”, que es la que se está aplicando mayoritariamente.
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No está garantizada una reparación justa ni una indemnización adecuada a las víctimas. Tampoco por parte del Estado en casos en que se demuestra su negligencia.
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Difícilmente las mujeres del ámbito rural tienen todos los recursos a su alcance.
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La Ley reconoce la necesidad de que la mujer sea independiente, económica y psicológicamente, de su agresor, pero no se ponen todos los medios para que así sea, tan sólo en el papel.
Las políticas sociales pretenden protegernos contra la violencia, aunque paradójicamente siempre con gran déficit a la hora de llevarlas a la práctica, tanto por la escasez de medios, como por el desinterés de los agentes sociales, y por otro, tienden a hacernos más dependientes, más vulnerables, para continuar reproduciendo los roles establecidos. Exigimos un compromiso pleno político y económico por parte del Gobierno y las instituciones que reflejen realmente las demandas de las mujeres.
Por un cambio social: ¡Mujeres juntas! ¡Hombres comprometidos!
Porque queremos una transformación global de la sociedad, desde Espacio Alternativo, consideramos imprescindible no sólo visualizar el problema, sino ahondar en las causas que lo generan.
Debemos trabajar desde un feminismo que luche contra todo tipo de opresión, que persiga la igualdad social. La lucha por la liberación de la mujer no puede desligarse de la lucha por una igualdad plena y que sólo se conseguirá con la desaparición del sistema capitalista que genera la división y enfrentamiento de la sociedad.
Necesitamos marcos de actuación coordinados e integrales. Cada actor debe asumir plenamente sus responsabilidades. Exigimos mayor implicación por parte de las autoridades, no solamente en el ámbito judicial o policial, pero también sanitario y educativo. Queremos que los medios de comunicación rehúyan el sensacionalismo y que aborden este problemática con una visión más amplia y estructural.
Desde los movimientos sociales queremos y debemos trabajar para que el feminismo sea una lucha transversal, presente y asumida por la sociedad. ¡Prioridad de acción! Una obligación moral hacia todas las mujeres muertas en el camino, hacía todas las víctimas diarias, hacia todas nostras.
¡ANTE




















