Miquel Garcia
Los pasados días 7, 8 y 9 de diciembre se celebraron en Barcelona los V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo. Se debatieron, enmendaron y aprobaron un Documento Político, otro Organizativo, los nuevos Estatutos de EA y diversas resoluciones entre las que cabe destacar la titulada “Sobre la situación de IU y las tareas de Espacio Alternativo”. La gente delegada realizó también la elección de una parte de la nueva Coordinadora Confederal, máximo órgano decisorio de EA entre Encuentros Confederales.
Análisis de la situación política internacional y estatal
El Documento Político aprobado en los Encuentros analiza la situación política internacional y estatal, intentado señalar sus rasgos fundamentales. Se indica en él que la globalización capitalista supone en su conjunto una crisis de civilización, que se desarrolla a través de una crisis social de gran magnitud y una crisis ecológica que amenaza la supervivencia misma de la especie humana. En la fase que atravesamos de la globalización capitalista se han intensificado las reformas neoliberales y se desarrolla una nueva ofensiva imperialista, uno de cuyos instrumentos principales es la guerra global permanente, al tiempo que se produce un aumento de las resistencias sociales a escala planetaria.
En la Unión Europea, tras el fracaso del intento de aprobación de su Constitución, se ha producido un impasse, que se pretende concluir con la aprobación del Tratado de Lisboa, relanzando de esta forma el proyecto de Europa neoliberal. Entretanto la izquierda europea se debate entre la confrontación y la adaptación al neoliberalismo: Por una parte existe una izquierda que se adapta al social-liberalismo y abandona definitivamente cualquier idea de transformación de la sociedad y por otra una izquierda que rechaza el neoliberalismo en una perspectiva de cambio real.
La situación actual, aunque ofrece algunas oportunidades, presenta importantes dificultades para la izquierda anticapitalista. Hay, primero, un desfase importante entre las resistencias sociales, la amplitud de los movimientos, el potencial antisistémico ofrecido por el movimiento “antiglobalizacion” en sus años de eclosión, y el crecimiento orgánico de las organizaciones políticas y sindicales de izquierda. Y, segundo, otro desfase importante entre la combatividad expresada en las resistencias y luchas sociales y la conciencia en torno a un proyecto de transformación socialista de la sociedad, hecho que dificulta la traducción de las luchas en el terreno político.
Aunque no es posible delimitar las características concretas que tiene que tener la izquierda anticapitalista hoy necesaria en Europa, teniendo en cuenta la diversidad de situaciones nacionales y de realidades organizativas, un criterio central de delimitación entre ésta y la izquierda centrada en garantizar la gobernabilidad del sistema es la relación respecto de los gobiernos progresistas. La no participación en los gobiernos social-liberales y la independencia política con respecto a éstos aparecen como criterios de demarcación inequívocos. Junto con el criterio de independencia respecto a los gobiernos e instituciones existen otros elementos programáticos centrales para delimitar los rasgos de la izquierda anticapitalista necesaria hoy en Europa: democracia interna, orientación hacia las luchas y los movimientos sociales, internacionalismo, ecología, feminismo, antiracismo, de fensa de los derechos nacionales...
El rol de la izquierda revolucionaria en el seno de estas experiencias anticapitalistas unitarias tiene que ser trabajar lealmente para asegurar su consolidación, pero desde la identidad programático-estratégica propia y avanzando en su seno planteamientos estratégicos que defiendan la necesidad de romper con el sistema capitalista y sus instituciones desde una perspectiva socialista democrática y autogestionaria, siempre desde la voluntad permanente de aprender del diálogo con otras corriente y del contacto con el movimiento real, y con una mentalidad abierta y constructiva.
La consolidación de referentes revolucionarios en las organizaciones anticapitalistas de diverso tipo es indispensable para permitir giros a la izquierda en dichos agrupamientos o prevenir giros posibilistas en situaciones de reflujo de los movimientos sociales.
Tras la victoria del PSOE el 14-M del 2004
Con la victoria del PSOE en las elecciones del 14-M del 2004 y la constitución del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se abrió una nueva situación política en el estado español, que se ha caracterizado en su desarrollo por una serie de elementos fundamentales:
Una situación económica expansiva, muy basada en los sectores inmobiliarios y de la construcción, que ha motivado la continuidad y extensión geográfica del proceso de depredación territorial y de los recursos energéticos e hídricos. En estos momentos, sin embargo, tienen lugar ya una desaceleración, debido al agotamiento y fragilidad de este modelo. Dicha desaceleración se ve acentuada por los efectos, todavía no bien valorados, de las turbulencias financieras de los últimos meses.
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Los movimientos sociales que se habían mantenido activos durante la última etapa del gobierno del PP han entrado en un periodo de reflujo o han desaparecido.
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Ha surgido un potente movimiento de masas de derechas impulsado por el PP, la derecha social y mediática y la Iglesia Católica, que se ha articulado en torno a los ejes de la oposición al proceso de paz negociada con ETA y la izquierda abertzale; la idea de intangibilidad de España y la defensa del estado de las autonomías entendido como una mera desconcentración administrativa, que implican la negativa a cualquier avance hacia la soberanía de Euskadi y de Catalunya; la defensa de la enseñanza religiosa y privada frente a la laica y pública; y la negativa a reformas democráticas profundas que se opongan a la concepción católica de la familia, como la ley de matrimonios homosexuales. En conjunto el PP ha realizado una oposición muy dura, fronteriza en bastantes momentos con posiciones y métodos de extrema derecha.
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Aunque se adoptaron inicialmente algunas medidas reivindicadas por los movimientos sociales del periodo anterior, frente a las movilizaciones del PP, el PSOE ha vacilado y cedido repetidamente, demostrando no tener una ideología realmente alternativa a al de la derecha. En términos generales la política del PSOE ha sido muy liberal y continuista en lo económico, sin que se revocase ninguna de las decisiones privatizadoras y mercantilizadoras tomadas por los gobiernos de Aznar.
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Izquierda Unida se ha mantenido durante toda la legislatura muy pegada a la rueda del PSOE sin desarrollar una política independiente de este partido. La crisis en sus seno ha continuado evolucionando, con una deriva hacia una formación electoralista, sin anclaje social y con una práctica organizativa burocratizada.
Las posibles alternativas de izquierda anticapitalista son aun muy incipientes. En su debilidad ha influido que el proceso de movilización social de la etapa anterior no se haya traducido en un aumento sustancial de la conciencia política de los sectores que participaron en ellas. No obstante asistimos a un crecimiento de este tipo de alternativa anticapitalista aunque en forma extremadamente lenta.
Las tareas
estratégicas de Espacio Alternativo
El Documento Político
señala que, dentro del actual contexto político,
Espacio Alternativo debe plantearse tres grandes tareas estratégicas
a desarrollar:
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Participar en el impulso de las luchas y de las resistencias sociales al neoliberalismo,
Dicho trabajo se concretará en la intervención en los movimientos existentes, la abertura de nuevos frentes de luchas y el arraigarnos en el territorio y el barrio, los centros de trabajo y los centros de estudio. Espacio alternativo buscará combinar una orientación unitaria con la defensa de sus posiciones concretas, formulando sus propuestas de manera respetuosa con la pluralidad e independencia de los movimientos y trabajando pacientemente en la reconstrucción del tejido social y en el desarrollo desde abajo de la autoorganización de la clase trabajadora y del conjunto de los sectores sociales oprimidos. Buscará favorecer en su seno el desarrollo de ideas de izquierdas y planteamientos anticapitalistas, alternativos y socialistas. -
Construir, fortalecer y desarrollar Espacio Alternativo
Con el objetivo de avanzar en la credibilidad y utilidad de su proyecto, Espacio Alternativo participará en los movimientos sociales y en las luchas existentes, realizará una aparición propia a través de sus medios de comunicación y reforzará su elaboración programática y estratégica.
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Trabajar por la convergencia de la izquierda anticapitalista
Es necesario construir una izquierda a la izquierda gestionaria del sistema, una “izquierda de izquierdas” que cubra el vacío político de “alternativa” que hoy existe. Ésta debería incluir una amplia pluralidad de sectores, de procedencia diversa, pero con un acuerdo mínimo en torno a un programa de acción, una estrategia y una concepción organizativa compartida.
En la actualidad, las perspectivas para que pueda cristalizar un proceso de convergencia significativo entre sectores anticapitalistas son muy inciertas, y no hay condiciones para impulsar proyectos concretos en esta dirección en el conjunto del estado, sin embargo no por ello EA debe tener una actitud pasiva en este terreno.
El trabajo en este nivel se basará en la defensa de crear un polo anticapitalista en el estado español con los criterios antes expuestos, potenciar el trabajo de corriente de izquierdas en los movimientos sociales y mantener relaciones y discusiones políticas con diferentes corrientes y organizaciones de izquierda anticapitalistas.