Dossier V Encuentro / V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo
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Miquel Garcia 

Los días 7, 8 y 9 del diciembre pasado  se celebraron en Barcelona los V Encuentros Confederales de Espacio Alternativo. En ellos se hizo patente la consolidación experimentada en los últimos tres años, la presencia de un amplio sector de gente joven que se ha ido incorporando  uniéndose a la más veterana y la existencia de una ilusión generalizada en la construcción de una organización anticapitalista y revolucionaria. Asistieron también como invitados representantes de diferentes organizaciones políticas y sociales de Catalunya y del Estado español, de Marruecos, Francia, Portugal, Uruguay y Colombia.

A lo largo de los tres días se produjeron debates intensos y rigurosos en los que fueron sometidos a discusión, enmiendas y aprobación un Documento Político, otro Organizativo, los nuevos Estatutos de EA y diversas resoluciones entre las que cabe destacar la titulada “Sobre la situación de IU y las tareas de Espacio Alternativo”. La gente delegada realizó también la elección de una parte de la nueva Coordinadora Confederal, máximo órgano decisorio de EA entre Encuentros Confederales.  

En el marco del Encuentro tuvo lugar el acto público “La izquierda anticapitalista en Europa” con la intervención de Esther Vivas (Revolta Global), Raul Camargo (Espacio Alternativo), Jose Falcao (Bloco de Esquerda) y François Sabado, en nombre de la LCR francesa y de la IV Internacional. Éste último habló de la situación política en Francia y de las resistencias sociales a las agresiones brutales del gobierno de Sarkozy, así como del proyecto de la LCR de avanzar en la construcción de un nuevo partido anticapitalista, revolucionario, ecologista, feminista e internacionalista en Francia. 

Análisis de la situación política internacional y estatal 

El Documento Político aprobado en los Encuentros analiza la situación política internacional y estatal, intentado señalar sus rasgos fundamentales. Se indica en él que la globalización capitalista supone en su conjunto una crisis de civilización, que se desarrolla a través de una crisis social de gran magnitud y de una crisis ecológica que amenaza la supervivencia misma de la especie humana. En la fase que atravesamos  se han intensificado las reformas neoliberales y se desarrolla una nueva ofensiva imperialista uno de cuyos instrumentos principales es la guerra global permanente, al tiempo que se produce un aumento de las resistencias sociales a escala planetaria.

En la Unión Europea, tras el fracaso del intento de aprobación de su Constitución, se ha producido un impasse, que se pretende concluir con la aprobación del Tratado de Lisboa, relanzando de esta forma el proyecto de Europa neoliberal. En este contexto existe una izquierda que  abandona definitivamente cualquier idea de transformación de la sociedad y otra que rechaza el neoliberalismo persiguiendo un cambio social y político anticapitalista.

La situación actual ofrece algunas oportunidades, pero al tiempo presenta  importantes problemas para la izquierda anticapitalista. Las resistencias sociales, la amplitud de los movimientos y el potencial del movimiento “antiglobalizacion” no se han traducido apenas en un crecimiento de las organizaciones políticas y sindicales de izquierda.  Por otro lado, la combatividad expresada en las resistencias y luchas sociales choca con la inexistencia de una conciencia general sobre la necesidad de un proyecto de transformación socialista de la sociedad.

Resulta necesario impulsar en Europa organizaciones amplias de izquierda anticapitalista que desarrollen políticas enfrentadas al neoliberalismo y al social-liberalismo y que sean capaces de servir de polo de atracción para los movimientos sociales y para la izquierda social. Aunque la diversidad de situaciones nacionales y de realidades organizativas hace que sea difícil señalar exactamente las características concretas que ha de tener esta izquierda anticapitalista,  uno de sus rasgos definitorios ha de ser la no participación en gobiernos social-liberales y la independencia política con respecto a éstos.  La democracia interna, la presencia constante en las luchas, el trabajo de impulso y desarrollo de lo movimientos sociales y el mantenimiento de principios internacionalistas, ecológicos, feministas, antirracistas y de defensa de los derechos nacionales han de formar parte igualmente de su bagaje.

El papel de la izquierda revolucionaria en el seno de estas experiencias anticapitalistas unitarias tiene que ser trabajar en su construcción y consolidación, pero desde la identidad programático-estratégica propia y avanzando en su seno planteamientos que defiendan la necesidad de romper con el sistema capitalista y sus instituciones desde una perspectiva socialista democrática y autogestionaria.

La consolidación de referentes revolucionarios en las organizaciones anticapitalistas de diverso tipo es indispensable para permitir un avance hacia la izquierda de dichos agrupamientos o para prevenir una involución posibilista y su acercamiento al social-liberalismo en situaciones de reflujo de los movimientos sociales.

Tras la victoria del PSOE el 14-M del 2004

Con la victoria del PSOE en las elecciones del 14-M del 2004 y la constitución del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, se abrió una nueva etapa política en el estado español, que se ha caracterizado  por una serie de elementos fundamentales:

  • Una situación económica expansiva, muy basada en los sectores inmobiliarios y de la construcción, que ha motivado la continuidad y extensión geográfica del proceso de depredación territorial y de los recursos energéticos e hídricos. En estos momentos, sin embargo, tienen lugar ya una desaceleración, debido al agotamiento y fragilidad de este modelo. Dicha desaceleración se ve acentuada por los efectos, todavía no bien valorados, de las turbulencias financieras de los últimos meses.
  • Los movimientos sociales que se habían mantenido activos durante la última etapa del gobierno del PP han entrado en un periodo de reflujo o han desaparecido.
  • Ha surgido un potente movimiento de masas de derechas impulsado por el PP, la derecha social y mediática y la Iglesia Católica, que se ha articulado en torno a los ejes de la oposición al proceso de paz negociada con ETA y la izquierda abertzale; el impedimento a cualquier avance hacia la soberanía de Euskadi y de Catalunya; la defensa de la enseñanza religiosa y privada frente a la laica y pública; y la negativa a reformas democráticas profundas que se opongan a la concepción católica de la  familia, como la ley de matrimonios homosexuales. En conjunto el PP ha realizado una oposición muy dura, fronteriza en bastantes momentos con posiciones y métodos de extrema derecha.
  • Aunque adoptó inicialmente algunas medidas reivindicadas por los movimientos sociales del periodo anterior, el PSOE ha vacilado y cedido repetidamente ante a las movilizaciones del PP  demostrando no tener una alternativa real a la de la derecha. En lo económico la política del PSOE ha sido muy liberal y continuista, sin que se revocase ninguna de las decisiones privatizadoras y mercantilizadoras tomadas por los gobiernos de Aznar.
  • Izquierda Unida se ha mantenido durante toda la legislatura muy pegada a la rueda del PSOE sin desarrollar una política independiente de este partido. La crisis en sus seno ha continuado evolucionando, con una deriva hacia una formación electoralista, sin anclaje social y con una práctica organizativa burocratizada.
  • Aunque asistimos a a los inicios de la gestación de una alternativa anticapitalista, ésta es aun muy incipiente y se desarrolla de forma extremadamente lenta. En la debilidad del proceso ha influido que la movilización social de la etapa anterior no se haya traducido en un aumento sustancial de la conciencia política de los sectores que participaron en ellas.

 
Las tareas estratégicas de Espacio Alternativo

Espacio Alternativo debe plantearse en estos momentos tres grandes tareas estratégicas a desarrollar:

  • Participar en el impulso de las luchas y de las resistencias sociales al neoliberalismo,  
     
    Dicho trabajo se concretará en la intervención en los movimientos existentes, la abertura de nuevos frentes de luchas y el arraigarnos en el territorio y el barrio, los centros de trabajo y los centros de estudio. Espacio alternativo buscará combinar una orientación unitaria con la defensa de sus posiciones concretas, formulando sus propuestas de manera respetuosa con la pluralidad e independencia de los movimientos y trabajando pacientemente en la reconstrucción del tejido social y en el desarrollo desde abajo de la autoorganización de la clase trabajadora y del conjunto de los sectores sociales oprimidos. Buscará favorecer en su seno el desarrollo de ideas de izquierdas y planteamientos anticapitalistas, alternativos y socialistas.
  • Construir, fortalecer y desarrollar Espacio Alternativo

    Para ello se realizará una aparición a través de campañas, actos y medios de comunicación propios y se reforzará la elaboración programática y estratégica y la formación militante, al tiempo que se desarrolla un trabajo de extensión organizativa. Todo lo anterior tiene como objetivo poner las bases de una organización sólida en lo político y en lo militante y capaz de incidir en los procesos de movilización social y de construcción de una izquierda anticapitalista.

  • Trabajar por la convergencia de la izquierda anticapitalista

    Ésta debería incluir una amplia pluralidad de sectores de procedencia diversa, pero con un acuerdo mínimo en torno a un programa de acción, una estrategia y una concepción organizativa.

    En la actualidad no existen aun condiciones para impulsar proyectos concretos en esta dirección en el conjunto del Estado. Sin embargo no por ello EA debe tener una actitud pasiva en este terreno.

    La actividad en este caso se basará en la defensa pública de la necesidad de crear un polo anticapitalista en el estado español, en potenciar el trabajo de corriente de izquierdas en los movimientos sociales y en mantener relaciones y discusiones políticas con diferentes corrientes y organizaciones de izquierda anticapitalistas.