Se celebró (podemos utilizar esta palabra en las dos acepciones, ya que fue una
pequeña fiesta) en la librería Traficantes de sueños, la presentación de estos dos
libros. Uno de ellos, el primero, reeditado ahora en su versión traducida por Andreu Nin,
Lucía González y Jaime Pastor. La referencia no sólo al libro, sino a la figura
histórica y política de León Trotsky, fue toda una lección de teoría política
llevada a cabo por Jaime Pastor y Pepe Gutiérrez-Alvárez.
Antonio Liz
La presentación de Trostky y su tiempo, de Antonio Liz y presentado por el mismo, sirvió no sólo para acercarnos a este pequeño gran libro del todo pedagógico, sino también para analizar la situación política de la izquierda española en este momento, porque como dijo Antonio, no nos reunimos aquí para tener conocimientos de una figura histórica, compañero de Lenin, creador del Ejército Rojo, de la Revolución Permanente, divulgador de la teoría que explicaba claramente porque la Revolución fue traicionada, y su trayectoria "desterrada" creando la IV Internacional, etc. etc., sino también porque es una figura "viva" de la que podemos extraer doctrina, no utilizando sus libros como un "libro sagrado", sino llevando su análisis a la realidad concreta actual, a los condicionamientos actuales de la clase obrera, a la globalización capitalista, al pensamiento único neoliberal, muy alejado de una izquierda que reivindique sus necesidades de clase. De todo ello se habló y se debatió. Y la sorpresa es que como objetivo o colofón final, Antonio Liz, extrajo unos puntos programáticos mínimos, recogidos del pensamiento y la acción actual de la izquierda, de nuestras frustaciones y de nuestros deseos. El intentó expresar que no se trataba, en ningún caso de que salieramos todos eufóricos con un partido nuevo bajo el brazo, declarándonos Parlamento obrero, sino un manifiesto programático, con unos puntos mínimos, necesarios, reivindicados por la mayoría y ninguneados desde el Parlamento oficial, desde el Gobierno actual, desde los Sindicatos de clase actuales.
Pepe Gutiérrez-Alvarez en un momento de su
intervención.
Alrededor de estos puntos se podía empezar a debatir, como decía Antonio, a
"vernos las caras" a lograr un foro común. Estos puntos fueron:
-Salario mínimo de 1.200 € netos
-Hipotecas baratas y con moratorias
-Aborto libre y gratuito
-Derogación Ley de Partidos
-República federal
La intervención al final de Pepe Gutiérrez, pero sobre todo de Jaime Pastor, tras un debate con gente de la sala, sirvió para aclarar, que no se puede plantear, y tampoco se debe, un manifiesto por arriba, para luego "buscar una base" en el chiste que Jaime contó a propósito del Mayo Francés, cuyo aniversario este año vamos a conmemorar. Tienen que venir estas reivindicaciones desde un polo de convergencia en la acción, de varias tendencias, de una pluralidad de ideas dentro de la izquierda actual, y nunca al revés, para no darnos el batacazo que se dio Kerensky, por ejemplo, al tomar decisiones, en aquel caso de seguir la guerra contra Alemania, desde arriba, sin contar con las bases populares, que por aquel entonces las componían los bolcheviques, entre otros.
Jaime Pastor en su exposición sobre la Historia de la
Revolución Rusa de León Trotsky.
Por tanto, y para definir el acto, si buenas fueron las intervenciones de la
presentación de los libros, mejor fue el debate, de alto nivel, con lo que se demuestra
que cuando hay contenido político, hay asistencia, hay jóvenes interesados, hay
"tensión" en la sala y evidentemente, un enorme interés por salir de esa
fangosa globalización en que nos ha metido el capitalismo neoliberal.