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Respect Renewal y el papel de los/as revolucionarios

Publicado el 20/02/2008 - 23:48

David Packer  / Socialist Outlook*

Este artículo está incluido en el último número de la revista Socialist Outlook, editada por el Internacional Socialist Group (ISG), sección británica de la Cuarta Internacional. Analiza cómo los marxistas deberían participar en una organización amplia como Respect.

Respect Renewal (RR) se constituyó en Noviembre de 2007 a partir de una exitosa Conferencia, que fué resultado de la profunda división que se vivió previamente en el antiguo Respect .

A la Conferencia asistieron compañeros/as que rechazaban el control político y los métodos organizativos del Socialist Workers Party (SWP).

Fue un evento político que reunió a 350 compañeros/as de todo el país en medio de un debate sano, abierto y constructivo. La Conferencia se convocó con sólo dos semanas de antelación y el resultado fue un palpable entusiasmo entre los asistentes, con el sentimiento común de que por primera vez se da la posibilidad de construir Respect mediante la ampliación de su base política de apoyo dentro de la clase trabajadora y los movimientos sociales. A pesar de las descalificaciones sectarias en determinados blogs de internet, este exitoso evento mostró que el grupo de iluminados que componen la dirección del SWP no tuvieron éxito en su intento de deslegitimar la Conferencia.

A pesar de las consecuencias negativas que van asociadas a cualquier escisión, RR puede ahora mostrarse abiertamente al resto de la izquierda. Por primera vez puede aplicarse seriamente en conseguir el objetivo de la unidad de la izquierda buscando la confluencia de todos aquellos que se encuentran a la izquierda del Nuevo Laborismo en un partido socialista amplio basado en las luchas e intereses de la clase trabajadora. En este nuevo siglo de guerras imperialistas, calentamiento global, neoliberalismo y ahora una crisis financiera, con todas las consecuencias negativas que todo ello tiene sobre los/as trabajadores, un nuevo partido de izquierdas debe ser construido, un partido que pueda actuar como una dirección alternativa y un polo de atracción para la clase trabajadora.

Nosotros creemos que la Conferencia de Respect Renewal, planeada en 2008, fundamentalmente debería tratar la creciente necesidad de la “unidad de la izquierda”, de hecho debería ser su razón de ser. Es necesario impulsar una campaña para un nuevo partido basado en la resistencia de los trabajadores, el movimiento antiguerra, la izquierda laborista (que ya no tiene futuro en ese partido), la izquierda sindical y los jóvenes de los movimientos antiglobalización y el movimiento ecologista.

RR debe ejercer como portavoz de los oprimidos, de los excluidos, y construir puentes entre comunidades y las organizaciones de la clase trabajadora. Forjar esta unidad ha de ser hoy nuestra prioridad.

Esta unidad no puede estar basada sobre ultimatums “izquierdistas” que se puedan realizar desde posiciones sectarias. Argumentar, en un período no revolucionario como este, a favor de un programa revolucionario para Respect Renewal significaría condenar a la izquierda marxista a la irrelevancia. Tampoco el programa que necesitamos hoy es un programa reformista “de mínimos”. Hemos de apostar por un programa de acción anticapitalista limitado. Debería declararse contra la guerra capitalista, el neoliberalismo, el calentamiento global y la degradación medioambiental y a favor de soluciones que vayan en la dirección del socialismo. Pero este programa, a pesar de sus límites, debería incluir políticas que vayan más allá de las meras reformas y las elecciones parlamentarias. Debería incluir demandas que desafíen el sistema capitalista y promuevan la movilización y autoactividad del mayor número de personas. Por lo tanto, en cierto sentido será una plataforma anticapitalista que recupera el concepto de lucha de clases, lo que Leon Trotsky describió como un “programa de acción”.

Tal partido ha de ser respetuoso con la pluralidad, democrático y transparente, con órganos de dirección elegidos democráticamente y representantes sometidos a mecanismos de revocabilidad por parte del conjunto de la afiliación. Desafortunadamente, en el antiguo Respect, el SWP no practicó este tipo de democracia, prefiriendo mantener Respect como una “alianza” (lo teorizaron como un “frente único de tipo especial”), que ellos podían manipular y controlar. La verdadera dirección del antiguo Respect no era el Consejo Nacional que elegía la afiliación en cada Congreso, sino el Comité Central del SWP.

La democracia socialista será un componente esencial de cualquier nuevo partido de izquierdas. Esto debe incluir garantías y derechos para todas las minorías que forman parte del partido. Sin democracia y revocabilidad cualquier nuevo partido de la izquierda seguirá inexorablemente el mismo camino que el antiguo Respect dominado por el SWP.

Además de esto, la arrogancia y las prácticas antidemocráticas de muchos grupos de izquierdas han producido un efecto disuasorio sobre una cantidad importante de buenos activistas y militantes de izquierdas, que en buena lógica extraen la conclusión de que ellos no querrían vivir en una “sociedad socialista” dominada por la cultura que existe en tales organizaciones.

Un giro hacia la construcción de un nuevo partido amplio y democrático de izquierdas es en nuestra opinión vital para conseguir un avance de las ideas y prácticas socialistas en la política en Gran Bretaña hoy. Si tenemos éxito en construir tal partido, basado en el movimiento de masas, representará un paso adelante significativo para la clase trabajadora británica.

El papel de los revolucionarios

A la pregunta: ¿necesitan todavía hoy los marxistas una organización revolucionaria?, nosotros respondemos que sí. Construir hoy RR inevitablemente abrirá los debates sobre: ¿cuál es el camino al socialismo?o ¿que tipo de estrategia y programa necesitamos para una transformación socialista de la sociedad?. Esto es porque Respect Renewal o cualquier partido amplio y plural hoy, sólo puede estar basado en un programa limitado. Las grandes movilizaciones que están por venir, en una escala que no hemos visto en Europa desde los años sesenta y setenta, con sólo una o dos excepciones tales como la huelga de mineros británicos y las recientes ocupaciones de estudiantes y luchas sindicales en Francia, seguro plantearán nuevas preguntas y demandarán respuestas radicales desde cualquier partido de la izquierda. Para estar implicado en estos debates y luchas, los marxistas revolucionarios, que hoy somos una pequeña minoría, debemos mantenernos organizados como parte de esa amplia pluralidad.

Sin embargo, los revolucionarios dentro de RR, y en general todos aquellos que desean comprometerse en la construcción de RR deben abandonar la idea de apostar por el “propagandismo sectario”, como es luchar por la adopción de su programa completo en todo momento, sin tener en cuenta las actuales condiciones en la lucha de clases, lo cual trágicamente ha sido tan característico de los ghettos de extrema izquierda.

En cualquier caso, y a pesar de importantes acuerdos sobre muchos temas dentro de RR y entre un amplio sector de la izquierda, los marxistas inevitablemente participarán de muchas controversias. Es por ello que al mismo tiempo que rechazamos las prácticas sectarias y antidemocráticas llevadas a cabo por el SWP en el antiguo Respect, las corrientes revolucionarias necesitarán mayores niveles de discusión colectiva. Para hacer esto debemos trabajar como una plataforma organizada. La historia nos ha mostrado, incluyendo las recientes experiencias de Rifondazione Communista en Italia y el PT en Brasil, las dificultades que enfrentan este tipo de partidos. Simplemente argumentar que pueden girar hacia la izquierda o ser transformados en partidos revolucionarios bajo la influencia de la lucha de clases nos haría ser rehenes de la fortuna.

Las razones para mantener una organización revolucionaria son claras. Un partido amplio y plural y una corriente marxista revolucionaria son construídas sobre bases políticas diferentes. El primero contiene muchas estrategias y programas (pues son plurales), y en las condiciones de hoy en día puede sólo estar unido sobre un programa anticapitalista limitado; en cambio los grupos revolucionarios, que pueden contener muchas diferencias importantes sobre temas secundarios o tácticas, están unidos tras un programa marxista revolucionario.

Mientras que los revolucionarios pueden legítimamente involucrarse en procesos políticos complejos, tales como construir un partido amplio en unidad con diversas corrientes que se adhieren a una multiplicidad de programas y estrategias (y este es el carácter de RR hoy) nosotros también necesitamos reafirmar nuestros objetivos de construir un partido revolucionario. Debemos reeducarnos sobre las relaciones entre el programa revolucionario, la organización y el partido amplio que debe ser construído hoy.

La crisis del antiguo Respect también ha proporcionado una oportunidad importante para fortalecer la corriente revolucionaria a través de un reagrupamiento. La escisión en Respect ha estado acompañada por la salida del SWP de varias docenas de experimentados militantes, muchos de los cuales eran miembros destacados del SWP de larga trayectoria en el partido, que siguen comprometidos con la construcción de un partido amplio como RR al mismo tiempo que siguen defendiendo sus ideas revolucionarias. Es probable que más compañeros abandonen el SWP próximamente.

Pensamos que ellos deberían organizarse para maximizar este proceso y desarrollar su crítica de los falsos métodos del SWP. El mejor resultado de este proceso sería un reagrupamiento de las corrientes revolucionarias ahora existentes dentro de RR junto a los ex-miembros del SWP y la creación de una nueva o refundada tendencia dentro de RR, la cual nosotros pensamos debería estar afiliada a la Cuarta Internacional. La fortaleza de una nueva tendencia revolucionaria debería ir de la mano con la construcción de un partido amplio y plural.

Una parte de la izquierda mira con creciente recelo y desconfianza a las organizaciones que se autodenominan “leninistas” y que dicen seguir el “centralismo democrático”. Esto es en gran parte debido a las prácticas del SWP en el antiguo Respect. En realidad la actuación del SWP es una caricatura de estos conceptos. Los/as socialistas revolucionarios que trabajamos en RR hemos de demostrar en la práctica, tal y como ya lo hemos hecho en el pasado, que rechazamos los métodos sectarios, los cuales muy poco tienen que ver con Lenin y sus teorías de organización. Continuaremos trabajando de una manera no sectaria, de colaboración honesta, aplicando el método del frente único, lo cual requiere transparencia. De acuerdo a estas reglas tendremos nuestros debates y deliberaciones, incluyendo las posiciones de las corrientes minoritarias, que no serán ocultadas sino queestarán al alcance de todos los activistas, en la misma tradición política de debate franco y abierto de la Liga Comunista Revolucionaria, sección francesa de la Cuarta Internacional.

 

* Traducción: Pablo F.   


Fuente:
http://www.espacioalternativo.org/node/2613