
Contra la privatización de los servicios públicos (Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Agua, Televisión, Correos, Polideportivos, etc …)
Día 3 de diciembre, a las 18 horas. Desde la Plaza de la Villa a Sol
Este 8 de marzo de 2008 para muchas de nosotras ha tenido un valor muy especial. Un día conmemorativo, con un valor reivindicativo y simbólico muy importante. Un recuerdo, homenaje a los 100 años de celebración de esta fecha, donde las mujeres de todo el mundo salimos para decir “La lucha por el derecho de las mujeres sigue siendo urgente y necesaria”.
Además este año, la reivindicación se hacia particularmente vital e importante. Ante la feroz campaña de ataques, persecución y criminalización que venimos viendo y sufriendo por parte de la derecha, y grupos ultra católicos y anti-elección para intentar negarnos una vez más nuestro derecho como mujeres a abortar, incluso dentro incluso de los supuestos legales ya establecidos. Había y hay que dar una respuesta contundente y unitaria.
Pero la derecha no es la única responsable de que el aborto siga en el Código Penal. La tibieza del Partido Socialista, y su falta de compromiso real con estos temas, les lleva a convocar las elecciones el día 9 de marzo, dejando el 8 prisionero de la jornada de reflexión y quitándonos el derecho de celebrar plenamente un día de conmemoración internacional de las Mujeres.
Mujeres, compañeras, de muchas ciudades del Estado pudieron manifestarse ese día, como Barcelona, Pamplona, Bilbao, Valencia, Santander, Albacete ó Palma de Mallorca. En Madrid sin embargo, no nos lo permitieron. La Delegación del Gobierno prohibió la manifestación. Una vez más ha quedado patente que Madrid pretende ser erigida feudo de la política institucional más partidista, escenario de control de los movimientos sociales, de las voces múltiples que conforman el feminismo.
¡No nos callamos! Denunciamos el claro sesgo patriarcal que ha tenido la fecha de convocatoria de estas elecciones, pues estamos convencidas de que jamás se les hubiera ocurrido convocarlas haciendo coincidir la jornada de reflexión, por ejemplo, con el 1 de mayo. Que tampoco nos parecería ni tolerable ni aceptable.
¡Salimos a la calle el 7 y el 8. Y saldremos a la calle cuando nos dejen y cuando no! El movimiento feminista ha recorrido un largo camino en la lucha para que las mujeres podamos ejercer nuestros derechos, pero la realidad nos demuestra y nos exige que sigue quedando mucho por hacer.
El reto está en seguir sumando mujeres al movimiento y victorias en la lucha. Hacer que el feminismo sea un tema de todas y todos. Un razón de lucha y respuesta plural y coordinada ante los ataques persistentes de quienes se consideran poseedores de la verdad absoluta, como los grupos antielección, que tratan de imponernos sus juicios morales, empleando chantajes, amenazas o difamaciones.
Las elecciones han pasado, pero las demandas del movimiento feminista se mantienen firmes. Ahora es un momento importante para definir qué estrategia seguir. Hay que exigir la reforma de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y hay que exigirla ya.
El consenso y demanda social existe, lo que no ha existido ha sido la voluntad política del partido socialista hasta la fecha. ¡Basta de hipocresía! No se puede por un lado afirmar por parte del gobierno que existe compromiso con las mujeres y por otro lado negarnos el derecho a decidir sobre nuestra maternidad y sexualidad.
Debemos y vamos a exigir leyes que respeten la libertad de acción de cada una de nosotras en tema vitales como este y no que impongan y representen sólo la convicción íntima de algunos políticos.
¡Vamos a hacer de cada día un 8 de marzo! ¡Luchando por nuestros derechos como mujeres a decidir!
















