Después de dos años consecutivos de batalla abierta, durante los cuales hemos vivido ocupaciones impresionantes de casi todas las universidades del país, asambleas de estudiantes masivas, huelgas de profesores de universidad, manifestaciones de 50.000 personas y enfrentamientos violentos entre la policía y los estudiantes, es el momento ahora, para ambas partes, de preparar los próximos movimientos.
Las reformas de Bolonia no se han aplicado en Grecia por el momento, al menos no con una extensión sustancial. Las movilizaciones estudiantiles del último período consiguieron cancelar la proyectada reforma constitucional que permitiría la creación de universidades privadas en el país (ahora mismo todas las universidades griegas son públicas y gratuitas), consiguieron liberar a la docena de manifestantes que fueron arrestados y llevados a los tribunales, pero no han conseguido bloquear la nueva ley-marco que define un status quo mucho más autoritario y estricto para los estudios (incluyendo la expulsión de estudiantes, tiempos limitados para los estudios, la abolición del asilo , y la restricción de derechos sindicales) junto con una operación de mercantilización de las universidades. Sin embargo, esta ley, como otras muchas introducidas en el pasado (que conciernen a las evaluaciones, la división de los estudios y las licenciaturas en dos ciclos etc.) no ha sido aplicada todavía.
Lo que hace a este período tan crítico es que la única forma de garantizar que ninguna de esas reformas sean llevadas a la práctica es la lucha por la cancelación completa de las nuevas leyes. Por otra parte, una ‘ejemplar regulación interna’ que se supone impondrá la aplicación de todas las recientes leyes autoritarias, fue introducida hace dos meses por el Ministerio de Educación. La mayoría de los estudiantes permanecen claramente en contra de todas esas reformas. El movimiento y sus conquistas les han hecho ganar confianza. Por otro lado, dos períodos de huelgas han causado inevitablemente un cansancio notable. Durante este periodo sólo ha habido algunas movilizaciones minoritarias (además el frente principal ha sido contra la reforma del sistema sanitario, que constituía un ataque explícito del gobierno contra los trabajadores y los jóvenes)
La mayor parte del esfuerzo de los estudiantes está ahora enfocado a forzar (de cualquier forma, incluyendo el boicot) a los órganos administrativos de las universidades a declarar que no van a aceptar ningún aspecto de la nueva ley-marco o de la ‘ejemplar regulación interna’ (una forma que se ha probado bastante, aunque no absolutamente, efectiva) De esta forma, el movimiento estudiantil se opone a una gran parte de los profesores de universidad, que no quieren pelear en contra de las reformas incluso a pesar de que las desaprueban. Es obvio que un frente común entre estudiantes y profesores es mucho más difícil de construir ahora de lo que solía ser hace un año.
Las elecciones a Consejo de Estudiantes en las universidades griegas es un hecho político muy importante. Los resultados de este año revelan que los partidos que apoyaron las reformas controlan menos de un 40% de los estudiantes. Pero incluso ese porcentaje no es indicativo de la situación real si consideramos que forman una minoría mucho más pequeña dentro de las Asambleas Generales. EAAK (Movimiento Unificado de Izquierda Independiente), el grupo de la izquierda anticapitalista que más ha contribuido a impulsar la enorme lucha pasada, al principio teniendo que enfrentarse incluso a las Juventudes del Partido Comunista, ha tenido un muy buen resultado, al igual que todas las organizaciones de izquierdas.
Este período, después de las vacaciones de Semana Santa, tiene que ser un período álgido. Va a haber elecciones para los principales órganos administrativos de las universidades de acuerdo con las nuevas leyes. Estamos convencidos de bloquearlas (ya hemos bloqueado unas) No vamos a permitir la aplicación de ninguna reforma neo-bárbara cueste lo que cueste. Es esencial que tengamos un nuevo ciclo de movilizaciones estudiantiles para conseguir una victoria final. Las movilizaciones estudiantiles dan confianza a la gente y también pueden inspirar luchas en la clase obrera. También funcionan como ejemplos internacionales, al igual que lo hacen todas las recientes luchas sociales de Europa. No es fácil predecir si una nueva oleada de movilizaciones estallará pronto o no, esto también depende de lo que haga el Gobierno. De lo que podemos estar seguros es que los estudiantes pueden y tienen que hacerlo.
* Manos Skoufgoglou es estudiante de la Facultad de Arquitectura de Atenas y Militante de EAAK.