Carlos Sevilla Alonso
La victoria del neofascista Alemanno, candidato en las recientes elecciones municipales romanas por la coalición Popolo della Libertà, constituye otra pésima noticia que nos llega de Italia.
“Walter Veltroni Santo subito!” Este era uno de los eslóganes más coreados en la tarde noche del lunes pasado en la ciudad de Roma por los manifestantes de la extrema derecha neofascista. Alemanno, proveniente del fascista MSI y de la “derecha social” de Alianza Nacional, es quizás el mejor exponente en Italia de una nueva derecha, representada por la coalición de Silvio Berlusconi, que mezcla elementos de (neo)conservadurismo con neofascismo en un programa simple y eficaz: Dios, patria, familia, raza y mercado.
Sun Tzu en su magnífico y milenario Arte de la Guerra señala “Conoce al enemigo y conócete a ti mismo, en cien batallas obtendrás cien victorias”. Algo de esto hay. De esta forma y leyendo el eslogan de la extrema derecha “Walter Veltroni Santo subito!” coreado tras la victoria,Veltroni, el flamante y derrotado aspirante del Partido Democrático (PD) a la jefatura de gobierno, puede aparecer como el causante del desastre generalizado para toda la izquierda en las recientes elecciones generales y municipales en Roma. Veltroni ha contribuido y mucho al desastre: con las elecciones primarias celebradas para la elección del candidato a la presidencia del recién constituido PD, con la celebración de elecciones anticipadas y poniendo a Rutelli como candidato a Roma.
Pero la victoria de Alemanno ha sido posible por una serie de factores: la conquista de posiciones del “fascismo societario” producto de la revolución pasiva neoliberal así como su preocupante ascenso político; la incapacidad del social-liberalismo (PD) para presentar un programa de cambio (o de leve “reforma”) que venía desautorizado por los escombros de su labor de gobierno; la subalternidad estratégica de una “izquierda de gobierno”, La Sinistra- L’Arcobaleno, que con su programa de “lucha y de gobierno”, gobernó en las instituciones lo que no supo luchar en las calles…
Urge otra izquierda. Tienen que irse todos a casa. Bertinotti, lo ha entendido muy bien, dimitiendo la misma noche electoral. El pasado 25 de Abril, festivo aniversario de la liberazione del nazi-fascismo,en Roma, cerca de 40.000 antifascistas se manifestaban contra “el retorno del fascismo”. Se abre en Italia una nueva etapa de luchas y de resistencias en condiciones políticas duras.



















