[Actualización, 15:00 h.: Los electores irlandeses han rechazado el Tratado. «Parece que el voto va ser 'no'», reconoce el ministro de Justicia. Según los primeros datos el 'no' obtiene un 60% de los votos.]
La ratificación del Tratado de Lisboa por parte de los votantes irlandeses -los únicos en Europa autorizados a votar en un referéndum- debía ser una simple formalidad. Pero parece que no va a ser el caso… Extractos de un artículo publicado por Irish Socialist Network [1](ISN), una red de la izquierda radical.
El 12 de junio, se te pide que apruebes un tratado que probablemente no hayas leído o que, si lo has hecho, hayas tenido bastantes problemas para descifrarlo. Parece un galimatías jurídico. Pero, de hecho, el Tratado de Lisboa es una reescritura muy cuidadosa de la Constitución de la UE, rechazada en el año 2005 por los votantes de Francia y Holanda. Según el primer ministro de Irlanda, Bertie Ahern, el 90% de la Constitución ha sido preservado.
Así es como funciona la democracia en la Unión Europea: sacudida por la derrota en las urnas en el 2005, un grupo de eurócratas ha sido formado para encontrar una salida al escepticismo popular y a la creciente oposición a la construcción de un superestado europeo. ¿Cómo impedir el sufragio universal? ¿Cómo burlar la voluntad de los pueblos? Nuestra aquiescencia es todo lo que los eurócratas necesitan. Han socavado la democracia y puesto en su bolsillo a los partidos institucionales irlandeses. El único papel que reservan para los votantes es que hagan lo que les han dicho que hagan, como "buenos europeos"…
Al igual que muchos otros en la izquierda radical, ISN hace campaña a favor del 'no', como parte de la campaña contra la Constitución de la UE. Instamos a los votantes a rechazar las maniobras cínicas y antidemocráticas de los eurócratas y sus aliados irlandeses.
Pero hay al menos otras dos razones para oponerse a este tratado: va a desregular los derechos de los trabajadores y amplificar las privatizaciones, además de aumentar la militarización de Europa. De acuerdo con el IBEC [patronal irlandesa, ndt], "el Tratado de Lisboa crea la base para la liberalización de los servicios de interés general (artículo 160). Un voto 'sí' abriría nuevas oportunidades para las empresas irlandesas, especialmente en materia de liberalización de la sanidad, de la educación, del transporte, de la energía y del medio ambiente". Los servicios públicos están amenazados en toda Europa, y en Irlanda también. ¿De verdad quieres que sea Ryanair quien gestione vuestro hospital local?
Por último, el Tratado de Lisboa incluye un llamamiento explícito a que los Estados miembros aumenten sus gastos militares (artículo 27). El Protocolo n° 4 del tratado lo subraya: "Un papel más firme de la Unión Europea en materia de defensa y seguridad contribuirá a la vitalidad y la renovación de la Alianza Atlántica". ¿Un papel más firme en defensa y seguridad? ¿No te recuerda nada? ¡Parece que estamos oyendo al Pentágono! Si pasa, el Tratado de Lisboa promoverá el militarismo en Europa. Cualquier persona que tenga memoria de los horrores de las guerras y genocidios del siglo XX debe rechazar esa perspectiva y votar «no» a este tratado regresivo.
* Publicado en Rouge n° 2256, 12/06/2008 [2]. Traducido al castellano por E. Reno