14 de febrero, 14 de marzo, 14 de abril
libertades

Por Pep Juárez *

La casualidad ha hecho concatenar, en los tres últimos meses y en día 14, tres hitos de la lucha social: en el marco de las intensas movilizaciones sociales de los últimos dos años, el pasado 14 de febrero la ciudadanía de Mallorca llenó las calles de Palma para parar los proyectos de destrucción de nuestra Isla, y reclamar un modelo de desarrollo justo y sostenible. Ahora hace un mes, el 14 de marzo, los neofranquistas fueron barridos en las elecciones generales, abriéndose de esta manera nuevas perspectivas para la paz, la justicia, la transparencia democrática y los derechos sociales de la población.

Y hoy, día 14 de abril de 2004, se conmemora el setenta y tres aniversario de la proclamación de la II República. Una fecha de referencia que, a pesar de décadas de dictadura y represión, de pactos de vergüenza, de amnesia planificada y de degradación servil de la mayoría de la clase política actual ante la institución monárquica, todavía se mantiene viva dentro la memoria colectiva de la población, en forma de reivindicación plena de los valores democráticos, y de semilla de esperanza de que estos valores hagan realidad una sociedad sin excluidos ni privilegiados.

Es hoy un día para continuar reivindicando la memoria histórica, para recordar la dignidad de todas y cada una de las personas, millares y millares, que fueron asesinadas, muchas de ellas todavía sepultadas en fosas anónimas. O de los que padecieron persecución, encarcelamiento y exclusión social. Muertos y represaliados por haber mantenido un compromiso de fidelidad a la legalidad democrática republicana. Más allá de sentimentalismos estériles, su memoria y su ejemplo son hoy, sobre todo, un testimonio valioso en la lucha a favor de la libertad y de la democracia, en su sentido más amplio.

Y es la plena vigencia de los valores democráticos republicanos, presente por todas partes en las intensas movilizaciones sociales, y también en parte expresada en las urnas el mes pasado, lo que más preocupa a los defensores de esta democracia de cartón piedra, a la cabeza de la cual se sitúa la monarquía borbónica española. Porque no se trata solamente de un debate teórico, sino de llegar a la conclusión de como una institución anacrónica, machista y antidemocrática, como por ejemplo la monarquía, no sólo nos resulta una cara bisutería, sino que además su existencia es coherente con un sistema económico y político injusto e insolidario, basado en el mantenimiento de los privilegios de unos pocos, mientras se va imponiendo la precariedad, de manera estructural, a la mayoría de la población, sobre todo a las nuevas generaciones.

Por todo esto hoy en Mallorca, y por doquier en el Estado, se multiplican los actos de homenaje a aquellos luchadores por la libertad, y de reivindicación de los valores republicanos para el futuro de nuestra sociedad. La llama de la esperanza nunca se ha apagado en el seno de nuestras conciencias, y hoy se expresa en la imperiosa necesidad de una segunda y verdadera transición, ahora sí, hacia la plena democracia.


* Secretario general de CGT-BALEARES.

** Publicado en el diario "Última Hora" de Palma, 14 de abril de 2004 / Traduccido al castellano por corriente[a]lterna