Por Javier Navascués Chivite
Este primero de mayo se presenta con una apretada agenda sindical pues además de la cuestiones de la guerra y actual ocupación de Irak, que afectan al conjunto de la sociedad, se suman los terribles atentados de Madrid del 11 de marzo, que se cebaron directamente con la clase obrera madrileña y los servicios públicos. Además nos encontramos con una Unión Europea en plena vorágine de aplicación del “espíritu de Lisboa”
El Manifiesto de CCOO y UGT ante el primero de mayo
CCOO y UGT han firmado un manifiesto sindical conjunto ante el primero de mayo, titulado CONSTITUCIÓN EUROPEA: para la paz, el pleno empleo y el bienestar. No al terrorismo. En él hacen un repaso por dicha agenda, que conviene comentar. Aquí lo haremos brevemente solo sobre los aspectos socio laborales, pues los de la guerra y el terror se tratan en otros sitios de esta revista.
El manifiesto recuerda que se están produciendo ataques a los derechos y prestaciones sociales en varios países de la UE, y que en los nuevos países los derechos sociales y laborales son muy débiles, pero no solo no hace ningún comentario sobre las movilizaciones organizadas por la CES el 3 de abril, que dieron lugar a una manifestación de un millón de personas en Roma, medio millón en Alemania y otras importantes en mas países de la actual UE y entrantes, contra el desmantelamiento social, sino que aquí ni CCOO, ni UGT, han organizado la mas mínima movilización. Reclaman procedimientos de negociación europeos de los procesos de reestructuración empresarial, pero lo hacen apoyando los objetivos de la Cumbre de Lisboa-2000, la de la máxima competitividad europea y la que se propuso recortar una protección social demasiado generosa.
Posición confusa respecto de la Constitución Europea
En relación con la Constitución Europea la posición es inicialmente confusa: Por una Constitución europea que tenga un contenido social avanzado, por la defensa de los derechos y los sistemas de protección social ... y por el pleno empleo de calidad, ¿hablan del proyecto actual o de un nuevo proyecto?. Pero a continuación no hay duda de que se trata del proyecto existente, pues dicen compartir los objetivos, valores y derechos incluidos en el proyecto elaborado por la Convención y que debe ser aprobado antes de las elecciones europeas. Se refieren a un proyecto de Constitución que hace depender los derechos a las prestaciones de Seguridad social y servicios sociales (Art. II 34.1) -maternidad, enfermedad, accidentes laborales, dependencia, vejez y desempleo- de las explicaciones del Paesidium de la Convención1 que redactó la Carta: la referencia a servicios sociales se refiere a los casos en que dichos servicios se han establecido para garantizar determinadas prestaciones pero de ninguna manera implica que deban ser creados cuando no existen. ¿Es esta definición de derechos la que puede ayudar a mejorar los débiles derechos sociales de los países entrantes, y proteger los derechos existentes?. No es esa nuestra opinión, creemos por el contrario que la definición ha sido establecida para favorecer el “dumping” social y una rebaja generalizada de los derechos sociales existentes, en beneficio de una economía social de mercado altamente competitiva (Art. 3.3).
Ninguna reivindicación sobre las pensiones y la estabilidad presupuestaria
En relación al nuevo gobierno el manifiesto hace un recordatorio de las principales demandas sobre la precariedad en el empleo, la subcontratación, la siniestralidad, la igualdad para mujeres, inmigrantes y discapacitados, y de oportunidades para parados y jóvenes, pero llama la atención que no se cite ninguna reivindicación en relación con las pensiones (mas allá de un genérico impulso de la protección social), que sin duda es el asunto mas inmediato y preocupante a tratar con el Sr. Solbes -el de la estabilidad presupuestaria-, que en cambio no ha sido olvidado por el FMI en sus recomendaciones al nuevo gobierno: incrementar gradualmente la edad efectiva de la jubilación y fortalecer la relación entre aportaciones y beneficios.
En resumen parece mas bien un manifiesto de espectadores que de actores sociales.
















