La transición pendiente o el cambio necesario en RTVE
cultura

Por Rodolfo Ruiz Ligero

Tras 24 años desde la aprobación del Estatuto de la Radio y la TV se puede afirmar que éste necesita una reforma. Además RTVE precisa de un reflotamiento económico y de la plena democratización de su información.

En RTVE la transición a una empresa pública de comunicación democrática se produjo teóricamente en el 80 con la aprobación del Estatuto de la Radio y la TV. Dicho texto, consensuado por todos los partidos, significaba básicamente el tránsito de una empresa, que había sido un departamento del Ministerio de Información y Turismo en el franquismo, a otra empresa democrática basada en los principios que la sustentarían. Sin embargo, 24 años después, se puede afirmar que las carencias con que nació el Estatuto han demostrado la necesidad de su reforma. La necesaria reforma del Estatuto de Radio y Televisión En estos años los profesionales del medio, los estudiosos, teóricos, e incluso la mayoría de los partidos políticos (IU, PSOE, PP, CiU,...) hemos elaborado suficiente y sobrado material para que en un periodo relativamente corto se pueda presentar por el nuevo gobierno un borrador de Estatuto de la Radio y la Televisión reformado para conseguir un pacto de Estado con todos los partidos en el Congreso. El mayor enemigo que hemos tenido en estas más de dos décadas ha sido el maximalismo de pretender hacer una nueva ley total que englobase toda la problemática del audiovisual y/o medios de comunicación, no haciendo al final ni lo uno ni lo otro. Hemos conocido varios proyectos de ley del audiovisual que duermen en los cajones de los Ministerios que nunca se propusieron por intereses cruzados de sectores del empresariado de los medios de comunicación y las dos estrategias no siempre coincidentes en el seno del partido del Gobierno, la economicista, partidaria de privatizaciones parciales y selectivas de las empresas que forman RTVE (RNE, TVE y Ente) y la estrategia más política (partidista) de ministros del Gobierno interesados en la utilización de TVE y RNE como maquinarias de propaganda electoral. También hemos conocido varios planes de los Directores Generales para “sanear” las finanzas de RTVE (Ridruejo, López-Amor, Cabanillas y Ferrari) que al final quedaron en agua de borrajas. Siendo “okupados” finalmente por la S.E.P.I. (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) que después de varios años ha demostrado su más absoluta incompetencia para acometer los dos principales problemas: la deuda acumulada de más de siete mil doscientos cincuenta millones de euros con pago de más de trescientos millones de euros de intereses anuales, y la financiación suficiente en los Presupuestos Generales del Estado En RTVE siempre hay elecciones en el horizonte cercano (municipales, autonómicas no coincidentes, generales o europeas), bodas reales, eventos deportivos o Cumbres de política internacional que paralizan a los gobiernos para no acometer las reformas necesarias.

El articulado incumplido del Estatuto Capítulo aparte merece todo el articulado del Estatuto referido a las garantías democráticas y a una programación de servicio público, no aplicadas o sistemáticamente incumplidas: El derecho de acceso a la programación de los diferentes grupos políticos, sindicales y sociales. La obligación de proporcionar a los ciudadanos una información plural, objetiva y veraz, separándola de las opiniones. Una programación de calidad, con programas de producción propia que atiendan a las necesidades culturales de las diferentes franjas de la sociedad. Una presencia suficiente de los Centros Territoriales en las Comunidades Autónomas sin Radio y/o Televisión Pública Regional. Promoción de la obra de autor nacional (coproducciones con las industrias culturales, cine, teatro, danza, música,...) respetando su integridad (sin cortes publicitarios). Participación limitada en el mercado publicitario para evitar la saturación de anuncios, dentro y entre los programas. Protección de la infancia, juventud, mujer y sectores sociales desfavorecidos. Estrategia errática del gobierno del PP En el terreno de los proyectos empresariales la etapa que afortunadamente ahora debe acabar, se ha caracterizado por ser una estrategia errática del Gobierno, embarcándonos en proyectos que primero pilotaba TVE y al final quedaba como socio minoritario e incluso vendiendo sus acciones a las empresas privadas (Vía Digital, después absorbida por Digital Plus). En otros casos, abandonando el proyecto por primar el Gobierno a empresas privadas (Internet RTVE S.A. o canales temáticos...) En el terreno de la TV Digital Terrena TVE está en una posición de subsidiaridad respecto a la competencia privada, ya que siendo la única empresa de comunicación por ondas hertzianas que llega a todo el territorio y produce 9 canales temáticos, además de la 1ª y la 2ª, sin embargo no tiene las concesiones suficientes para poderlos emitir en régimen abierto en esta nueva tecnología de emisión que será obligatoria en los próximos años. Todo ello contradice las directrices de la Unión Europea que le asignan a la RTV pública del Estado el papel de locomotora de las nuevas tecnologías, así como la responsabilidad de establecer los estándares mínimos de calidad y porcentajes de producción propia. Es decir, que este cúmulo de “condicionantes” le ha impedido a la primera empresa de TV del país, por sus fondos documentales, infraestructura técnica y número de profesionales, el participar en todas aquellas nuevas parcelas de “negocio” que, sin embargo, podrían incidir en la reducción de publicidad y en la mejora de la calidad de la programación.

Los cambios necesarios en RTVE RTVE necesita urgentemente ser reflotada en el aspecto económico, saneando sus finanzas, cumpliendo el Estatuto de la Radio y la Televisión que garantiza la subvención en los Presupuestos Generales del Estado, desprendiéndose de la deuda acumulada y aplicando un presupuesto anual suficiente para recuperar la producción propia, hoy en manos de productoras que hacen los programas más rentables y demás baja calidad. La otra asignatura pendiente es la de la democracia en la información, admitiendo los Consejos de Informativos, como el creado recientemente por los profesionales en los Servicios Centrales de TVE en Madrid. Sólo con estas medidas podremos ver una RTVE que aplique la transición comunicacional pendiente aunque sea más de dos décadas después de la aprobación de la ley por la que se rige el Ente RTVE (Estatuto de la Radio y la Televisión del 80). Estos cambios son necesarios, y son necesarios ya. Esta podría ser la última oportunidad.

Rodolfo Ruiz Ligero
Realizador de TVE
Coordinador Informe CCOO Manipulación Informativa en Comunidades Autónomas
Consejero de Administración RTVE en la VIª Legislatura