Tras el Aberri Eguna 2004
política | Euskadi

Por Vicente Silva

El pasado Aberri Eguna ha venido marcado por su tranquilidad y casi irrelevancia mediática. Pero el menor peso comunicacional, en estos momentos, del conflicto vasco puede suponer quizás un espacio de tranquilidad que desemboque en un diálogo que facilite su resolución.

Hemos vivido un Aberri Eguna marcado por la tranquilidad y la casi irrelevancia mediática. Quizás esperábamos más de ETA; una tregua, un comunicado esperanzador...no lo sé.

Lo que está claro es que la “victoria” del PsoE en las pasadas elecciones generales, la situación en Iraq y las consecuencias de las invasiones de Iraq, Afganistán...del pasado 14 de Marzo; han dejado en un segundo plano no sólo la situación política en Euskal Herria, sino también la catalana y el tema de las naciones del Estado en general.

La irrelevancia mediática, o el menor tiempo que ocupa en los informativos el conflicto político vasco, no significa que ya no exista, y por el contrario puede suponer un espacio de tranquilidad, de ausencia de presión que desemboque en un diálogo que por fin nos acerque a la resolución definitiva de la situación.

Tranquilidad no es sinónimo de eficacia, ni tampoco lo es de solución. Pero es responsabilidad de todos poner en marcha un proceso, en este tiempo, en que sólo cabe esa opción.

Aprovechar las ansias de cambio en Catalunya y Euskal Herria para en conjunto llevar al Estado al reconocimiento del derecho del pueblo vasco a ser nación, y a decidir como tal nación que formula quiere utilizar para ser parte de Europa o del Estado (si así se decide).

Es urgente una reforma constitucional, no ya sólo por un previsible nuevo Estatut de Catalunya, o un posible nuevo régimen jurídico político en la CAPV. Es necesaria por pura higiene democrática de un estado, agarrado a una constitución socialmente desaprovechada y humilla; y al mismo tiempo, consagrada en sus aspectos más degradantes y autoritarios.

Euskal Herria sigue en marcha , a pesar del PNV de Imaz que no puede osar ahora a dar marcha atrás. ETA debe dar pasos firmes e irreversibles para abandonar las armas y la violencia. El PsoE debe ser más valiente que el PSE. Y IU debería abanderar la alternativa a nivel del estado y refundarse en una verdadera Izquierda Plural, no sólo como el conjunto de las Izquierdas verde, roja o violeta; sino como la conjunción de estas y las Izquierdas nacionales de las distintitas regiones y naciones del Estado. No sólo alternativa al PP sino alternativa al modelo PP-PSOE que es el mismo a grandes rasgos, en materia económica, militarista y laboral.