Comunicado de Espacio Alternativo
La masacre perpetrada por las fuerzas al servicio de Putin en la escuela de Beslán en Osetia del Norte revelan otra vez, como ya ocurrió en el teatro Dubrovka de Moscú, los métodos brutales que emplea el nuevo déspota ruso para responder a las acciones desesperadas de grupos armados que luchan contra la ocupación rusa en Chechenia.
Porque, si bien no se puede justificar en ningún caso el secuestro de centenares de personas, entre ellas muchos niños y niñas, víctimas inocentes del desenlace de este conflicto, seguimos estando convencidos de que no será por la fuerza como podrá atajarse las causas profundas de estas acciones. La negativa a cualquier negociación con los secuestradores por parte de Putin y de las autoridades de la zona y el coste enorme en vidas humanas que ha significado la vía rápida empleada para resolver la situación creada por los secuestradores no harán más que fomentar nuevas acciones de respuesta en el futuro.
La utilización por parte de Putin de la "guerra global contra el terror" como excusa para propiciar semejante matanza ha encontrado rápidamente el apoyo del mayor terrorista internacional, George W. Bush, e incluso la "comprensión" por parte de la mayoría de los gobernantes de la Unión Europea. Se recompone así la "Santa Alianza", parcialmente debilitada por la guerra de Iraq, entre EEUU, la UE y Rusia, con el regocijo previsible de Sharon y la discreción consiguiente de los líderes de otras grandes potencias.
Urge una respuesta solidaria con el pueblo checheno y con las voces que dentro de la sociedad rusa se levantan cada vez con más eco para denunciar las mentiras de Estado que, como las de Aznar, está difundiendo Putin y exigir una solución política y negociada al conflicto checheno que conduzca al libre ejercicio de su derecho a la autodeterminación.
5 de septiembre de 2004