Javier Chaparro *
"Es absurdo que tras el 14-M no haya cambios en IU-Andalucía"
IU de Andalucía es clave en la solución de la crisis que afecta a la federación, la cual elegirá a su futuro coordinador a finales de enero en su Consejo Político. Llamazares fue el más votado el pasado día 12 en la Asamblea extraordinaria, pero debe revalidar ese respaldo con el apoyo de las direcciones territoriales.
Los catastróficos resultados electorales del pasado 14 de marzo fueron el anticipo de una Asamblea que culminó entre gritos de "tongo" y con tres candidaturas que, pese a sus llamamientos al consenso, acabaron por dividir el voto de los delegados. Sebastián Martín Recio, médico en ejercicio y alcalde de Carmona, logró el 12 por ciento de los votos al frente de la lista presentada por el sector crítico andaluz. Un resultado discreto que, sin embargo, puede ser decisivo a la hora de decidir entre Gaspar Llamazares y Enrique Santiago y que puede marcar también el futuro de la organización en Andalucía.
–¿Qué posición va a adoptar su candidatura en el Consejo Político?
–Estamos manteniendo contactos con todo el mundo, con Llamazares y con Santiago. Nuestra candidatura no es una candidatura contra nadie, no es una candidatura contra Llamazares. Lo que está claro es que queremos un cambio en IU, lo que en principio parece que representa Enrique Santiago, pero eso hay que verlo.
–¿Cuáles son las bases de ese cambio?
–Hay que recuperar la identidad de IU como movimiento político-social, alternativo, no como un complemento del PSOE, sino con un programa propio, como cuando surgió en 1986. A nuestro electorado no se le puede trasladar la idea de que somos la muleta de nadie.
–Pero parece que a IU le cuesta encontrar su lugar político: de la pinza con el PP pasó a buscar el acuerdo de gobierno con el PSOE.
–Está claro que nuestro espacio político no está formado por una mayoría, eso está claro, pero sí tiene una base social, que puede estar entre el diez y el veinte por ciento de la población, que no está conforme con las políticas económico-sociales que el PSOE y el PP desarollan, por ejemplo, en materia laboral con el fomento de la temporalidad o en materia de servicios públicos, con mecanismos de privatización encubierta. Esa parte de la población es radical en temas éticos, de transparencia y de democracia y tampoco le parece bien lo que están haciendo PSOE y PP. Esa población ve a IU como una fuerza transparente, capaz de cambiar esa situación.
–¿Por qué ese conjunto social no confía en ustedes y una parte importante se va a la abstención?
–Porque la dirección no lo está haciendo bien, porque IU no se ve como un instrumento útil. Ser útil no significa necesariamente gobernar, porque se puede ser determinante en políticas sociales o ambientales, pero para eso hace falta una organización muy capilar, muy cercana a la ciudadanía, y el proceso de degeneración de IU la ha burocratizado cada vez más.
–Usted dice que Llamazares debe ser relevado, pero Felipe Alcaraz, más de veinte años como secretario general del PCA, apoya a Santiago. ¿Representa eso la renovación?
–Tiene razón. Hubo un incidente en la Asamblea Federal que provocó que Alcaraz se retirase.
–Pero apoyando a la candidatura de Santiago bajo la condición de ser él el candidato a coordinador si la lista vencía en la Asamblea.
–Eso provocó que no hubiese una candidatura unitaria y que él se retire porque reconoce que no es la persona que aglutina a una mayoría de IU. Alcaraz ha salido muy tocado de este proceso porque ha regresado sin protagonismo alguno.
–¿Pero lo ha perdido?
–Ha perdido todos los papeles porque pidió ser el segundo y al final no fue ni en la lista porque los propios suyos le dijeron que era un obstáculo. Y ahora, a la vuelta, se encuentra con que parte de su sector se ha ido con Llamazares y otro con Enrique Santiago. El matiz que estamos explorando es hasta dónde Enrique Santiago tiene personalidad y proyecto propios como para no depender de Alcaraz. Si logra ese objetivo se podrá dar el cambio en IU.
–¿El PCE debe dar un paso atrás en IU?
–El PCE celebra ahora su congreso, lo cual abre una incógnita, pero Frutos y su dirección aprobaron una resolución muy interesante en la que admitieron que IU es un movimiento político y social soberano, no dirigido por el PCE. Por eso el PCE debe propiciar la pluralidad de IU y sus militantes no deben ir con disciplina de voto a las reuniones de IU.
–¿IU de Andalucía debe celebrar una Asamblea extraordinaria?
–Lo lógico sería que a la luz de esta nueva situación hiciéramos una reflexión colectiva y eso tendría que dar lugar a un cambio. Sería absurdo, a ojos de cualquier persona con una mínima lógica, que todo el mundo está reclamando un cambio en IU de España y que se dé en todos sitios menos en Andalucía cuando aquí también hemos tenido una derrota electoral, con unos resultados preocupantes. No vale estar auspiciando unos cambios a nivel federal y en Andalucía no. En Andalucía procede un cambio en los mismos parámetros, de giro a la sociedad y a la realidad.
–¿Es necesaria una Asamblea extraordinaria o se debe esperar a que resuelva la crisis federal?
–Una vez que culmine el proceso federal debería haber una asamblea extraordinaria en Andalucía. Hay gente que la palabra "extraordinaria" le provoca sarpullido... Bueno, pues llámase como se quiera: es necesario un proceso de reflexión abierta para tomar las decisiones que correspondan, pero desde luego las cosas deben cambiar.
–Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba, es uno de los cargos institucionales más relevantes de IU. ¿Debe dar un paso adelante y situarse en primera línea de la dirección de IU?
–Ella ha dicho por activa y por pasiva que su preocupación es Córdoba y está bien que circunscriba su tarea a esto. Otra cosa es que en un proceso congresual tome tal o cual posición, pero no cabe una expectativa de Rosa Aguilar a nivel federal ahora.
* Remitido por correo (no especificada la fuente de la entrevista)



















